16 de mayo de 2011 12:46 PM
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Cargill quiere salir de los frigoríficos

La multinacional encargó la venta de su controlada Finexcor, ante el agravamiento de la crisis del sector

La crisis por la que atraviesa la industria frigorífica, marcada por la falta de hacienda para faena y un fuerte retroceso en las exportaciones, se agrava y más empresas parecen tomar decisiones sobre qué hacer con un negocio que sigue en caída libre. Según varias fuentes consultadas por La Nacion, la multinacional cerealera Cargill empezó en las últimas semanas una sigilosa movida para poner en venta Finexcor, el frigorífico que controla en el país. Esa empresa fue adquirida por Cargill en 2005 y hoy tiene dos plantas: una en Nelson, 40 kilómetros al norte de la ciudad de Santa Fe, y otra en Bernal, Buenos Aires.Finexcor tiene, según publica la empresa en su sitio de Internet, una capacidad de faena mensual de 36.000 cabezas y de procesamiento de 9000 toneladas, ocupa 1500 empleados y sus ventas están repartidas entre un 60% destinado a la exportación y un 40% al mercado interno. Entre otros productos, se dedica a la elaboración de carnes frescas, congeladas y hamburguesas."La idea de la empresa es venderlo, porque la actual situación de la industria frigorífica es inviable, con pérdidas", contó una fuente. Trascendió que la firma confeccionó carpetas de presentación para ofrecer el frigorífico, de manera reservada, a potenciales compradores. Precisamente, éste es uno de los indicios más fuertes sobre la intención de Cargill de vender, pese a que en la empresa desmienten esta versión."Son sólo rumores intencionados, nada más", respondieron desde Cargill, y agregaron: "Para la empresa, el negocio de la proteína animal es estratégico a nivel mundial; no salimos del negocio".Varias fuentes aseguraron, no obstante, que la empresa está embarcada en buscar compradores para Finexcor. E insistieron en que hay sigilosos movimientos para encontrar interesados. "Están promoviendo una carta de intención (de venta) para potenciales interesados", contó una de las fuentes."Todavía no tiene novia, pero se le está buscando", graficó la fuente. Debido a la situación de crisis en el sector, donde quebraron cuatro plantas y más de una veintena están en problemas, el objetivo sería golpear las puertas de posibles interesados fuera de la industria frigorífica. Esto es, grupos económicos o fondos que estén en otras actividades."Cualquiera que compre hoy tiene que gastar 50.000 dólares por mes sólo de mantenimiento de la planta para que no se deteriore, y estar dispuesto a perder plata uno o dos años más en este negocio. Eso hoy sólo lo puede hacer alguien que no está en la industria frigorífica local", dijo una fuente del sector.Para tener en cuenta, el grupo brasileño JBS anunció en agosto pasado que analizaba desprenderse de algunas de sus plantas en el país, pero no lo logró vender ninguna. De hecho, en la firma ahora dicen que no tienen nada a la venta."Hoy para las industria es muy difícil operar en el país, por la caída de las exportaciones y de la faena. La Argentina está preparada para faenar 16 millones de cabezas por año, pero ahora estamos en 11 millones", explican en el sector.Esta brutal caída obedece a la intervención del Gobierno, que llevó a una venta forzada de animales, y a la sequía del ciclo 2008/2009, que también obligó a liquidar hacienda. Otro factor que golpea la rentabilidad de las empresas exportadoras es que por cada 2,5 toneladas que venden al exterior el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, las obliga a colocar una en el mercado local, a precios que están entre 40 y 50% por debajo de los valores del mercado.Opiniones encontradas A todo esto, Silvio Etcheun, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Carne del Gran Buenos Aires y Zona Sur (Sigba), dijo que la planta de la empresa en Bernal, partido de Quilmes, "tiene el sector de faena parado desde el viernes 6, y dos veces por semana hacen embalaje y traslado de mercadería". El dirigente de Sigba agregó: "Están vaciando la mercadería con cuentagotas; para nosotros es porque no la van a volver a poner en marcha".En tanto, desde Cargill dijeron sobre esa unidad de Finexcor: "La planta sigue funcionando y cualquier variante tiene que ver con cuestiones comerciales u operativas.

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