24 de mayo de 2011 13:23 PM
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Nuevos proyectos de I+D+i para los nuevos consumidores

Adaptar los embutidos tradicionales a las nuevas necesidades de los consumidores y los nuevos hábitos de consumo es el objetivo del proyecto EMBUMAD que se acaba de poner en marcha. Reciente también es el proyecto FOODSME-HOP, que busca apoyar a las pymes agroalimentarias del espacio SUDOE en su camino a la innovación para el desarrollo de productos saludables. Otros proyectos más avanzados como el Futural, han permitido desarrollar nuevos productos del mar de IV y V gama...

Adaptar los embutidos tradicionales a los hábitos de consumoLa seguridad y calidad alimentaria se han convertido en una de las principales preocupaciones de los consumidores debido a las crisis alimentarias de las últimas décadas, lo que se ha trasladado a un interés creciente de los consumidores europeos hacia los productos “artesanales” o “tradicionales”, es decir, con un circuito más reducido entre producción y venta.Atendiendo a esta tendencia, la Federación Catalana de Industrias de la Carne (FECIC) y el IRTA acaban de poner en marcha un proyecto de I+D, cuyo objetivo es el de adaptar los embutidos crudos-curados madurados tradicionales a los nuevos hábitos de consumo.
Con el acrónimo de EMBUMAD, el proyecto cuenta con un presupuesto de 2 millones de euros concedido por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y se llevará a cabo gracias a la incorporación de 29 empresas cárnicas catalanas. La participación por parte del IRTA es a través de los subprogramas de Tecnología y de Seguridad Alimentaria, ambas ubicadas en Monells (Girona).A través de esta acción de cooperación entre sector público y privado, las partes implicadas esperan obtener productos cárnicos poco ácidos, menos secos y con un contenido de sal reducido que los que se encuentran habitualmente en el mercado. La finalidad es la de situar en el mercado embutidos curados con una vida útil adecuada a los nuevos procesos de elaboración y capaces de mantener  las características organolépticas y tecnológicas típicas de uno tradicional. Para ello, se buscarán las fórmulas para adaptar y optimizar los procesos de elaboración y de envasado y, al mismo tiempo, garantizar tanto su sabor y características peculiares como la seguridad de estos nuevos alimentos.Proyecto europeo para dar soporte a la pymes que quieran innovar en nutrición y saludDiversos estudios señalan que las pymes poseen un gran potencial de innovación, pero la falta de recursos humanos y económicos suficientes, junto a un desconocimiento general de los procesos de innovación, hacen necesaria una estrategia de actuación global para llevar a cabo este tipo de proyectos. Así, el pasado mes de enero, un consorcio de siete socios internacionales puso en marcha el proyecto FOODSME-HOP, acrónimo de “Tutorización a pymes del sector agroalimentario del espacio SUDOE para el despegue de su actividad innovadora en el desarrollo de productos saludables”. En el marco de la mejora de la nutrición y de la salud, el proyecto se desarrollará principalmente en la búsqueda de soluciones viables para la reducción o sustitución de sal, azúcares, grasas y aditivos en productos alimenticios.El proyecto está acogido al programa de Iniciativa Comunitaria Interreg IVB Sudoeste Europeo (SUDOE) del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), con un presupuesto de más de 900 mil euros y una duración de dos años. Esta cooperación entre centros de investigación tecnológica de España, Portugal y Francia, prevé fomentar la innovación del sector agroalimentario, dando soporte a las pymes para el desarrollo económico-industrial en la región SUDOE. El IRTA es uno de los socios de dicho consorcio y en representación de Cataluña.

Las empresas que participen en el proyecto y tras una fase inicial de identificación de las pymes que manifiesten un alto potencial de innovación, se definirá un sistema de orientación a través del cual las empresas recibirán apoyo en términos tecnológicos y de gestión de la innovación. En una segunda etapa del proyecto se prevé lanzar una plataforma de información que contribuirá a aumentar el conocimiento de las empresas en dichos aspectos y, finalmente, se desarrollarán proyectos de demostración de productos alimentarios que respondan a las ideas más innovadoras de las pymes.

Aunque el propósito de los socios del FOODSME-HOP es el de trabajar de manera continua y directa con un grupo aproximado de 130 pymes, la información y los productos generados en el marco del proyecto estarán a disposición de cualquier empresa del sector del Sur de Europa.Diseño de nuevos productos del mar de IV y V gamaA fin de adaptarse a los nuevos hábitos de consumo, la formulación de platos fáciles de preparar que mantengan las propiedades nutritivas del pescado se está convirtiendo en uno de los aspectos más innovadores para la industria de los productos del mar. Un ejemplo de ello son los productos que mezclan nuevas fórmulas de elaboración y modernidad de los sistemas de envasado y conservación, que suponen un aspecto interesante tanto para el productor como para el consumidor.

En el marco del proyecto español Futural y gracias al soporte científico-tecnológico del IRTA- CENTA de Monells (Girona), la empresa Barrufet Group ha diseñado una nueva gama de platos de cuarta y quinta gama destinados, principalmente, a la distribución a través del canal de la restauración colectiva, aunque también podría destinarse a la venta al detalle. “Nuestra empresa ha dedicado un gran esfuerzo en la búsqueda de soluciones para un mercado que demanda productos del mar más seguros, saludables y de fácil preparación” explica Robert Casanovas, Director General de Barrufet Group.A lo largo de los 4 años de duración del proyecto, la empresa ha conseguido añadir una nueva línea de platos preparados a su cartera de productos, tales como los fingers de rape, steaks de rape, brocheta de rape y gambas, brocheta de gamba y calamar (IV gama) o tapas de sepia al ajillo (V gama). En el marco del proyecto se ha conseguido encontrar la mejor fórmula para mantener el alto valor nutricional y el mismo aporte proteico que en el pescado original. Según Marc Permanyer, investigador del IRTA- CENTA y responsable del proyecto, “nuestros estudios también han permitido optimizar el proceso de envasado industrial, brindando la posibilidad a Barrufet de disponer de productos con una vida útil más larga”.Además de mejorar la gestión de los stocks de la empresa, esto provee al sector de la hostelería, restauración y catering (HORECA) de un producto con un alto valor añadido, pues permite limitar excedentes en las cocinas de dicho canal. “El principal objetivo del proyecto Futural es el de diseñar los alimentos del futuro, es decir alimentos más seguros, más nutritivos y más convenientes” recuerda Joan Manel Albacete, gerente del CENTA-IRTA. “La formulación de estos nuevos productos para Barrufet Group no tan solo ha centrado plenamente dicho propósito, sino que ha permitido a la empresa incrementar el valor de su cartera de productos.”

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