18 de diciembre de 2009 14:06 PM
Imprimir

Pese al conflicto irresuelto, todo vuelve a jugar a favor del campo

Con precios internacionales favorables para la mayoría de los com-modities agrícolas y un nuevo Con-greso que tendrá once legisladores representantes del sector agropecuario pareciera que el campo se prepara para vivir un 2010 con viento a favor, muy distinto a lo que ocurre en el sector desde hace dos años.

Los precios de la soja, el principal cultivo del agro, se mantendrán estables los primeros seis meses del próximo año y tenderán a subir en el segundo semestre, por lo que los expertos insisten en que los productores que puedan retener el grano esperen a la segunda mitad del año para venderlo, situación que no beneficiaría al Gobierno por la falta de liquidez.

«El mercado internacional va a estar marcado por buenos precios que se van a mantener firmes durante muchos meses, lo que va repercutir de manera positiva en el sector productivo en general», aseguraron a este Anuario en la empresa Agros Soluciones. Y agregaron: «Vemos una demanda creciente en todo el mundo de nuestras materias primas (alimentos), esto es una oportunidad única para el país que no se debe desperdiciar».

Otro commodity que se mantendrá estable en el exterior es la leche en polvo. El precio de este «oro blanco del agro» continuará en alza aunque no llegará a tocar los u$s 5.000 por tonelada, valor récord que logró en pleno conflicto del campo con el Gobierno sobre las retenciones móviles.

Desde el Centro de la Industria Lechera (CIL) aseguran que las alzas en el mercado internacional beneficiarán a los tamberos ya que se comenzarán a pagar unos 90 centavos el litro de leche a partir de diciembre más el subsidio del Gobierno, unos 20 centavos por litro, lo que da un total de $ 1,10.

Sin embargo, el sector productivo sostiene que a pesar de que la leche en polvo aumentará en el mercado internacional eso no lo beneficiará de manera directa ya que se seguirá cobrando menos de $ 1 por litro de leche cuando el costo de producción oscila $ 1,20.

«El hecho de que aumente el precio de la leche en el mercado internacional no repercute directamente en el sector tambero porque nosotros seguimos estando en quebranto ya que nos cuesta más producir la leche que venderla. Las usinas no pagan 80 centavos por litro como deberían hacerlo y el Gobierno no siempre subsidia los 20 centavos que prometió la Presidente hace unos cuantos meses desde Córdoba», aseguró a este Anuario Guillermo Guianassi, experto en lechería de la Federación Agraria Argentina (FAA).

El precio de la carne experimentará importantes subas a partir de 2010 como consecuencia de una fuerte disminución de la oferta y la merma de los stock ganaderos.

«El valor de la carne va a subir, por eso yo recomiendo a los ganaderos que pueden mantener sus vacas que las aguanten en el campo y que no liquiden», sostuvo el analista y consultor ganadero, Víctor Tonelli, a Ambito del Campo.

El largo período de intervención oficial en el mercado a través de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) y la crisis climática generaron una importante falta de oferta que necesitará al menos tres años para recuperarse.

«Tras competir con la agricultura por el uso del suelo, soportar el fárrago de políticas públicas de los últimos cuatro años y sobrevivir a una de las sequías más duras de la historia, la ganadería se prepara para enfrentar una etapa diferente», asegura Tonelli.

Hay números que muestran la difícil situación por la que atraviesan los productores: el stock nacional -determinado a partir del número de animales vacunados contra la aftosa- disminuyó en cerca de 5 millones en los últimos dos años y las proyecciones indican que continuaría bajando hasta alcanzar una reducción cercana a los 8 millones el año próximo.

Las proyecciones indican que la oferta de carne para los próximos dos años caerá en alrededor de 500.000 toneladas, cifra que representa aproximadamente 13 kilos menos por habitante y por año. En tanto, la demanda interna y externa seguirá sostenida.

«Como consecuencia, con o sin cambios en las políticas públicas, el desfase entre demanda y oferta se arbitrará con una significativa suba de los precios del ganado y de la carne al consumidor», dijo Tonelli, y aclaró que «esto no ocurrirá sin fuertes conflictos con el Gobierno, que intentará, una vez más, intervenir para evitar lo inevitable».

