11 de mayo de 2011 00:27 AM
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Fierros para la ganadería

El alto costo de la tierra impacta también en el negocio ganadero. La producción eficiente de forraje es la variable actual más importante

El 24 de mayo, se realizará la segunda edición de Experiencia Forrajera, una jornada de capacitación para toda la cadena y de entrenamiento para operarios donde se concentran todas las respuestas. Los asistentes a Mercoláctea podrán encontrar más información en los stands de las empresas organizadoras de la jornada, Forratec y Claas.
Según datos del departamento comercial de Claas Argentina, el principal destino de los equipos forrajeros es la provincia de Córdoba, a la que le siguen Santa Fe y Buenos Aires. Allí se concentra el mayor número de planteos productivos de alta eficiencia e intensificación en la producción de forrajes.
Para José Costamagna, responsable de ventas de la compañía, "se está dando un fenómeno de agriculturización de la ganadería". El especialista sostiene que se trata de un proceso creciente de incorporación de tecnología para la producción de forraje donde intervienen cada vez más fierros, genética y conocimientos.
Ante esta realidad, el próximo martes 24 de mayo, en el kilómetro 308 de la ruta nacional 188, en Florentino Ameghino, provincia de Buenos Aires, se llevará a cabo la segunda edición de Experiencia Forrajera, la jornada de capacitación y entrenamiento en producción y confección de reservas organizada por Forratec y Claas con el auspicio de la Cámara de Contratistas Forrajeros, Mercoláctea, Infortambo y Alltech.
En Experiencia Forrajera, a partir de las 9, productores, técnicos y contratistas podrán conocer los últimos avances en producción y manejo de pasturas, verdeos, alfalfas, maíces y sorgos forrajeros, producción de silaje. Todo a campo, en 5 estaciones temáticas ubicadas en parcelas de ensayos sobre 70 hectáreas cultivadas.
A su vez, los operarios de maquinarias forrajeras tendrán la posibilidad de participar de una capacitación exclusiva en el manejo de picadoras, cabezales, cis, cebis, inoculadores y cuantímetros de la mano de técnicos de Claas.
Por la tarde, todos los presentes participarán de las dinámicas de maquinaria agrícola: Segadoras, rastrillos, picadora de forrajes, enfardadoras prismáticas, rotoenfardadoras, pesado de rollos y picado de maíz y sorgo con corncraker.
"En el sistema tradicional de pastoreo, la eficiencia lograda es de aproximadamente un 50-60 por ciento, el resto se pierde. De ahí la tendencia a manejos agrícolas donde la cosecha del forraje se realiza a través de maquinaria con cabezales especiales y valores de eficiencia de cosecha cercanos al 100 por ciento, disminuyendo la incidencia del costo de alquileres e implantación de cultivos", explica Costamagna.

Una actividad de todo el año

Muchas picadoras han quedado en manos de productores o grupos de productores para su uso exclusivo. El uso extendido durante todo el año cambia la ecuación y la amortización de la herramienta. "Hoy no es un único cultivo, son varios. La planificación forrajera actual en la mayoría de los establecimientos estima ofertas importantes en cantidad y calidad que cubren la mayor parte de los requerimientos animales de todo el año", explica Costamagna.
"A los clientes tradicionales, cooperativas y contratistas, se agregan hoy muchos productores grandes y grupos de productores comprando sus propias máquinas. Esto se debe a la creciente intensificación, y al uso de los lotes con pastoreo mecánico. Hay muchos tambos estabulados o semiestabulados que necesitan forraje permanentemente y debido a esto se han inclinado por contar con su picadora propia, siendo el común denominador el cuidado del forraje como variable de eficiencia", agregó.

Más que la soja

El forraje conservado es una de las prácticas que más creció en la Argentina. La curva de crecimiento es más interesante que la de la soja: pasó de 95 – 100 mil a 1,2 millones de hectáreas en poco más de diez años. El crecimiento de la actividad fue exponencial y se continúa expandiendo.
"Antes, la confección de reservas era una práctica casi exclusiva de los tambos y para unos pocos meses, con destino a la vaca en ordeñe. Hoy, la reserva forrajera es utilizada durante todo el año y para todas las categorías. En lo que hace a ganadería, los primeros en dar el puntapié fueron los feedlots, hace unos cinco años, al pasar de dietas secas a húmedas, por lo que necesitaban forraje en forma permanente para la terminación del ganado. Hoy también en actividades como invernada y cría se utiliza silo como reserva forrajera", apunta el responsable de Claas.
El incremento del costo de la tierra obliga a ser más eficientes, por eso es una actividad que creció todos estos años. "Cuanto más hectáreas de soja se implantaban, más hectáreas de silo se hacían. En la medida que se va ocupando más superficie con soja, el costo del alquiler aumenta y empieza a competir con el uso de la tierra para leche o carne, y la única forma de equilibrarlo es logrando mayor producción por hectárea", relata Costamagna. En su opinión, es esta búsqueda de eficiencia la que ha llevado a pasar tecnología de cultivo de la agricultura al resto de las actividades. En este escenario es donde entran a jugar los fierros

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