16 de mayo de 2011 19:26 PM
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¿Destino lácteo? Un camino por recorrer

CHILE : Frente a un panorama auspicioso y de oportunidades, falta que los productores mejoren su gestión, mientras que la industria tiene que avanzar en transparencia y en una estrategia exportadora.

¿Tiene Chile un destino lácteo? Una disyuntiva que productores e industriales tienen que definir, pues de eso depende hasta cuándo, cuánto y en qué invertir. Las condiciones están dadas.Una vez cerrado el tema de la alianza Soprole-Nestlé, intención que fue abandonada por ambas compañías, aunque podría retomarse a futuro y seguir enturbiando las relaciones entre los productores y dos de las más grandes industrializadoras del país, el sector lechero toma posiciones. El panorama global habla de buenos precios internacionales, y también locales. Sin embargo, habrá que ver si se quieren aprovechar y si están las condiciones para tomar las oportunidades y transformarlas en un futuro más estable.El actual es el nuevo renacer después de la crisis de 2009, aunque siempre con los típicos tiras y afloja de un mejoramiento de precios que los productores consideran que fue traspasado tardíamente y no en su totalidad.Chile como productor lechero genera más de lo que consume, por lo que el único camino que tiene son las exportaciones. Para eso tiene ventajas como las condiciones de suelo, clima y patrimonio sanitario. A ello se agrega la experiencia empresarial necesaria. Cuenta, además, con una serie de tratados de libre comercio y mercados abiertos para sus productos, pero su paso exportador por ahora ha sido zigzagueante. No obstante, el país ha crecido en términos productivos y comerciales. Para este año se anticipa un aumento de 5 por ciento en la producción lechera, unos 2.350 millones de litros, y 20% en las exportaciones lácteas, con  US$ 192 millones.El panorama global también se ve auspicioso.El consumo y la producción mundial han crecido sobre 20% en los últimos diez años, señala el Consorcio Lechero, entidad que agrupa a las empresas, a los productores y a los investigadores, en el documento Estrategia de desarrollo competitivo para el sector lácteo chileno. Y anticipa que la demanda seguirá creciendo 2% anual.De la mano de este crecimiento se prevén cambios en el mapa global lácteo.Para el Consorcio, los principales importadores a mediados de la próxima década serán Rusia, China, Japón, Argelia, México, Arabia Saudita y Estados Unidos. Eso abre oportunidades para países productores como Brasil, Argentina, Uruguay y Europa del Este.
 
Enfrentado a esta realidad y con leche para exportar, Chile debe tomar decisiones."Hay una buena noticia. Independiente de la coyuntura del año, si fue seco o si los precios subieron tres pesos menos o más, recientemente pudimos leer en la prensa cómo el crecimiento de la población de China en un año llegó a 70 millones de habitantes, y ese país importó el año pasado 400 mil toneladas de leche y en éste ya lleva 70 mil toneladas adicionales. Imagine lo que eso significa para los países del hemisferio sur. En especial si ya se escucha que el potencial de crecimiento de Nueva Zelandia comienza a ser marginal, porque la tierra se está haciendo cada vez más cara en todas partes del mundo", señala Claudio Sarah, gerente de Estrategia y Política Lechera de Nestlé.Entonces, ¿qué falta para que se produzca el verdadero salto del sector lácteo en Chile?
Las dudas productivas
En el país ha habido avances. De productividad, de calidad, de rendimientos y eficiencia. Pero, pese a ellos, lo que se detecta es una falta de homogeneidad que impacta en los resultados. Esto porque conviven dos sectores productivos, uno tradicional y otro moderno. Y al final del día eso provoca gran disparidad en la rentabilidad. Con información disponible, obtenida en forma parcial, de agricultores con gestión y contabilidad, el 2010 para algunos fue levemente positivo y para otros significó importantes utilidades superiores a 700 mil pesos por hectárea, y para el promedio, $300 mil/ha.
