12 de diciembre de 2009 07:19 AM
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La fruta recibe una inyección de precio artificial

Los empresarios acordaron con moreno "poner" un valor de 0,23 dólares por kilo embalado. productores, disconformes.

Finalmente los empresarios frutícolas accedieron a las exigencias del secretario de Comercio Guillermo Moreno y pagarán por la fruta de productores embalada entre 0,22 y 0,23 dólares por kilo.Al acuerdo se llegó en la última reunión realizada en las oficinas que tiene el funcionario nacional en Capital Federal. Pese a ello no todos los chacareros están conformes con este convenio y llevarán sus protestas al próximo encuentro.Como siempre, los comentarios sobre la conducta de Moreno y el modo en que llevó adelante el cónclave no dejaron de llamar la atención a los operadores valletanos. (Ver detalles en página 3)"Muchachos, entiendan; no quiero más ruidos en el sur", les comentó el funcionario nacional a los empresarios en una parte del largo monólogo que entregó a los allí presentes, en alusión a las protestas de los productores por el precio que recibido con sus liquidaciones.Con la aceptación de pagar por la fruta precios impuestos por el Estado nacional, los empresarios podrían quedar obligados a realizar una transferencia de 38 millones de dólares al sector productor. (Ver contratapa)¿Qué deja este primer paso de Guillermo Moreno por la fruticultura?* Un frente empresario debilitado. Ceder a las exigencias de un funcionario de turno que impone un precio ajeno a la realidad del mercado tiene dos lecturas. La primera de ellas, la sospecha de que las cotizaciones que percibieron los productores no estaban en línea con lo que verdaderamente les correspondía (hay empresarios que pagaron menos que el valor aceptado), lo que genera un clima de incertidumbre y desconfianza en el sistema. La segunda: que los exportadores cedieron a las exigencias porque sólo unas pocas empresas son las que están fuera de este promedio impuesto por el gobierno nacional; por lo tanto, no sería importante la transferencia de recursos del sector exportador a los productores. En cualquiera de los dos casos, a la vista de la ciudadanía quedó claro que Moreno "bajó línea" y ésta, por temor a represalias o falta de argumentos para defender lo hecho en la temporada, fue acatada sin más por los empresarios.Un retroceso.* Más intervención del Estado en la actividad. Con este antecedente, las dudas se profundizarán en las próximas temporadas. Si hoy el gobierno nacional consiguió imponer un precio para que se les pague a los productores por fuera de los valores del mercado, ¿qué es lo que hace suponer que el año que viene Moreno no hará exactamente lo mismo? Si esta temporada logró 0,23 dólares por kilo de fruta embalada, en los años electorales que se avecinan, ¿qué impedirá que el Estado exija 0,25 ó 0,30 dólares por kilo para evitar los "ruidos del sur"? No existen garantías de que ello no suceda. Los empresarios cedieron importantes posiciones en esta primera negociación y esto a la corta o a la larga se terminará pagando caro.* Desde el exterior, algo difícil de entender. A los ejecutivos regionales cuyas firmas están conformadas por capitales del exterior (Moño Azul, Salentein Fruit y Expofrut) les cuesta mucho explicarles a sus accionistas cómo es que un funcionario nacional desde una oficina de Buenos Aires determina un precio para la fruta que un productor entrega en enero y se termina de cobrar en junio. Saben que históricamente el comercio frutícola ha sido complejo en su funcionamiento y que la Argentina es un país hostil para el empresario. La aparición de Moreno en este escenario genera más dudas que certezas a futuro. Todo resulta muy engorroso de explicar a los inversionistas europeos. En definitiva, cualquier argumento que se intente esgrimir choca con la realidad de los mercados del mundo. Conclusión: a nuestros empresarios les costará, y mucho, convencer a los accionistas de las empresas que manejan de que sigan invirtiendo en un país en el cual el intervencionismo estatal avanza.* Una puerta abierta para los productores. Lo que consiguió Guillermo Moreno en sólo una semana no lo pudo hacer Bautista Mendioroz en los últimos cuatro años. Independientemente de que muchos de los productores no estén conformes con los 0,23 dólares por kilo embalado (exigirán en la próxima reunión que ese valor sea para toda la fruta que llegó al galpón, incluído el descarte. Ver más información en página 8), más que nunca tienen claro que "Dios está en todos lados pero atiende en Buenos Aires". Los gobiernos de Miguel Saiz y Jorge Sapag no tuvieron participación alguna en la conversación que mantuvo Moreno con los empresarios. Ni siquiera fueron consultados. El desprecio de este funcionario nacional K por sus pares provinciales habría sido manifestado en más de una oportunidad durante las sendas reuniones que mantuvo con los exportadores, un nuevo antecedente para el ya ultrajado federalismo que padece el país. Los mandatarios provinciales coinciden en señalar, por lo bajo, que "el problema fue trasladado a la Nación sin costo para ellos". Otra visión sobre la participación de Moreno en el conflicto frutícola.