11 de diciembre de 2009 04:49 AM
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Los barbechos en presiembra de soja fueron los adecuados

En esta campaña se sumó la Echinochloa colona al grupo resistente al glifosato

Los resultados de los barbechos químicos de presiembra de la soja en esta campaña pueden considerarse eficientes y dentro de lo esperado por los productores, quienes han desarrollado diferentes estrategias para el control de las malezas que toleran los efectos del glifosato. Esto se desprende de un informe elaborado por la Sección Manejo de Malezas de la Eeaoc.
En muchos lotes donde no se hicieron cultivos invernales se realizaron acondicionamientos tempranos de barbechos para el control de "malva", "rama negra" y "cenizo", o se utilizaron mayores dosis y formulaciones especiales de glifosato para trichloris o digitaria. También se aprecia el uso -poco generalizado- de herbicidas residuales en presiembra o preemergencia. Se acepta que el glifosato no puede mostrar la eficiencia que tenía hace 10 años, tiempo suficiente para el crecimiento de las poblaciones de especies que lo toleraban. También se entiende el mayor costo que implica controlar las malezas que lo van superando, pero todavía no está generalizada una política de rotación de cultivos y de empleo de herbicidas con otros modos de acción.
La difusión del ‘sorgo de alepo resistente a glifosato’ en Tucumán está contenida, pero no ha sido posible eliminarlo donde está presente. Se descubren, anualmente, nuevos focos cercanos a ellos, como así también en lugares donde no se conocía su existencia. En Tucumán difícilmente se llegue a una situación como la de Tartagal, porque se conoce su naturaleza y los medios para controlarlo.
La novedad ha sido la aparición de otra especie resistente al glifosato: la gramínea Echinochloa colona. Su presencia en quintas cítricas fue contenida con otros "herbicidas quemantes" y retornando al uso de "herbicidas residuales". Esa estrategia es la que se utilizará para su manejo en soja, que se sumará a los "herbicidas postemergentes". Quienes esperan que sean las malezas las que anuncien su presencia en un lote, deben saber que ello ocurre cuando invaden el 30% de la superficie. En consecuencia, deben monitorear los campos e identificar la naturaleza de las poblaciones que están escapando al manejo que hacían anteriormente.

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