"Me gustaría conocer una persona con un campo mediano -250 ha y unas 300 vacas- que viva del negocio. Es decir, que no tenga otro oficio o empresa ajena al rubro leche, y que a lo menos declare ganar $ 800.000 por hectárea al año", responde Dieter Konow, líder de los productores lecheros, quien la semana pasada cumplió su período al frente del gremio.Para enfrentar el tema sugiere mejorar gestión, conseguir financiamiento y buscarse un trabajo alternativo para complementar el ingreso. "Eso está sucediendo en EE.UU. con los productores medianos", dice.
La comparación entre censos 1997-2007 establece que sólo el 8,5% del millón 177 mil hectáreas con praderas de la X Región son artificiales (sembradas), el 47,7% ha tenido algún tipo de manejo agronómico y el 43,8% nunca se ha trabajado. Eso lleva a pensar que si las praderas tuvieran el manejo suficiente y se acercaran a la productividad neozelandesa, la producción podría triplicarse.La pregunta entonces es cómo se proyecta un sector productor con tan tremenda disparidad y con tanto que hacer a nivel de campo. Las respuestas están divididas.
"El agricultor se debate en estar peleando por el precio y haciendo poco por mejorar su productividad. La monstruosa pobreza de la pradera es la que no permite obtener la materia seca que se requiere para alimentar a las vacas, por deficiencia en la gestión. Ese es el principal desafío", señala un analista.Desde la vereda de los productores disparan en otro sentido."Cada uno dentro de su ámbito debe velar porque su proceso sea lo más eficiente y de más bajo costo posible y siempre mirar el precio al que le están pagando a nuestros colegas en otros países. Actualmente, los precios en EE.UU. están entre 38 y 39 centavos de dólar el litro y en Chile en alrededor de 42 centavos. ¿Qué pasará en 2016 cuando por el TLC caigan las barreras en el sector lácteo de ambos países? Ojo con el sector lácteo norteamericano, que tiene superávit, exporta fuerte y ya está presente en nuestro mercado. Para que nuestro proceso productivo sea competitivo, tenemos que aprender a asociarnos en muchos procesos de la cadena de producción primaria, como la compra de insumos a gran escala y en la venta del producto para poder hacer valer nuestros argumentos", señala Dieter Konow.
La industria, jugada sin estrategiaEl planteamiento del Consorcio Lechero propone metas para los próximos diez años, en cuanto a un crecimiento del rebaño de 4,5% anual para llegar a 750 mil vacas en producción en 2020 que generen cuatro mil millones de litros. Sin embargo, hay preguntas que no han sido contestadas por la industria elaboradora.¿Qué se haría con esa leche? ¿Se exportará leche en polvo commodity, o leche en polvo especial con valor agregado; se dedicará el esfuerzo a los quesos, se exportará a nichos o al mercado global?En los últimos años la industria se ha caracterizado por hacer inversiones para aumentar la capacidad procesadora. Son más de 200 millones de dólares los que se han destinado a levantar nuevas torres de secado, ampliar las existentes, por parte de Soprole, Nestlé, Watts y Mulpulmo, o construir nuevas para la producción de quesos, por ejemplo, en el caso de Colun. Pero toda esa inversión no se refleja aún en exportaciones consolidadas.No hay una estrategia exportadora de la industria. Por ahora, hay algunas empresas más jugadas, aunque la mayoría son exportadoras ocasionales.Rudy Waldpurger, gerente agrícola de Soprole, plantea dos desafíos:
"Tener una industria interna competitiva, desde la vaca hasta el mercado de destino requiere que toda la cadena lo perciba. Si queremos ser un país exportador nuestros precios internos deben estar necesariamente alineados al mercado externo y nuestros costos ser competitivos con los países exportadores relevantes como Nueva Zelandia o Australia. Y dos, tener exportadores con estrategia de largo plazo. El desafío de exportar no se condice con voluntades oportunistas de corto plazo, se basa en generar condiciones de largo plazo".Dieter Konow, presidente saliente de Fedeleche, cree que el tema se refiere también a la eficiencia industrial."El desafío es lograr también eficiencia, no sólo en la venta de los productos, también mejorar los índices en la