27 de mayo de 2011 09:44 AM
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Bovinos: rentabilidad en regiones semiáridas

Hasta hace menos de una década pensar en la posibilidad de producir hacienda de calidad en las zonas semiáridas -con escasas precipitaciones anuales- era casi una utopía, sin embargo, el aporte tecnológico de organismos como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el apoyo de entes como el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) hicieron posible el sueño de realizar un ciclo ganadero completo en regiones como Santiago del Estero.

La reciente experiencia se llevó a cabo en el establecimiento rural Mis Viejos, ubicado a 60 kilómetros al sureste de la ciudad capital de la provincia y a pocos kilómetros de Loreto, y permitió mejorar la ganancia en kilos de carne a partir de la aplicación de destete precoz en ganado vacuno y una mayor eficiencia en la producción de pasturas naturales e implantadas, con dietas suplementadas con silo de maíz y sorgo.

Este establecimiento fue elegido por el IPCVA, con el aporte del INTA de Santiago del Estero, para llevar adelante la experiencia y mostrar las herramientas disponibles que permitieron mejorar los resultados de la explotación agropecuaria.

El establecimiento tiene 3.454 hectáreas dividas en 154 con pasturas bajo riego, 1.500 hectáreas implantadas con praderas megatérmicas y 1.800 con montes y pasturas naturales, donde se practica, además de la ganadería, cultivos de maíz y sorgo para silo. La región se caracteriza por tener un promedio de precipitaciones que apenas alcanza a los 450 milímetros anuales, según los registros de 2010.

Uno de los propietarios del establecimiento, Arnaldo Pra, cuenta que en el establecimiento tiene un rodeo compuesto por 675 vacas, 43 toros, 240 vaquillonas, 200 terneros y 200 terneras y que el objetivo es sacar novillos de 350 kilos a campo y completar los últimos kilos a corral. El establecimiento aspira a llegar a una carga final de 800 vientres y poner en práctica un plan de destete precoz.

La experiencia

«Uno de los objetivos que debe plantearse el productor dedicado a la ganadería bovina es obtener al menos un ternero por vientre por año. Es la única forma de lograr rentabilidad en este sistema», asegura el ingeniero Rodolfo Stahringer, del INTA Colonia Benítez, de Chaco, y asesor del establecimiento Mis Viejos.

Uno de los principales objetivos que se fijaron los productores es lograr altos porcentajes de preñez en las vaquillonas de primer servicio, situación que dependió del alcance del peso corporal apropiado, con un tamaño equivalente a las 2/3 partes del peso de una vaca adulta y, además, requiere un monitoreo del desarrollo del tracto reproductivo para asegurar una madurez adecuada.

Otro aspecto en el que los propietarios del campo pusieron el acento es en el manejo del amamantamiento de los terneros como el destete precoz y la restricción temporaria del amamantamiento (ternero enlatado) para incrementar los porcentajes de preñez para vacas con baja condición corporal.

En este caso, la condición corporal en combinación con una palpación de ovarios puede ser útil para seleccionar vientres a los que se le realiza el manejo del amamantamiento. En ese sentido se pudo determinar que para los vientres acíclicos con condición corporal 2 o menos, con el destete precoz se logró mejorar su porcentaje de preñez. En el caso de aquellas vacas ciclantes (regulares en sus ciclos), de condición corporal tres o superior, es posible mejorar los porcentajes de preñez mediante la utilización del enlatado de terneros. También es importante el ajuste de la disponibilidad forrajera a la curva de evolución de la lactancia de la vaca de cría, que puede ayudar a disminuir las pérdidas de la condición corporal y un dato a tener en cuenta es que el pico de producción de leche se produce entre los 60 y 90 días parto.

Uso de silos

Además de la pastura natural o implantada que se les pueda dar a los bovinos, también se complementa con sorgo y alfalfa ensilados. Uno provee energía y, las otras, proteínas.

Según explicaron los especialistas, el tamaño del corte del sorgo no puede ser superior a los 2 centímetros y el porcentaje de humedad no debe superar del 12 por ciento al 15 por ciento, de lo contrario se pasa de humedad y se descompone rápidamente.

Para que la dieta sea balanceada se debe complementar una parte del silo de sorgo (granífero o forrajero) y otras tantas partes de silo de alfalfa.

Algunas recomendaciones que dejaron los técnicos es que es más conveniente utilizar el silo embolsado, porque las pérdidas son menores, se calculan que se ubican entre un 5 por ciento y un 10 por ciento en el sistema de autoconsumo, mientras que en sistema de silo puente las pérdidas pueden alcanzar hasta el 20 por ciento por la acción del clima.

De este modo, el silo permite un incremento significativo de la carga y en la ganancia de peso invernal de las categorías de cría y recría que, combinado con suplemento y pasturas, tiene un alto impacto en el resultado económico de los sistemas ganaderos de la región.

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