De la vereda de enfrente se encuentran los empresarios feedloteros, quienes aseguran que el negocio seguirá creciendo y generando cada vez más carne -lo que deprimirá los precios- siempre y cuando el Gobierno mantenga los subsidios a esta actividad, una de las más beneficiadas por el Gobierno de Cristina de Kirchner.

Si bien la actividad estuvo parada más de dos meses cuando el Gobierno se retrasó en el pago de las compensaciones que otorga la ONCCA, hoy la situación ha cambiado y el sector parece haber recuperado la confianza y los niveles de producción.

Con el pago de los subsidios se comienza a reactivar el negocio de los feed lots, el principal eslabón que aporta carne de manera rápida y a un precio barato al mercado local.

«El día que el Gobierno no pueda pagar más los subsidios el negocio de los feed lots se cae y ahí será la gran oportunidad para los ganaderos», aseguró Tonelli.

Lo cierto es que para tener carne disponible en el mercado el Gobierno seguirá apostando a la cría a corral, ya que para producir un animal a campo se tarda entre 2 y 3 años mientras que en feed lots el animal está listo en menos de seis meses.

Clima

Sin lugar a dudas, el gran problema del campo este año fue la sequía, que causó pérdidas incalculables tanto en agricultura como en ganadería y lechería.

Pero las perspectivas climáticas para el próximo año son un poco más alentadoras. De hecho, se estima que en lo que queda de la primavera y en el verano el clima se tornará más favorable para el sector agropecuario, ya que comenzarán las precipitaciones en las principales zonas productivas.

Según datos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) estas lluvias ayudarán a los cultivos. Sin embargo, desde la Bolsa de Comercio de Rosario los pronósticos no son tan alentadores.

Los técnicos de la entidad rosarina aseguran que el temporal de granizo que cayó a fines de noviembre en Santa Fe y Córdoba podría afectar los rindes finales de trigo y maíz.

La producción de trigo rondará los 7,5 millones de toneladas (siempre y cuando el clima se mantenga como hasta ahora) debido a la falta de precipitaciones y a que el cereal dejó de ser rentable para los productores.

A pesar de que en las últimas semanas se registraron lluvias en amplias zonas del país, éstas llegaron demasiado tarde a las regiones más afectadas por la sequía en la provincia de Buenos Aires, la productora de cerca de la mitad del cereal.

«En el sudoeste de Buenos Aires el agua llegó muy tarde y el escenario es muy complicado con muchas pérdidas de superficies y recortes importantes en los rendimientos», informó la Bolsa de Cereales.

«Esta zona es irrecuperable, muy pocos productores se largaron a sembrar trigo y lo perdieron todo. Además, se murieron el 90% de las cabezas de ganado», dijo a este Anuario un productor de la zona de Stroeder, partido de Carmen de Patagones.

Además, las precipitaciones también provocaron demoras en el proceso de recolección del trigo, que registra importantes demoras.

En su última estimación, el Gobierno informó que la cosecha de trigo 2009/10 será de apenas 7 millones de toneladas, por debajo de los ya limitados 8,4 millones de la campaña previa.

Sin embargo, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, dijo que la cosecha de este cereal podría llegar a 9 millones de toneladas.

A su vez, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) prevé que la producción argentina del cereal sea de 8 millones de toneladas.

Por otra parte, la superficie de la soja en la campaña 09/10 rondará los 19 millones de hectáreas, ya que las lluvias tampoco lograron reponer los niveles de humedad en las regiones más secas.

«Continúan siendo importantes los requerimientos hídricos sobre la mayor parte del margen oeste, mientras que la franja central ha logrado mantener las buenas condiciones», dijo la Bolsa, que a su vez añadió que se comenzaron a ver excesos hídricos en varias localidades sojeras del este del país.

El Gobierno calculó el área de la oleaginosa en 18,5 millones de hectáreas, mientras que el USDA prevé que la cosecha argentina actual del grano sea de 53 millones de toneladas.

Según datos oficiales, la superficie del maíz será de 3,06 millones de hectáreas, mientras que el USDA estimó que será de 14 millones de toneladas.

Por último, un dato alarmante es que el 39% de las 19 millones de hectáreas estimadas para la siembra de soja están afectadas por la sequía, es decir unas 7,5 millones de hectáreas.

Unas 3,5 millones de hectáreas sufren la sequía absoluta y 4 millones sequía extrema en las provincias de Córdoba, Santa Fe, La Pampa y Buenos Aires, según datos del Grupo Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA).

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *