14 de mayo de 2011 10:27 AM
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El desafío es el equilibrio entre rinde y calidad

Para González Montaner, es clave trabajar en densidades y analizar las bonificaciones por calidad.

En el contexto de una campaña donde el agua marcará la diferencia, el consultor Jorge González Montaner, que habló en A Todo Trigo 2011 sobre "Novedades en el panorama varietal y adaptabilidad de variedades a diferentes ambientes", recomendó planificar la siembra sin perder de vista el objetivo de rendimiento y la bonificación por calidad.El asesor y referente de CREA hizo un breve repaso por las reflexiones que dejaron los rindes récord del año pasado. Para González Montaner quedó confirmado que el agua en septiembre es la clave para que la Argentina tenga una buena producción de trigo. "El año pasado fue muy favorable, y asociado a ello obtuvimos rendimientos excepcionales: 70 quintales por hectárea en La Paz, 65 quintales en Las Varillas, hasta 90 en el Sudoeste y entre 82 y 96 quintales por hectárea en la zona Mar y Sierras", enumeró.Según el asesor de CREA, estos rendimientos están explicados por la temperatura. "La temperatura entre floración y llenado determina la potencialidad. Entre 14 y 16 grados nos da estos rendimientos. Es la determinante. El año pasado no importó el suelo, con agua, el ambiente resultó fundamental. En Venado Tuerto obtuvimos 70 quintales por hectárea cuando solemos alcanzar 40", agregó.En la zona de Mar y Sierras, González Montaner dijo que los rendimientos llegaron a los 95 qq/ha. Ahí cayó la superficie de trigo a manos de la cebada que duplicó su superficie, llegando a las 30.000 hectáreas la campaña pasada.González Montaner dijo que, de cara al ciclo que viene, el foco de atención está en el agua. "Hay que darle enorme importancia en Santa Fe, en el Sudoeste y en Mar y Sierras. Hay zonas secas en la zona costera", dijo.Por otro lado, González Montaner alertó: "Ojo con el barbecho que se hace de acuerdo a la cantidad de agua disponible. Ojo al sándwich de 50 centímetros seco en el suelo, es difícil que las raíces logren superarlo. Con 20cm puede hacerlo"."Otra clave es trabajar con las densidades. La recomendación es que cuando bajamos de 3500 kg es mejor usar densidades de 30% menos que las normales", recomendó.Otra tecnología que de acuerdo con el especialista funcionan son los curasemillas y PGPR que vienen usándose mucho. "Es impresionante el resultado en curasemillas. Los de nueva generación, cuando llega el momento de macollaje muestran interesantes resultados. En promotores, se obtiene de 4 a 8 % de aumento en rendimiento. Está demostrado que conviene usarlos. Es muy interesante el resultado con los preinoculados", dijo.Decisiones productivas Sobre el momento de las decisiones productivas, González Montaner hizo hincapié en tener en cuenta el negocio en cada ambiente y analizar el porcentaje de premio a la proteína. "La capacidad de negociación del producto es lo más importante. Hay que analizar la bonificación por calidad", dijo.El peso hectolítrico es una variable muy importante y el otro es proteína y gluten. "Por fuera de las variedades de grupo 1, hay toda una nueva genética que cuenta con materiales con altos pesos hectolítricos, y una buena relación proteína- gluten. Esta relación tiene un enorme impacto en el negocio", expresó Montaner.Para lograr alto potencial y alta proteína el camino es la genética y la nutrición. "Si quiero levantar proteína lo que tengo que hacer es trabajar con la interacción de nutrientes. Todavía hay una brecha entre lo que sacamos y lo que podemos sacar por nutrientes. Cuando pasamos de 6000 kg vale la pena intensificar", agregó.Finalmente, González Montaner destacó la nueva genética y el esfuerzo de inversión en un mercado tan incierto como el triguero que hacen las empresas proveedoras de genética y destacó los nuevos materiales de Nidera, Buck, Sursem, Don Mario, Klein, ACA y Bioceres.ATENCIÓN A LAS FECHAS TEMPRANAS Una de las incógnitas que los trigueros quisieron despejar en las exposiciones de A Todo Trigo 2011 es cómo adaptar el manejo al clima.En este marco, Daniel Miralles, investigador del Conicet, dijo que, en zonas como Tres Arroyos y Tandil, adelantar la fecha de siembra permitió ganar hasta 60 kg/ha. "En la situación actual se puede mantener la fecha de siembra, pero no hay ventajas en cuanto a rinde, es decir, cuanto más se atrase la fecha de siembra más rendimiento se pierde", dijo.Miralles también apuntó que cuando se cambia la fecha de siembra para modificar la fecha de floración, puede haber cultivares que al atraso pierdan cerca de 90 kilos por cada día de atraso y otros que pierdan 20 kilos o nada.

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