30 de mayo de 2011 10:10 AM
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La carne de Chubut es la más cara de todo el mundo

Verdades y mentiras de la barrera sanitaria. Protege los intereses de unos pocos pero la tienen que pagar medio millón de chubutenses.

Debe haber pocos misterios más difíciles de desentrañar que el precio de la carne en Chubut. Productores, matarifes, frigoríficos, carniceros, funcionarios provinciales, todos se hacen los distraídos, todos miran hacia otro lado, mientras los consumidores ya pagan desde hace un tiempo hasta $ 55 pesos por kilo de asado o vacío, y precios extremadamente altos por cortes de menor calidad, tradicionalmente "baratos". Cuando en un poco al norte, o en Buenos Aires, no se paga más de $ 30.

Cada vez que alguien quiere saber por qué la carne es tan cara en Chubut, la "barrera sanitaria" surge como respuesta casi inmediata. Pero nadie sabe a ciencia cierta qué es y quién maneja esta barrera.

La Fundación Barrera Zoofitosanitaria Patagónica es una ONG integrada por el sector privado y el público: en el caso de Chubut, según consta en su web oficial, el representante en el Consejo de Administración es el ingeniero Sergio Pena, director de Agricultura y Ganadería provincial.

Se conformó en 1992 "para cubrir requerimientos regionales a problemas sanitarios y de calidad mediante programas técnica, política y financieramente sustentables", explica la propia entidad.

En el caso de la carne, tanta pomposidad se reduce a imponer una barrera sanitaria que impide el ingreso de animales en pie -o de carne con hueso- que puedan estar contaminados con fiebre aftosa, una enfermedad (aftas) que afecta sólo a los animales y no causa ningún perjuicio a los humanos.

La idea de la Funbapa es evitar que la aftosa afecte la hacienda local destinada a la exportación. O, más descarnadamente -valga la paradoja idiomática-, que ponga en riesgo los intereses de un puñado de productores y frigoríficos que colocan sus productos en el mercado externo.

Sin embargo, los números de la Funbapa o del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (SAGPyA) ponen blanco sobre negro el tema y disparan la pregunta del millón: ¿es justo que miles de ciudadanos patagónicos paguen los costos de esta "protección" para que un puñado de empresarios hagan buenos negocios?

Veamos: según las estadísticas de la SAGPyA, las exportaciones de Manufacturas de Origen Agropecuario de Chubut vienen cayendo desde 2007, cuando se vendió por un total de 220 millones de dólares, a los actuales 160 millones. Es decir, mientras se fortalece la barrera sanitaria y los consumidores pagan fortunas por un kilo de carne para proteger a los exportadores, ¿las exportaciones caen? Sí, caen.

Otro dato: ¿sabe usted cuántas vacas se exportaron en los últimos años desde Chubut? Ninguna. Es cierto, se exportó algo de carne de cordero, pero sigue sin ser un volumen que justifique que medio millón de consumidores paguen la carne de vaca a "precio oro".

Más datos contundentes: según la Funbapa, de la provincia del Chubut salieron en 2010 apenas 100 mil kilos de carne (98 mil con hueso y 2 mil sin), contra ¡¡¡11,8 millones!!! de kilos que ingresaron.

Por si no se entendió: por cada kilo de carne que salió del territorio chubutense ingresaron 100 mil para consumo interno.

Los productores locales dicen que sus costos no paran de subir y que ellos son, apenas, la punta de una cadena en la que el precio lo manejan otros. En el otro extremo, los carniceros se justifican diciendo que el precio final es el que les garantiza, mínimamente, un pequeño nivel de rentabilidad.

¿Entonces? Todos apuntan al eslabón del medio: los frigoríficos. Todo parece indicar que son los grandes beneficiados por la famosa "barrera sanitaria". La explicación es sencilla: aunque la barrera sólo debería encarecer la carne con hueso, porque es más costosa producirla acá que en la Pampa Húmeda, los frigoríficos hacen pingües negocios comprando el resto de los cortes de carne a precios del norte, y vendiéndolos en el sur a precios "barrerizados". Si un kilo de vacío le cuesta a un porteño entre $ 25 y $ 30, ¿por qué acá llega al consumidor a $ 50? Saque sus propias conclusiones.

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