* La creación de la "Mesa de Diálogo". Esta propuesta presentada por Moreno fue, en principio, bien recibida por los empresarios. Es que, entre líneas, el secretario de Comercio les adelantó a los exportadores que la distribución de ingresos a los trabajadores se había cumplido en las últimas temporadas, no así a los productores. Los empresarios utilizarán esta "Mesa" para poner un coto a las demandas salariales de los sindicatos -teniendo en cuenta los dichos de Moreno-, que para esta temporada vuelven a pedir aumentos superiores al 30%. Pero hay que remarcar que los problemas estructurales de la actividad difícilmente se resuelvan en este ámbito conformado por productores, exportadores, mayoristas, sindicatos y el Estado nacional. Todo indica que se va hacia un nuevo Plan Frutícola Integral. Un nuevo argumento para que el gobierno nacional vuelva a postergar los fondos que viene prometiendo al sector.Un dato para complementar este concepto: desde que se impusieron las retenciones a las exportaciones, la fruticultura regional realizó una transferencia de recursos hacia el sector público superior a los 1.000 millones de pesos; poco y nada llegó de esta cifra a la actividad como "ayuda" de Nación en los últimos siete años, pese a las continuas promesas realizadas por el matrimonio Kirchner. Detalles de la reuniónLa reunión del viernes pasado entre los operadores del mercado frutícola y Guillermo Moreno tuvo nuevos detalles casi surrealistas. Los exportadores se habían reunido unas horas antes en el Hotel Intercontinental de Capital Federal para cerrar la propuesta que había solicitado el secretario de Comercio pero, llegados al despacho oficial, el funcionario no dio cabida a esta alternativa. Abrió el encuentro agradeciendo la presencia de todos y enseguida aclaró: "Tienen que pagarles entre 0,22 y 0,23 dólares a los productores. ¿Está claro?". Ante la mirada atónita de los exportadores, uno de los empresarios reaccionó: "Hay un problema…". Sin esperar a que finalizara, Moreno volvió a atacar: "Ustedes ahora digan si van a pagar o no. Cualquier otro problema lo resolvemos aparte y en privado". El silencio volvió a imperar. Tras imponer sus nuevas reglas, el funcionario continuó: "Bueno… vamos a pasar lista para saber quién está de acuerdo. Sólo digan ‘sí’ o ‘no’. Si contestan en forma afirmativa, todos estaremos contentos. Si la respuesta es negativa, en 24 horas les intervengo las empresas… eso sí, a las extranjeras les doy otras 24 horas para que estén al tanto". Antes de tomar listado, Moreno aclaró que uno de los ejecutivos que se habían excusado de asistir, representante de la firma Patagonian Fruits (PFT), ya le había confirmado su aceptación previo a la reunión.Luego tomó lista, mencionando uno por uno a los empresarios por sus nombres. Todos dieron el "sí" al funcionario. Cuando terminó el interrogatorio Moreno acotó con una sonrisa que se acentuaba por su frondoso bigote: "Che… ¿vieron que no era tan difícil de acordar? La presidenta va a pensar, ahora que soy abuelo, que estoy poniéndome más flojo para negociar". La conversación siguió siendo monopolizada por Moreno hasta que acotó: "Muchachos, entiendan, no quiero más ruidos en el sur", a lo que un empresario contestó: "Los 0,22 dólares no van a terminar con los ruidos. Tenemos un problema mucho más de fondo, que es que hay cientos de productores que ya están fuera del sistema y con esta salida no les alcanza". El funcionario replicó: "De eso se encarga Alicia Kirchner, eso está bajo su órbita. Yo estoy acá para los números, soy del Ministerio de Economía".Al ser consultado por "Río Negro, el titular de PFT, Hugo Sánchez, aseguró que "él estuvo de acuerdo con el valor solicitado por Moreno porque todas las empresas también lo estaban". Al preguntársele si estuvo reunido en privado con Moreno antes del encuentro -tal la alusión del mismo funcionario- lo negó. ¿Tampoco con Miguel Pichetto? (había trascendido que el senador había participado de esa reunión previa). "Me reúno seguido con el senador", dijo. Consultados otros siete empresarios regionales que participaron de la reunión con Moreno, éstos coincidieron en señalar que "no tuvimos opción a las presiones de Moreno y que por ello terminamos aceptando estos valores. Es un personaje con el que no se puede negociar absolutamente nada". Tras el "sí" de todos los empresarios a los 0,23 dólares por fruta embalada, la reunión se encaminó la conformación de la "Mesa de Diálogo" que había propuesto Moreno una vez que los operadores del mercado solicitaron que se analizara la crisis del sector en forma integral. El resto es tema conocido.

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