24 de mayo de 2011 13:22 PM
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Los huevos solo traen beneficios

Donald McNamara, doctor en bioquímica, profesor de nutrición de la Universidad de Arizona estuvo en nuestro país y derribó mitos contra el consumo de huevo. Sostiene que consumir huevo es salud y que el riesgo más grande es no consumirlo. Es fundamental que los médicos se interioricen de los beneficios de la consumición para que las personas sean más sanas.

Campo – ¿Cuál es el valor nutricional del huevo?

McNamara – Los huevos son una fuente de colina, un nutriente esencial en el desarrollo fetal y del cerebro de los recién nacidos, y también se pudo demostrar que baja el riesgo de algunos tipos de cáncer. La yema contiene luteína que protege el envejecimiento de los ojos contra la degeneración molecular, la causa principal de la ceguera.

La verdad es que los huevos contienen casi todos los nutrientes esenciales que los humanos necesitamos para mantener una salud y bienestar nutricional, vitaminas esenciales, minerales, ácidos grasos y aminoácidos. Constituyen una importante contribución a una dieta saludable y balanceada para los más jóvenes y los más adultos. Es económico, conveniente y nutritivo.

Campo – Cuáles son los criterios que deben primar sobre el consumo del huevo?

McNamara – Yo creo que el primer criterio es no tener temor de los huevos, porque no existe ninguna evidencia que diga que el colesterol esté presente en los huevos, ni en la yema de los huevos o que tienen ningún tipo de efecto en riesgos de enfermedad cardiovascular. Varios estudios demostraron que no existe ninguna relación entre los huevos de la dieta y los riesgos de enfermedades cardiovasculares, en cientos de miles de personas. "Necesitamos que los médicos sepan los beneficios de la consumición de huevos. Esto va hacer que las personas sean más sanas".

Pero uno de los riesgos más grandes es el de no consumir huevos. Si pensamos en la proteína de alta calidad y en el valor que puede tener, especialmente para las familias de bajos ingresos que no pueden acceder a otras fuentes de proteínas buenas, los huevos son una alternativa ideal. Pensando en la población de la tercera edad, que tal vez no pueda masticar la carne roja. Las proteínas de alta calidad en la dieta definitivamente va ayudarles a mantener su salud.

El valor de la luteína, que le da el color a la yema del huevo, ayuda a reducir los riesgos de enfermedades oculares, relacionadas a la edad, como cataratas, que son muy caras para la salud pública. Los huevos también son una fuente importantísima de colina en la dieta, ayuda durante el embarazo para optimizar el desarrollo del cerebro fetal y en la etapa del amamantamiento. Por ello es importante que la mujer embarazada consuma suficiente cantidad de colina, porque va permitir que los niños sean más inteligentes y saludables, que van a poder realizar grandes contribuciones a la población y al país en el futuro.

Campo – ¿Considera que hay déficit en el consumo a nivel mundial?

McNamara – La mayor cantidad de mujeres no reciben suficiente cantidad de colina durante el embarazo. En los Estados Unidos algunas organizaciones hoy día, recomiendan que todas las mujeres embarazadas consuman dos huevos por día, porque esto optimiza el nivel de proteína para el desarrollo fetal y la cantidad de colina para el desarrollo cerebral del niño. Se ha demostrado también que el consumo adecuado de colina disminuye el riesgo de cáncer de mamas en las mujeres hasta un 24% para aquellas que tienen una ingesta adecuada.

Entonces tenemos aquí todos estos beneficios y ningún riesgo. El único riesgo en realidad es cuando la persona teme consumir huevos, porque están perdiendo un alimento de alto contenido nutricional que es muy saludable y que puede prevenir algunas enfermedades.

Campo – ¿De donde provienen los mitos que con frecuencia limitan el consumo de este alimento?

McNamara – Los mitos provienen de ideas muy antiguas, que el colesterol en la comida se convierte en colesterol en la sangre. En nivel del colesterol en la sangre sí se constituye un riesgo para enfermedades cardiovasculares. Pero el nivel alto de colesterol en alimentos no es un factor de riesgo. Usamos la misma palabra para ambos, colesterol.

Siempre se tiene que discriminar el colesterol dietario y el colesterol en la sangre, porque son diferentes. Uno es un factor de riego para enfermedad cardiovascular, que es el colesterol en la sangre; pero el colesterol en la dieta no lo es.

