14 de diciembre de 2009 20:33 PM
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La carne se puso salada

Fue por un incremento de la cotización en el mercado mayorista. La Secretaría de Comercio Interior busca frenar la suba

La suba que registró el precio del novillo en el Mercado de Liniers la semana pasada ya comenzó a impactar en los mostradores de las carnicerías. El presidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de Capital Federal, Alberto Williams, sostuvo ayer que en los últimos días hubo ajustes de hasta un 7 por ciento y reconoció que los aumentos podrían seguir. De hecho, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se reunirá en las próximas horas con los principales referentes del sector para tratar de evitar una disparada justo antes de las fiestas.El miércoles pasado el kilo promedio de novillo llegó en Liniers a 3,89 pesos, 6 por ciento más que el viernes anterior, situación que encendió la alarma en la Secretaría de Comercio Interior. Ese día algunos operadores del sector que responden a Moreno se hicieron presentes en el mercado para tratar de frenar la suba y lo lograron, porque parecía que el novillo iba a superar los cuatro pesos y el ternero los cinco, lo que finalmente no ocurrió. Sin embargo, el jueves el novillo volvió a dispararse hasta 3,97 pesos en promedio y aunque el viernes retrocedió a 3,79 pesos igual quedó un escalón por encima de la semana anterior.Esa suba es la que llegó a las carnicerías, según reconoció Williams. “Los carniceros han mezclado lo que les vino nuevo y el (stock) que tenían, con lo cual hicieron un promedio y subieron entre 5 y 7 por ciento”, calculó Williams. El empresario también advirtió que “el mercado está presionando mucho y no sé si se va a poder aumentar solamente eso o si esta semana ese mercado se sigue distorsionando”. Williams desechó que una de las causas de ese incremento sea la falta de hacienda, y anticipó que esta semana el sector se reunirá con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para evaluar el tema. Al respecto, acotó: “No sé qué medidas pueden llegar a tomarse, lo determinará el secretario de Comercio, lo pondrá sobre la mesa y lo discutiremos”, agregó.”No hay motivos para la suba, por lo menos, no la que están diciendo, la falta de hacienda en el mercado”, insistió Williams en declaraciones radiales, al tiempo que señaló que el alza de precios tampoco se debe a un incremento del consumo. Williams planteó: “El consumo está más bien quieto. Estaban bien los precios, había mucha oferta de hacienda. Puede ser que la Cuota Hilton se va a cumplir en un 10 a 20 en el novillo, puede que algún feedlot no haya repuesto en su debido tiempo, puede haber influido la lluvia y el paro de Senasa, pero no para justificar esa suba tan grande”, concluyó.Por lo general, cuando llega el verano los precios de la carne comienzan a preocupar porque hay más superficie pastable y algunos productores se pueden dar el lujo de retener las vacas más tiempo a la espera de una mayor cotización. Además, la demanda siempre se incrementa un poco cuando comienza a hacer calor y esa conjunción de factores se refleja en el precio. El problema es que la suba de la semana pasada fue muy abrupta y sorprendió al Gobierno, porque iba camino a un incremento mayorista del 10 por ciento en apenas una semana, lo cual iba a terminar repercutiendo en los mostradores, cosa que finalmente ocurrió, aunque en menor medida debido a la intervención oficial en Liniers. Para el Gobierno no será fácil controlar los precios porque el de la carne es un mercado complejo donde intervienen numerosos actores que, por lo general, siempre se acusan mutuamente cuando hay aumentos.

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