23 de diciembre de 2009 15:42 PM
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Sorgo

El sorgo, también conocido en muchos lugares como maíz de Guinea, es originario de África o India, una planta anual, con tallo fuerte que posee muchos nudos. La altura depende de la especie, puede ser utilizado como cultivo de grano, como pastoreo directo o ensilado. Cada uno de sus empleos tienen técnicas de cultivo y cosecha que le son características.

El sorgo es conocido mucho antes de la era cristiana, no solamente por sus propiedades nutricionales, sino también por su aplicación en la medicina alternativa. De acuerdo a la variedad, se pueden obtener muchos beneficios de esta planta, debido a que tiene muchas ventajas sobre el maíz, sobre todo en las regiones donde los suelos son ligeramente alcalinos y las precipitaciones no superan los 700 milímetros de lluvia anual. Si bien sus granos tienen bajo contenido en carotenos, esto es fácilmente solucionable cuando se lo utiliza combinado con hojas secas de mandioca, ya que estas tienen 25 veces más carotenos, o sea, factores pigmentantes que el grano de maíz.

Si bien su siembra se recomienda a fines de agosto, es oportuno comenzar a preparar el suelo mediante el análisis del mismo, y hacer la corrección correspondiente, sobre todo para realizar el encalado y hacer los preparativos para la siembra, en primavera o verano.

Los sorgos se pueden cultivar en San Pedro, Central, Chaco, Cordillera, Itapúa, Alto Paraná, Caaguazú y Cordillera; y en aquellos lugares donde el suelo sea profundo y con buen drenaje, pues no soporta el encharcamiento; la acidez del suelo (pH) puede ir de 5.5 a 7; la temperatura muchas veces depende de la variedad que se utilice, debido a que el sorgo es una planta originaria de zonas cálidas, pero su domesticación ha permitido un buen desarrollo de los lugares denominados templados, lo que le permite una mayor ampliación de las zonas de cultivo. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el sorgo es muy recomendado para rotación de cultivo, debido a que su rastrojo es de una calidad apropiada para mantener la humedad del suelo, enriquecer su potencial, si se utiliza seguidamente de algunas leguminosas.

Últimamente se han desarrollado muchas variedades, tanto forrajeras como graníferas, que sirven para utilizar el grano en forma directa, o de lo contrario utilizarlo para preparar silos de muy buena calidad. Además, existe en variedades que permiten el pastoreo directo; en estos casos, hay que realizarlo con muchas precauciones debido a que esta planta en su período vegetativo contiene un alto contenido de ácido cianhídrico. Se considera que pierde esa propiedad cuando la planta alcanza una altura mayor a la panza del animal. Hay que tener en cuenta también este problema, cuando se produce el rebrote de la planta adulta de sorgo destinada al pastoreo directo ha sufrido un largo período de sequía seguido de lluvia, pues nuevamente se genera ácido cianhídrico; en estos casos, los animales que lo ingieren corren el peligro de una intoxicación ciánica. Si esto ocurriera, es fácil de verlo en el animal, debido a que este presenta una conjuntiva muy roja. Hay que tener la precaución de no moverlo y llamar al profesional veterinario lo más pronto posible, para que realice el tratamiento con medicamentos anticiánicos.

El sorgo granífero es muy bueno como dador de energía. Sus granos aportan 3.180 kilocalorías por kilogramo (kcal/kg), y contiene de 8 a 9% de proteína bruta. Su limitante para usar en aves es la baja cantidad de carotenos que tiene, lo que hace difícil utilizarlo en la alimentación de las gallinas ponedoras, debido a que no pigmenta la yema como lo hace el maíz. Para solucionar este problema, los avicultores lo suplementan con colorantes. En nuestro país esto es más sencillo, ya que contamos con buena cantidad de hoja de mandioca que posee 20 veces más xantofilas que el maíz. Agregando 2% de hoja seca de mandioca a la ración, se logra igual o mejor efecto colorante que el maíz, y a menor precio. Esto lo demostré en un trabajo realizado en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNA, con la colaboración de los doctores Oscar Vergara y Fredy Alvarez, en 1995.

El sorgo, para ser utilizado en cerdos y en aves, debe ser bien molido, es decir, que el martillo de la picadura rompa la cobertura de grano y permita la liberación total del contenido del mismo; además, se debe realizar un ajuste con aminoácidos sintéticos, y combinar la ración con harina de mandioca, hoja de mandioca, expeler de soja o girasol, y agregarle dos por ciento de harina integral del ka’a he’ê, con lo cual se logrará un efecto reductor de factores antinutricionales que se les atribuye a los sorgos, y también favorecerá el sabor de la comida haciendo que los animales tengan mayor preferencia por el balanceado. Esto debe ser tenido en cuenta de acuerdo al número de papilas gustativas que tienen los animales; los vacunos las tienen en gran cantidad y se ven favorecidos por la incorporación de bagazo de ka’a he’ê, que aumenta la palatabilidad de las raciones. Hoy en día, está disponible en nuestro país en forma peletizada.

Muchas veces, se limita el uso del sorgo debido al alto contenido de taninos llamados antipájaros. Según trabajos realizados por diferentes investigadores, la digestibilidad verdadera de los aminoácidos del sorgo depende del contenido de taninos del grano. Para los de bajo contenido que va a 0,45% que equivalente a ácido tánico y alto contenido de 1% equivalente a ácido tánico.

La digestibilidad promedio de todos los aminoácidos para sorgo considerados de bajo contenido en tanino es de 90%, los considerados de mediano contenido en tanino 80% y los de alto contenido en tanino 50%. Estos valores varían considerablemente cuando las raciones incluyen otras fuentes de energía, como ser maíz o mandioca, y son compensados con aminoácidos como lisina y metionina.

En todas las dietas que se preparan para los animales no se debe olvidar que es obligatorio el uso de sal yodada.

El sorgo además de ser una buena alternativa para alimentación animal, también lo es para la alimentación humana; con este grano se preparan muy ricos panes, y muchas veces se pueden hacer combinaciones con harina de mandioca y de trigo.

Hoy en día, el uso del sorgo para la producción de alcohol como biocombustible es toda una realidad; en nuestro país, en Alpasa se producen 70.000 litros por día, teniendo una capacidad de producción de 400.000 litros diarios.

El sorgo tiene propiedades medicinales como la de ser astringente, hemostático y antidiarreico. Se puede emplear como infusión o tintura. Los principios activos del sorgo están dados por el almidón, azúcar, ácidos, pirogalol, y la pectina.

Se pueden preparar de la raíz y del tallo comidas previamente cocinadas para cerdos y gallinas.

Dr. P. M. Gibert

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