11 de diciembre de 2009 06:53 AM
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El contagio de fiebre Q a humanos en Holanda y Bélgica, algo inédito

La Comisión Europea (CE) ha afirmado hoy que los casos de contagio de fiebre Q de animales a humanos registrados en Holanda y Bélgica son atípicos, por lo que se trata de una situación "sin precedentes" y no hay reglas comunitarias al respecto.

La fiebre Q, provocada por una bacteria, es común en el ganado de todos los países de la UE, pero solamente en Holanda y en zonas limítrofes se dan las circunstancias para que se produzca su propagación a humanos, según informaron fuentes comunitarias.

En Holanda y Bélgica ese tipo de fiebre, conocida también como "enfermedad de las cabras" ya ha contagiado a 30 personas.

"Holanda ha informado de las medidas tomadas; parece que se están haciendo esfuerzos para controlar la enfermedad y reducir los riesgos sanitarios; dado que esta es una situación sin precedentes es muy difícil comentar si las actuaciones son apropiadas", ha declarado la portavoz comunitaria de Sanidad, Nina Papadoulaki.

La portavoz ha señalado que no hay reglas en la UE ni orientaciones de la Oficina Internacional de Epizootias (OIE) sobre la vigilancia o la erradicación de la fiebre Q pues hasta ahora, las medidas en este sentido se han emprendido a nivel local, regional o nacional.

Según las informaciones de la CE, los riesgos sanitarios de contagio de esa enfermedad a humanos han sido superiores por un conjunto de circunstancias locales en Holanda y en la región del norte de Brabante (limítrofe con Bélgica).

En concreto, los factores son el tipo de cría y la alta densidad de animales en las granjas.

Papadoulaki ha señalado que la CE consultará a la Autoridad Europea sobre la Seguridad Alimentaria (AESA) sobre esta enfermedad y el foco registrado en Holanda, para tener una opinión científica más precisa sobre la enfermedad.

La fiebre Q surge por una bacteria que se propaga cuando las cabras o las ovejas preñadas tienen abortos espontáneos y es frecuente en el sur de Holanda, con granjas a gran escala de caprino y ovino con mucha densidad de ganado, según otras fuentes comunitarias.

Según esas fuentes, en otros puntos de la UE no se dan circunstancias similares.

Las personas pueden contagiarse por el contacto directo con el animal y son grupos de riesgo los veterinarios y los ganaderos, aunque en general sólo se han encontrado casos en la citada región holandesa.

Al no haber normas ni recomendaciones comunitarias sobre esta enfermedad, las medidas se efectúan normalmente a escala local, regional o por el propio ganadero; no es habitual el sacrificio de cabras preñadas que han ordenado las autoridades holandesas.

Normalmente, según las fuentes, el tratamiento del animal con antibióticos y otras actuaciones de higiene en las granjas son eficaces contra dicha fiebre.

La contracción de la fiebre Q no resulta mortal casi nunca, y de hecho para muchas personas resulta asintomática, aunque también puede causar fiebre alta, cefalea intensa, náuseas, vómito y diarrea.

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