31 de mayo de 2011 15:49 PM
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El sector ganadero mostró cautela ante el proyecto para la reapertura de Swift en San Jose

La decisión de trabajar en pos de reabrir el frigorífico de San José, tiene como objetivos centrales: recuperar fuentes laborales para los trabajadores de la carne y agregar valor en la provincia a la producción pecuaria.

Según trascendió, el proyecto apunta a la creación de una sociedad anónima con participación del Estado provincial, cooperativas y productores entrerrianos. Gabriel Simonato –veterinario, productor pecuario y ex presidente de la Sociedad Rural de La Paz– consideró que el intento de reabrir el frigorífico “es válido desde el punto de vista de las emociones, pero empresarialmente creo que es muy difícil que llegue a buen puerto”. Por otro lado, el presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), Gonzalo Álvarez Maldonado opinó que la reapertura “es viable” pero el problema central, es el cierre de las exportaciones. El borrador del proyecto está ahora bajo análisis en el Ministerio de Economía y pronto sería elevado a la Legislatura para su tratamiento. En el gobierno provincial se muestran muy optimistas y aseguran que la iniciativa es sustentable, pero entre los productores, al menos por ahora, hay cautela.

Los ganaderos, en general, no cuestionan la decisión de la Casa Gris de trabajar para la reapertura del frigorífico sino que dudan de la viabilidad futura de la planta en un contexto nacional en donde el cierre de las exportaciones de carne ha sido la constante de los últimos años.

En diálogo con El Diario Gabriel Simonato –veterinario, productor pecuario y ex presidente de la Sociedad Rural de La Paz–, consideró que el intento de reabrir el frigorífico “es válido desde el punto de vista de las emociones, pero empresarialmente creo que es muy difícil que llegue a buen puerto”.

“Si un gran jugador del mercado de carnes como JBS no le encuentra la vuelta al negocio, creo que será bastante complicado que lo pueda hacer un grupo con poca experiencia”, fundamentó.

Si no cambia el contexto, es decir las normativas vigentes y la visión del negocio de ganados y carnes, el proyecto “no será viable por más buenas intenciones que haya”. Por el contrario, “puede resultar frustrante”, advirtió Simonato.

El presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), Gonzalo Álvarez Maldonado, a su turno, diferenció entre la reapertura de la planta y la posibilidad de que la actividad de faena sea sustentable en el marco de la actual política ganadera del Gobierno nacional.

Desde el punto de vista de la infraestructura, opinó el dirigente, la reapertura “es viable” porque se trata de una planta “moderna, con buena capacidad de faena y capaz de elaborar productos cocidos y precocidos con alta tecnología”.

El problema central, según el presidente de la Federación Entrerriana de Cooperativas (Fedeco), es el cierre de las exportaciones y la instrumentación de los ROEs que se han transformado “en un escollo” para toda la cadena, al punto que “el mercado está distorsionado, se perdieron más de 11 millones de cabezas y más de 27 mil productores dejaron la actividad”.

“El stock bajó, hay menos oferta y la industria este año va a faenar 10 millones de cabezas, o menos, cuando puede faenar entre 18 millones y 20 millones; es decir, casi la mitad de la capacidad de faena de los frigoríficos está ociosa”, remarcó.

Álvarez Maldonado, a su vez, alertó que la recomposición del rodeo ganadero y del consumo interno nos llevará, por lo menos, cuatro o cinco años, y “quién aguanta ese tiempo”.

Por eso insistió en la necesidad de que el gobierno “instrumente políticas activas para el mediano y largo plazo, y garantice previsibilidad” para respaldar el trabajo del productor que “hoy pone toda la carne en el asador: retiene hembras y deja terneras para que tener vientres en el futuro, pero es un proceso largo, lleva tiempo”.

En otro sentido, Miguel Aizaga, de la cooperativa El Pronunciamiento de Basavilbaso, que aglutina en su mayoría a pequeños productores ganaderos entrerrianos, participó en varias reuniones en donde se debatió la iniciativa oficial. “Con el desastre que es la política ganadera nacional, nadie quiere ni pensar en esto”.

“Con lo que está pasando con los frigoríficos, no hay posibilidades de que haya productores interesados en este proyecto”, subrayó.

Aizaga, en este sentido, opinó que “el actual sistema de exportaciones es muy perverso, frena todo, traba todo. Entiendo la necesidad política de reabrir el frigorífico, pero con esta política ganadera, por ahora, para mí es inviable”.

El cooperativista admitió que “al principio los productores se embalaron un poco (con la iniciativa oficial), pero después pararon la oreja y hoy diría que no hay mucho interés en el tema”.

Por último, el vicepresidente segundo de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luis Miguel Etchevehere, igualmente, se mostró crítico con la política ganadera nacional y volvió a reclamar reglas claras para el sector.

El proyecto para reabrir el frigorífico “me parece una aventura, una mala aventura, como otras en las que ya se embarcó la Provincia en el pasado, como la de (el frigorífico) Santa Elena”, señaló el ruralista, para quien los funcionarios “en vez de estar ofreciendo en venta frigoríficos debieran trabajar para destrabar las razones por las cuales no se puede exportar carne en la Argentina”.

Etchevehere, en el actual contexto, evaluó que la reapertura de la planta “no es viable. No pudimos cumplir con la Cuota Hilton, y los frigoríficos están cerrando y despidiendo trabajadores por la sencilla razón de que el Gobierno nacional tiene prohibida la exportación de carne”.

La solución a la crisis de la industria cárnica “no pasa porque el Estado compre, gerencie o tenga participación en frigoríficos” sino porque el Estado “libere las exportaciones”. datalló.

De esa forma, razonó "habría competencia entre la exportación y el consumo interno, se formaría un precio, el productor podría producir más y, por esa mayor oferta, habría carne suficiente para el consumo interno a precios razonables”.

El Estado, advirtió, “se está metiendo en algo que en otras épocas nos fue muy mal. ¿Quieren volver a cometer los mismos errores? Es muy poco inteligente”.

Proyecto

La apuesta de reabrir el frigorífico de San José, en el departamento Colón, es la jugada más fuerte que encara la administración del gobernador Sergio Urribarri en materia ganadera en lo que va de su mandato.

El ministro de Producción, Roberto Schunk, lo ha dicho varias veces: la idea es que el Estado entrerriano junto con empresas y productores entrerrianos sean los que pongan en marcha la planta.

Se trata del frigorífico más importante de la provincia. Tiene una capacidad de faena de 600 cabezas diarias y puede llegar a emplear hasta 500 personas, por lo que, en caso de concretarse la operación, pasaría a ser un activo productivo estratégico para la provincia

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