16 de mayo de 2011 15:33 PM
Imprimir

Nueva herramienta de mejora en la alimentación del porcino

Investigadores australianos han desarrollado una prueba que determina de forma precisa la lisina biológicamente digestible en la harina de soja, importante ingrediente de la dieta de lechones jóvenes. El ajuste de las raciones en función de dicho aminoácido permitirá mejorar el rendimiento y la productividad,

Científicos del Departamento de Agricultura y Alimentación de Australia Occidental están desarrollando una nueva herramienta informática de seguimiento para los productores de porcino con el objetivo de medir la calidad de la proteína en harina de soja importada.

Según los investigadores, esta herramienta, prevista para ser comercializada este mes de junio, podría también aplicarse de forma eventual en la industria avícola. La prueba permite a los productores revisar la calidad de la lisina en la harina de soja, importante ingrediente de la dieta de lechones jóvenes. Se trata del aminoácido esencial más importante en alimentación porcina. Una deficiencia en el suministro de lisina dificulta la utilización de otros aminoácidos necesarios para la producción eficiente de los cerdos. Por tanto, es importante para los productores ser capaces de estimar de forma precisa la lisina disponible biológicamente en las dietas de cerdos.

La lisina es susceptible al calor durante el procesado y almacenamiento de alimentos, y aunque la lisina dañada puede ser digerida y absorbida en el intestino delgado, no puede ser utilizada para la síntesis de proteína corporal y el crecimiento muscular. El análisis convencional de aminoácidos totales no discrimina la lisina dañada por el calor y, por tanto, se sobreestima la lisina biológicamente digestible (reactiva).

Ya que las empresas de procesado de aceite de soja utilizan condiciones variables durante la extracción del aceite, el contenido en lisina reactiva en las dietas de los cerdos es muy variable. Los resultados preliminares muestran hasta un 27% de variación en el contenido de lisina reactiva en muestras recogidas de harina de soja.

La nueva prueba, desarrollada con fondos del Centro de Investigación Cooperativo Porcino (CRC), permitirá que al ajustar las formulaciones teniendo en cuenta esta variabilidad se mejore el rendimiento y productividad en el rebaño.

Los científicos han recogido 200 muestras de harina de soja de todo el mundo para cuantificar la variabilidad del contenido de lisina reactiva en este ingrediente. Además, los resultados obtenidos van a utilizarse para diseñar de forma más precisa las dietas para monogástricos, así como permitirá comercializar harina de soja basada en calidad de proteína en el futuro.PV

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *