6 de mayo de 2011 08:09 AM
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El precio del novillo subió por segunda semana consecutiva

URUGUAY : La cotización se consolida 7% por encima del boom de 2008

El comercio de carnes en el mercado interno está en calma y no existen intenciones de modificar el precio de los cortes, a pesar de que la cotización del ganado se viene fortaleciendo semana a semana y alcanzó el martes 3 un valor promedio para los novillos de US$ 4,02 el kilo en segunda balanza, lo que equivale a 7% por encima del pico del año 2008, calificado como el "año de la burbuja".No obstante los precios elevados de la carne al público, el volumen de ventas se ha mantenido; además, las ventas de carne permanecieron en abril al mismo nivel de igual mes de 2010, destacó una fuente del abasto local a El Observador.Explicó que podría calificarse como "más competititivo" el mercado y aseguró que "existe una mayor complejidad para mantener los altos volúmenes de negocios" como se desarrollaban hasta los primeros meses de este año.El precio promedio de US$ 4,02 por la categoría de novillos que informó el lunes 2 la Asociación de Consigntarios de Ganado (ACG) representa un aumento del 53% con respecto a igual semana de 2010 y es 58% superior a similar lapso de 2008.En 2008, el precio de los novillos había llegado el 30 de agosto a un pico promedio de US$ 3,74 el kilo en segunda balanza, para luego bajar paulatinamente y ubicarse en noviembre de ese año a una media de US$ 2 el kilo.En lo que va de 2011, el precio de esta categoría ha subido 16%, luego de algunas oscilaciones con picos de suba de hasta 23%.A su vez, la media res de novillo en gancho de carnicería se ubica actualmente en US$ 4,57 el kilo, marcando un aumento de 24% en lo que va del año y 2,5% por encima del pico de 2008. Realidad del productorEl sector ganadero se encuentra sorprendido por la "armonía que tiene el mercado ganadero", remarcó a El Observador el operador de negocios rurales, Walter Hugo Abelenda.El consignatario explicó que los US$ 4,02 que se pagan por el kilo en segunda balanza de los novillos gordos están debidamente avalados por el promedio de exportaciones de carnes, que en abril superó los US$ 4.000 la tonelada.Afirmó que un ternero que se paga a un promedio de US$ 2,50 el kilo en pie deja un muy buen ingreso al criador -que siempre ha sido el eslabón más flaco de la cadena-, pero también permite al invernador tener una ecuación económica razonable.Si se vende un novillo entre US$ 4 y US$ 4,05 el kilo en segunda balanza, con un rendimiento industrial de entre 52% y 54% está dando una relación flaco/gordo de 1,2, lo que hace que el negocio de la invernada sea perfectamente interesante, acotó Abelenda."Por lo tanto, esto provocó armonía y así el productor uruguayo ha logrado un anhelo carísimo después de mucho tiempo, que es tener para la hacienda gorda terminada valores que se equiparan y en algunos casos superan a la ganadería de los países más importantes del mundo", dijo.A nivel de la producción se entiende que esa nueva realidad de relación de precios consolida al sector ganadero para desempeñarse con mayor eficacia en su gestión productiva.Abelenda sostuvo que era necesario alcanzar ese nivel de precios ganaderos para que otras explotaciones que han demostrado ser notoriamente más rentables que la ganadería no sigan ocupando mayores espacios."La ganadería se achicó en nuestro país por varias razones, entre otras por problemas climáticos; pero fundamentalmente se redujo porque las áreas más productivas, más ricas en producción de forrajes, dejaron de ser de invernadas para dedicarse a la agricultura", dijo Abelenda, y agregó que "en la medida que la ganadería se consolide en los valores actuales, empiece a competir y en alguna forma a dejar más espacio para aquellos que nos gustan más las vacas que los granos, seguramente vamos a volver a trabajar con la misma intensidad que siempre quisimos desarrollar".Abelenda admitió que el sector ganadero está recuperando posiciones dentro del negocio agropecuario."Además, hay que tener en cuenta el buen clima otoñal, que era lo que no permitía a la gente rearmarse en su negocio ni vender cuando debía sino cuando lo obligaba la situación forrajera que era muy castigada por la adversidad climática. Ahora, el buen clima nos permite tener buenos verdeos, que son fundamentales para este próximo invierno", sostuvo el consignatario

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