En la mayor parte del mundo se ha reconocido esto y han cambiado las recomendaciones que emiten al público. Por ejemplo, la Fundación de Corazón de Australia recomienda el consumo de un huevo al día. La Fundación de Corazón de Irlanda, Sudáfrica, de Gran Bretaña, Nueva Zelanda y otros. Tantos países han cambiado sus recomendaciones basadas en lo que la ciencia establece hoy día. "Los mitos provienen de ideas muy antiguas, que el colesterol en la comida se convierte en colesterol en la sangre".
        Campo – ¿Cuales son las últimas teorías difundidas por la ciencia con relación a este tema?

McNamara – La última perspectiva a nivel mundial es que los huevos proporcionan una contribución valiosa a la salud. Anteriormente se creía que causaba algún tipo de enfermedad y esto ha cambiado radicalmente. Es un alimento beneficioso que la gente debe consumir.

Campo – ¿En los últimos años se incrementó la demanda o el consumo de huevo en el mundo?

McNamara – Esto depende qué país uno analice, el consumo en Estados Unidos aumentó de 1995 al 2005, de 235 huevos per cápita a 260 huevos per cápita. También aumentó en Australia y en otras partes del mundo como en Gran Bretaña, y en otros se ha mantenido casi igual. Depende mucho de los diferentes mercados.

Campo – ¿Hay alguna relación entre país desarrollado y país en desarrollo, en cuanto a mayor o menor consumo?

McNamara – Es una diferencia basada en la cultura. Los mayores consumidores de huevos per cápita son los mexicanos, con 350 huevos por persona por año, Panamá por ejemplo tiene un consumo de 90 huevos per cápita.

Campo – ¿Cómo está Paraguay a nivel de consumo, porque la demanda al parecer no creció mucho?

McNamara – En Paraguay se consume alrededor de 120 huevos per cápita. Hay mucho potencial en que este país crezca con el consumo de este alimento y eso solo va a beneficiar a la población y al país.

Campo – ¿Cómo ve el fomento del consumo de esta proteína a nivel mundial ante los nuevos desafíos de demanda creciente de alimento y calentamiento global?

McNamara – Yo creo que si se analiza desde el punto de vista de la huella de carbono y los huevos son uno de los más eficientes en fuentes de proteínas, basadas en aportes de granos y producción de huevos. Para producir una libra de huevo, en comparación con la carne por ejemplo, se necesita mucho menos granos. Tampoco se necesitan grandes espacios. En Estados Unidos tenemos casas con 80 mil gallinas, una gran producción de huevos en un espacio bastante pequeño, con un costo efectivo y puede ser muy concentrado y estamos produciendo la proteína con un buen costo. Si se comparan proteínas animales es un sistema de producción muy eficiente.

Campo – ¿Cuál es su recomendación para un país como el nuestro?

McNamara – La recomendación debe comenzar con la agencia de salud, enseñando a las personas que los huevos no constituyen un problema de salud. Siguen creyendo en los mitos acá, primero tenemos que eliminar los mitos y es difícil que la industria del huevo pueda hacer esto. Necesitamos que los médicos se interioricen sobre los beneficios de la consumición de huevos. Esto va hacer que las personas sean más sanas, los costos de las atenciones médicas se reducirán, para ello necesitan recomendar huevos al público.

Campo – ¿Es recomendado consumir huevos en todas las edades?

McNamara – Se puede consumir las yemas de huevos desde los 6 meses de edad y desde 1 año huevo entero. Esto es muy importante porque el cerebro del niño continúa desarrollándose hasta los 4 años de edad aproximadamente y necesita la proteína para el crecimiento.

En Japón hay una imagen maravillosa que uno ve en la calle, es la de una mujer anciana de estatura baja y otra mujer anciana altísima, por la mejor nutrición y salud en general. Esto es lo que queremos para Paraguay.

Al único grupo al que yo pondría una restricción del consumo de huevos son los diabéticos, para los que se recomiendo un consumo de 6 huevos por semana como máximo. Porque cuando el control de su dieta diabética no es buena, el colesterol ingerido en la dieta podría representar un problema de grasas saturadas, etc.

Campo – ¿Cuál es la sugerencia para una persona normal?

McNamara – Yo recomiendo la ingestión desde 2 huevos al día hasta 10 por semana, para mí este es un buen equilibrio en la dieta.

Campo – ¿Cómo empezó su vínculo profesional con el huevo?

McNamara – En 1996 con mi tesis doctoral en la Universidad de Purdue de Indiana. Estudié como hacen las enzimas del organismo para regular el colesterol. Posteriormente hice mucha investigación clínima sobre como influye el colesterol en la dieta en los niveles en sangre y el riesgo cadiovacularAgromeat

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