16 de mayo de 2011 20:18 PM
Imprimir

Negocio de invernada marca tendencia e impulsa demanda del hato ganadero

PARAGUAY : El negocio de la invernada en Paraguay marca la tendencia general del mercado, ya que es el que se encarga de mover la mayor parte del hato hacia la antesala a la exportación: los frigoríficos.

Maris Llorens, presidenta de Frigomerc y de Viradolce SA, explicó que hay mucha más gente que se dedica al negocio de la invernada, factor que lógicamente impulsa la demanda de desmamantes en las ferias e incrementa los precios de animales terminados para los frigoríficos.

“Los intereses para capital ganadero, que cayeron hasta el 7% en algunos bancos, han hecho que mucha gente, que no estaba involucrada en el negocio se animara a entrar”, señaló Nevercindo Bairros, de Cordeiro Negocios Agropecuarios, como explicación a esta coyuntura.

TERNEROS CAROS
Según el anuario 2010 del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), tomando como referencia el mes de mayo, el precio promedio de novillos en ferias del Departamento Central creció 70% entre 2006 y 2010 hasta alcanzar 1,29 dólares por kilo.

En mayo de 2011 este valor ya se duplicó en comparación al año pasado, y escaló hasta 2,63 dólares por kilo en promedio. Esta cifra proviene de las ferias de las empresas privadas Estudio 3000, Piemonte y El Corral.
“En la última feria de Viradolce, donde se remataron 4.400 cabezas, los precios de desmamantes rondaron los 10.000 guaraníes -por kilo- (US$ 2,47)”, dijo Llorens, considerando los valores como normales.

NEGOCIO DE LA COMPRA
Esta persistencia de precios altos, afecta a muchos invernadores quienes conocen bien el negocio, porque tienen que competir en sus compras en las ferias con nuevos inversionistas del negocio que vienen empujando hacia arriba los precios en las subastas.

Carlos María Van Humbeeck es invernador desde hace más de 20 años, manejando un promedio de 800 cabezas en la Estancia Nancita, ubicada en el Departamento de San Pedro. “Las vaquillas, para nosotros los invernadores son una materia prima rápida, porque con un peso de 350 kilos para arriba ya tienen buena cobertura de costilla”, explicó.

“El negocio de la invernada está en la compra”, confesó, estableciendo que los factores que privilegia a la hora de decidir qué lote comprar son el buen desarrollo y genética, si es posible. Pero en este punto compite con los compradores que buscan matrices. “Siempre competimos con la gente que se dedica a la cría que ven vaquillas que tienen una genética de media para arriba y paga mejor precio que el de un invernador”, afirmó.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *