18 de mayo de 2011 00:13 AM
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Se acuerdan de Friosa

VENEZUELA : La gran distribuidora de alimentos en Bolívar cumple un año estatizada y ya está en ruinas. Justo cuando amenazan con estatizar otras distribuidoras. Trabajadores de Friosa perdieron sus beneficios y temen por sus empleos. Preocupa que el mismo patrón se repita en Central Madeirense, si llega a ser expropiada por el Gobierno.

  El sábado 22 de mayo del año pasado el Indepabis anunció "la ocupación temporal" por 90 días de Frigoríficos Ordaz C.A. (Friosa), el que era el más grande distribuidor de alimentos del suroriente venezolano, como paso previo a la estatización total, que se concretó cuatro meses más tarde por órdenes del presidente Chávez. El Gobierno también estatizó todas sus empresas relacionadas que incluyen una decena de supermercados junto con la prestadora del servicio de comedores industriales en buena parte de las empresas básicas. Un año mas tarde, y coincidiendo con las amenazas de estatizar al menos una y quizás varias cadenas de supermercados propiedad de personas de origen portugués, en el resto del país, junto con "operativos" tributarios contra otras cadenas distribuidoras de alimentos del mismo origen, la situación de Friosa y sus supermercados se pone de bulto aderezada con la protesta de sus trabajadores, incluyendo al grupo ­que no era mayoritario­ que hace un año festejó la medida. Con los anaqueles casi totalmente vacíos durante muchos meses, ha "logrado" que cerca de 5 mil clientes pequeños y medianos, de bodegas, restaurantes y otros comercios, que se surtían en la distribuidora mayorista Friosa, hayan tenido que buscar otras opciones, incluso fuera de la región o sufrir escasez. Los comedores industriales de Edelca, Bauxilum, Alcasa, operados por la subsidiaria de Friosa, han cerrado su servicio en varias ocasiones provocando no sólo protestas laborales sino la reducción de la jornada de trabajo a sólo mediodía en las centrales hidroeléctricas de Caruachi, Macagua y Guri. Han tenido que reducir la calidad del servicio y buscar otras operadoras, mientras cerca de tres mil trabajadores de Friosa quedan en total incertidumbre. NADA QUE OFRECER
Los supermercados Koma, La Fuente y Don Mimo abren sus puertas pero no tienen productos, dadas las enormes deudas con los proveedores, la desorganización y la quiebra de la caja. Un vocero cercano a los hermanos García, propietarios de Friosa, hizo saber que a un año de la estatización, el Gobierno no les ha cancelado el valor de su empresa ni han establecido un convenio de pago. Los trabajadores que siempre se opusieron a la estatización han quedado en un segundo plano, mientras que los militantes del PSUV, a quienes los entusiasmaron con "el control obrero", son quienes hoy protestan. "No hay productos para vender. Los anaqueles están vacíos. Estamos todos los días sin hacer nada y sabemos que esto podría terminar en el cierre de la empresa y en perder el empleo", señaló uno de los voceros laborales quien se quejó de que el HCM que les prometieron no existe porque las deudas son totales, pero quien cree que "la culpa es de los burócratas infiltrados" que hay en el Gobierno. "Ahora estamos por debajo del salario mínimo, hay 25 compañeros con calificación de despido por reclamar y sólo recibimos el salario básico sin los tickets de alimentación ni más nada". CENTRAL MADEIRENSE EN EL ESPEJO
El pasado 26 de abril, sorpresivamente, Chávez habló de "explorar la idea de una alianza con Central Madeirense para ampliar la red socialista de alimentos", pero no dijo ni una palabra del caso Friosa, como tampoco habló de los antiguos Cada, hoy Bicentenario, donde hay la misma escasez de alimentos que en todos lados, pero al menos funcionan porque el Gobierno mantuvo a los gerentes de la transnacional francesa Casino en la administración. Coincidió el anuncio con la situación de elecciones parlamentarias adelantadas en Portugal y un posible cambio de gobierno con el que Chávez ha mantenido relaciones amistosas cercanas y de negocios. Días más tarde, diversos organismos sancionaron a supermercados como Plaza y Gamma cuyos propietarios son de origen portugués. La semana pasada un pequeño sector sindical chavista declaró un conflicto en Central Madeirense y el sábado Chávez amenazó con estatizar esa cadena. "Los trabajadores del Madeirense deberían mirarse en el espejo de lo que nos pasó a nosotros en Friosa y lo que ocurre en los Bicentenario. Estamos peor que antes", advirtió una trabajadora con cargo de cajera junto a otros trabajadores de almacén que pidieron no ser identificados para evitar represalias. "La culpa es de los burócratas que colocaron a dirigir esto y también del gran burócrata de arriba porque todas las empresas estatizadas en Guayana están en la ruina", remató

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