transformación de la materia prima a producto final vendible o exportable", dice.la transparenciaLa clave para el desarrollo del sector lácteo es la transparencia, opinó en la Revista del Campo, Roberto Javier Dünner, gerente general de Todoagro S.A.Está entre las tareas que el Consorcio Lechero le asigna a la industria. Es el tema que quedó flotando tras el pronunciamiento de la Fiscalía  Económica que rechazó la alianza Soprole-Nestlé.Para Dünner falta mucho por hacer en pro de la transparencia y del comercio justo. Eso se ve, dice, al ver los resultados brillantes de industrias abiertas en la bolsa, mientras que de las otras, no se sabe nada, y con resultados a productor que no guardan relación. Recuperar confianza "Tenemos que volvernos a concentrar en los desafíos y no seguir pleiteando, porque está claro que eso no conduce a nada. Con el tema de la alianza se exacerbaron temas relacionados con el precio de la leche, pero lo que corresponde es volver a retomar las confianzas. Declaraciones mediáticas, para la galería, no contribuyen a ese ambiente. Hay que sentarse a definir el futuro del sector en forma racional, tal como ocurre en el Consorcio Lechero, estamento de segundo piso donde está prohibido hablar de la contingencia", señala Claudio Sarah.Respecto de la fallida alianza Soprole-Nestle, añade: "Sobre el tema, la historia se encargará de decir si los países que son importantes actores lecheros en el mundo tienen una industria de magnitud o tienen una industria atomizada. Es muy prematuro sacar conclusiones, cada uno tiene sus interpretaciones y claramente las visiones globales a veces no necesariamente coinciden con las visiones locales".El futuro internacionalLos precios internacionales se considera que se estabilizarán en el largo plazo entre US$ 3.700 y US$ 3.800, la tonelada de leche en polvo.
No se ve un aumento relevante de la oferta a nivel mundial, al menos en los tres grandes bloques exportadores actuales: La producción de Estados Unidos está limitada y no tiene cómo reventar el mercado; Nueva Zelandia no puede aumentar significativamente su producción exportable porque ya le falta la tierra para expandirse; Australia recién recuperará sus niveles históricos de producción en 2015.
"Estados Unidos tendrá un crecimiento de aproximadamente 2%, quizás un poco más dependiendo de los márgenes (precio de la leche menos costo del grano). El 2011 se ve fuerte y firme en cuanto a precios, debido a una demanda persistente. Sin embargo, no se espera que los precios lleguen a los niveles de 2007, pero se mantendrán por arriba de los históricos. El problema en EE.UU. es que el maíz subió a niveles nunca vistos y no se sabe qué va a pasar con la producción de este año. Por lo tanto, los precios que históricamente son muy buenos, no están dando al productor un superávit", señala Jaime Castañeda, senior vicepresident de la National Milk Producers Federation de EE.UU.
China mantendrá una demanda significativa, en un contexto en que su producción todavía es limitada.Precios atractivos"El año 2011 lo veo bueno desde el punto de vista productivo y también en cuanto al nivel de precio. Los valores en el mercado internacional al parecer se han ajustado más bajo de lo que llegaron hace dos a tres meses, cuando prácticamente rozaron los 4.900 dólares la tonelada de leche en polvo, pero fue un período muy corto. Hoy está en alrededor de US$ 4.100 y las proyecciones indican que pueden estabilizarse en alrededor de US$ 3.700 a    US$ 3.800, aproximadamente. Y en general, los factores que están incidiendo se mantendrán", señala Claudio Sarah, gerente de Estrategia y Política Lechera de Nestlé.De dulce y agraz"El sector fue duramente afectado por la crisis de 2009 y por dos años de sequía estival. Eso produjo una disminución productiva, que el año pasado se recuperó, pero no a los niveles anteriores. Además, la industria no traspasó las mejoras internacionales. Sin embargo, los balances de Soprole y Colun mostraron cifras francamente favorables. Estamos en recuperación, pero viendo con preocupación cuál es el escenario futuro, porque nuestros insumos han sufrido importantes alzas de precios", dice Dieter Konow.

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