9 de mayo de 2011 10:27 AM
Imprimir

Los fondos y señales de racionamiento se llevaron puesto al mercado. Seguirá pasando?

Esta semana se caracterizó por una fuerte volatilidad, y bajas en el mercado de granos, generada en gran parte por la debilidad en los mercados externos. También por señales de que el consumo comienza a racionarse en estos niveles de precio. Sin embargo las perspectivas para el nuevo ciclo están complicándose, y esto le dan algo más de soporte a las posiciones de cosecha nueva.

Pongamos esto en contexto, observando la variación de precios de la última semana.

Como se puede ver la plata ha perdido más de un cuarto de su valor en la semana, seguida por un 15% en el caso del petróleo. Para la plata todo comenzó cuando se conoció que aumentaban los márgenes de garantía que se deben inmovilizar para operar con este producto que venía de una fuerte suba. Según fuentes periodísticas, esto implicó para los fondos especulativos un costo adicional de mantener estos contratos abiertos de un 80%. Se comenzaron a cerrar posiciones, y eso generó la fuerte caída del precio, que al ir rompiendo niveles de “stop loss” generaron mayores bajas.Los “stop loss” o límites de pérdida son los niveles que los operadores se auto imponen para salir de las posiciones cuando generan un resultado negativo que no están dispuestos a tomar. Así alguien que compró plata casi en 48 el viernes pasado, bien pudo dejar un “stop loss” de un 20%, lo que significaría dejar una orden de vender a 44 o menos. Cuando el mercado comienza a bajar, esas órdenes puestas ya en el mercado se activan e impulsan el mercado a la baja.

La baja de la plata obviamente contagió al oro, aunque la relación de precios entre los dos metales preciosos se había estirado mucho, por lo que la caída de oro fue menor (4%).

En el caso del petróleo el lunes el mercado se encontró con la novedad de que Osama Bin Laden había sido muerto por una operación militar norteamericana. Esto generó la expectativa de que la geopolítica en EEUU se inclinara más hacia occidente, y en definitiva los mercados tendieron a la baja. Sin embargo, los comentarios de que Al Qaeda podría tomar represalias, y que en el terrorismo los nombres son reemplazables, hace que se mantenga cierto grado de expectativa. Lo cierto es que el petróleo por encima de los 110 puntos como estaba, había generado un problema para todo el mundo, en términos de que el costo al que había llegado la energía ponía en riesgo el crecimiento mundial. De hecho en EEUU esto generó que el consumo de combustibles bajara notoriamente, algo que se viene arrastrando desde el año pasado.

En medio de todo esto, volvieron los comentarios de que llegó el momento de pasar de commodities a bonos o acciones. Este comentario viene repitiéndose desde el año pasado, dado que en la segunda mitad del año los índices bursátiles recuperaron su brillo, y ahora las alzas en las tasas de interés de Europa y Asia están abriendo alternativas con rentabilidades más atractivas, y que parecen superar el riesgo de devaluación. En ese sentido esta semana trascendió que un reconocido fondo de inversión había reducido su exposición en commodities.

Al mismo tiempo, el dólar que venía devaluándose rebotó y se revaluó, lo cual refuerza la idea de que se está saliendo de commodities y yendo a colocaciones financieras.

Esto nos lleva a los granos, donde las caídas no fueron tan pronunciadas. Comenzando por Chicago, rondaron el 5% en la semana, con la excepción del maíz, donde la caída fue de 10% en la posición julio y de 4% en la posición diciembre (cosecha nueva). Antes de entrar en el porqué de esto, veamos que pasó con la posición de los fondos:

Aquí vemos que quienes liquidaron fuertemente posiciones hasta el día miércoles, fueron los fondos tradicionales, los que operan mirando la oferta y la demanda, pero que los fondos índice, que son los financieros no tuvieron cambios significativos en su posición aunque redujeron levemente las posiciones en maíz y trigo y las aumentaron en soja. De todas formas las bajas más fuertes se dieron jueves y viernes, y deberemos esperar a la semana próxima para tener mejor idea de que impacto podría haber tenido esto.
 
La importancia de esta situación estriba en que la cantidad de toneladas abiertas por fondos índice es el doble que la que mantienen los tradicionales, y que los tradicionales tienen la particularidad de entrar y salir del mercado en movimientos relativamente cortos, con tomas de ganancias cuando hay elementos que despiertan dudas como ocurrió esta semana con la caída generalizada de posiciones.

Pasando ahora al análisis de los fundamentos es importante notar que los precios del maíz y de la soja disponible tienen elementos fundamentales de diversa índole que han limitado por factores propios también la suba. En el caso del maíz, los altos precios de la carne que venían permitiendo soportar costos crecientes del forraje tuvieron una baja importante, presionando para que los precios también se redujeran. También la demanda externa se vio resentida, ya que las exportaciones semanales de EEUU tuvieron una fuerte baja, la que si bien estacionalmente siempre se da a esta altura el año, hace pensar que el objetivo de ventas del USDA para todo el año podría ser demasiado elevado.

En el caso de la soja la menor presencia compradora de China de la que venimos hablando en los últimos informes, junto con la presión de la cosecha de Sudamérica mantiene los mercados a raya. Especialmente con la producción de aceite de palma en alza, que pone un freno al aceite de soja. De hecho nuestro país tiene inconvenientes para colocar su producción de aceites, dado que China sigue retirada del mercado y que India quien ocupó su lugar el año pasado, está abasteciéndose por una mejor cosecha local de oleaginosas, más una mayor disponibilidad de aceite de palma.

A esto debemos sumar ahora que la industria de Biodiesel local que viene absorbiendo ya un 25% a 30% de la producción de aceites está teniendo problemas por el proteccionismo de España hacia su industria local, donde se anunciaron medidas para restringir las importaciones.

Entrando en el tema biocombustibles, a pesar de la caída del petróleo, el margen del etanol mejoró con la baja de precios del maíz, y por otro lado el viernes se conoció que Brasil podría necesitar importar etanol, lo cual sería una gran noticia para los productores norteamericanos, naturales proveedores para ese mercado, quienes de hecho venían protegiéndose de importaciones brasileñas con un derecho de exportación de 0,5 cents/galón.

Al observa la posición de los fondos especulativos veremos que la misma se recortó muy fuerte en maíz, donde acumulaban la mayor cantidad de contratos abiertos.

También es justo decir que el precio del maíz disponible en EEUU había llegado a valores de locura, especialmente comparados con los precios de la campaña nueva, razón que explica que el disponible cayera más del doble de lo que bajó el contrato diciembre.

Esto nos lleva a los comentarios de las perspectivas de campaña nueva en EEUU. La siembra al lunes pasado no llegó al 10%, y se estima que para este lunes podría haber un avance más significativo, ya que si bien hubieron lluvias esta semana, las mismas fueron menores en milimetrajes y cobertura geográfica, y más dispersas. En las regiones de suelos con menores problemas de anegamiento es posible que se haya podido hacer avances, y con la capacidad de siembra de EEUU, esto podría dar algún avance adicional. Sin embargo la mayor parte de la zona productiva está con suelos saturados, y el clima frío fue otro elemento que limitó la implantación.

Para la semana próxima la tendencia es que las lluvias sean más abarcativas, y de mayor milimetraje, y que luego a partir del 12 de mayo comience paulatinamente a volverse el pronóstico más seco y templado, lo cual permitirá un rápido avance de la implantación.

Es importante hacer notar que en ningún momento tuvimos dudas de que se podría sembrar maíz en EEUU, el problema es que el ritmo de implantación fue el más lento desde el año 1996, y que un arranque tardío suele generar que los cultivos se expongan más al clima cálido y seco del verano norteamericano, y por otro lado a que como se siembra el grueso junto, el período crítico de la floración esté concentrado en una o dos semanas particulares, donde los daños pueden amplificarse fuertemente en caso de que el clima sea adverso, por la menor dispersión de estadíos de los cultivo s en diferentes zonas.

Esta noticia de que se va a poder avanzar con la siembra del 12 hacia adelante, es un tanto negativa para el mercado, y de hecho no se llegó a introducir adecuadamente al mercado, ya que el pronóstico de 6/10 días al que hacemos referencia se actualizó con el mercado casi en su cierre, por lo que podría generar presión negativa el lunes.

De todas formas hay otra cuestión adicional que es la variación de área. Algunos analistas vienen impulsando la idea de que habrá más área de maíz y menos de soja que la pensada inicialmente por el atraso en la siembra. Sin embargo ese comentario se relativiza por dos cuestiones. Primero, que hay tiempo hasta junio para sembrar maíz, y segundo que el margen bruto del maíz respecto de la soja es tan atractivo en EEUU, que esto sería dejado como último recurso. Finalmente no debemos dejar de mencionar que el día 11 de mayo se darán a conocer las estimaciones de oferta y demanda 2011/12 de EEUU, las que serán las primeras del año y llevaran fuerte movimiento al mercado. Es tan grande la cantidad de variables que pueden influir en ese balance, y tanto el margen para hacer supuestos que deberán ir contrastándose contra el desarrollo del clima y de la demanda durante el año próximo, que el USDA podría manejar los números para no dar una impresión de mercado ajustado para el año próximo como el que nos imaginamos fruto de una caída de área de soja, y un rinde de maíz que no podría sostenerse en niveles muy altos, debido a que se sembró tarde. Por eso ese reporte será una caja de sorpresas.

Pasando ahora al mercado local, vemos que sólo la soja bajó un 5% en línea con Chicago mientras que el precio para las primeras posiciones de maíz y trigo en el MATBA no se movió sensiblemente (de hecho subió levemente) . Utilizamos el precio del MATBA por la ausencia de precios abiertos y representativos en el mercado disponible.

La razón por la cual el maíz y el trigo no bajaron es que ambos mercados están totalmente desconectados del mercado internacional por el sistema de ROE VERDE. Los precios son tan malos frente a los internacionales que absorbieron sin problemas este impacto.
Ahora bien, se espera para esta semana que la comisión que fija estos permisos de exportación se reuna y se otorguen nuevos ROE, y que en la semana próxima se haga lo propio para trigo. Se habla de 3,5 mill.tt. de maíz y 1,5 mill.tt. de trigo. En el caso del maíz habría 1 a 1,5 mill.tt. por repartir de acuerdo a lo que trascendió en A TODO TRIGO esta semana.
Ahora bien, la pregunta es si esto generará o no movimiento de precios significativos en el mercado local. Por un lado descuentos de 40 a 50 U$S/tt respecto de la paridad internacional parecen no ser sustentables. Pero hay dos elementos que juegan en contra de esta posición: la gran cantidad de productores dispuestos a vender estos cereales para poder colocarlos, y en maíz el hecho de que los exportadores estarían comprados entre 1 y 1,5 mill.tt.

El otro problema es la molinería, que viene con atrasos significativos en el cobro de las compensaciones. Las mismas son muy siginificativa. Un molino que compra trigo a FAS teórico menos flete, paga el equivalente a 1.000 pesos y cobra unos 530 $/tt de subsidio, estamos hablando de una devolución que es más del 50% del precio de compra de su principal insumo. El atraso se venía dando desde hacía tiempo, pero cuando la ONCCA se disolvió se dejaron de recibir la documentación y de realizar el proceso para calcular las compensaciones, por lo que no se devengaron. Recién esta semana con el nombramiento del Secretario de la UCESCI se habría retomado esta operatoria. Se estima que la situación se iría regularizando paulatinamente, pero los Molinos siguen muy amenazados en su salud financiera, razón por la cual estaban retirados del mercado.

Pasando a la soja, la misma tuvo una baja de precios muy importante desde los 350 de febrero a los 310 actuales, pero de todas formas tenemos que reconocer que son precios muy buenos y superiores a los que se plantearon al momento de planificar la siembra. La pregunta es si la liquidación de fondos, y la presión de no compra de China, más la llegada de oferta de Sudamérica mantendrán el tono negativo del mercado. La respuesta es que es posible que el mercado siga débil durante un tiempo más. De hecho China dispone de unas 6 mill.tt. de soja disponibles en los puertos, más los stocks de intervención del Estado, más las importaciones que están en camino. Pero los productores no venden en estos precios, y podríamos ver una puja entre ambos que dependiendo de quién ceda primero, tendremos un mercado que terminará convalidando las bajas, o bien dando un rebote. Dado que los stocks irán bajando, y que los productores no tienen apuro por vender, y en años anteriores vieron como esperando los precios aparecían, es posible que se termine con una suba más adelante. Pero para evitar la sorpresa negativa que siginificaría equivocarnos con esto, recomendamos comprar PUT de 308 con prima de 8 para noviembre 2011, asegurando así un piso de 300 U$S/tt.

Como consideración adicional debemos tener presente que los precios para cosecha nueva tanto de maíz como de soja son objetivamente muy elevados, al compararlos con los costos de producción, con el valor de los principales insumos, con los valores de años anteriores de estos granos, y con el promedio de ventas del año pasado.

Por el otro lado, si el año próximo se ajusta aún más los stocks de soja y maíz, los precios podrían subir, al mismo tiempo que si el interés de China por soja reaparece podría pasar lo mismo.

De hecho aun tomando un precio FOB supuesto con el descuento histórico sobre Chicago, cuando en años anteriores esto se ha visto superado, veremos que el precio del maíz tiene un descuento importante respecto del teórico. Al menos 20 U$S/tt. Este descuento en algunas ocasiones ha sido la norma, aunque es algo elevado y parte de un precio FOB subvaluado.
No es tan así en el caso de la soja, cuyo precio no luce tan mal.

Por esto en soja no nos cabe duda al recomendar cerrar ventas o bien pisos para la campaña nueva por un tonelaje que permita recuperar los costos variables que deberán sacarse del bolsillo para cubrir la campaña nueva.

En el caso del maíz no tenemos PUT locales como para hacer esto, aunque si se puede vender.

En toda venta debería acompañarse esto de la compra de CALL Spread en Chicago noviembre para soja y diciembre para maíz.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *