16 de octubre de 2011 13:14 PM
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Ganadería prepara uso de marcadores moleculares

URUGUAY : Avance. Existen algunas experiencias y crece el interés

La ganadería uruguaya comienza a apoyarse en los marcadores moleculares para avanzar en terneza, facilidad de terminación de los bovinos, más cortes premium y sumar información a los datos de Diferencia Esperada en la Progenie (DEP)

El mundo precisa carne y la sanidad y calidad de Uruguay son pilares en la valorización de la tonelada exportada, que hoy logra precios por encima de los de Estados Unidos, Australia o Nueva Zelanda.

Porteras adentro, todavía queda mucho por hacer para mejorar la calidad de la producción y principalmente la eficiencia, máxime cuando los costos de engorde de los animales destinados a la industria frigorífica suben, porque la ganadería uruguaya cada vez se inclina más hacia la terminación con granos de forma de conseguir mejores carcazas y con ellas acceder a los mercados premium.

El uso de los marcadores moleculares, que son fragmentos del ADN del animal que pueden ser identificados en todo el genoma, está siendo muy común en otros países, pero para los ganaderos uruguayos todavía es algo muy nuevo. Con los marcadores se pueden identificar aquellos animales con mayores facilidades para convertir el alimento en carne. La empresa Merial comenzó a trabajar en 2008 en ganado lechero y carnicero. En lechería, principalmente buscando incorporar marcadores en las proteínas que son de interés quesero; en vacunos de carne, aquellos vinculados con la evaluación alimenticia.

Identificar en bovinos carniceros (toros que producirán futuros novillos) marcadores que muestren una mayor eficiencia en la conversión alimenticia, buscando animales fáciles de terminar y engordados en menor tiempo con los mismos costos, parece ser el sueño del pibe. Sin embargo, ya hay ganaderos uruguayos que aplican esta herramienta.

“Se está utilizando más que nada a nivel de cabañas de reproductores, en animales de pedigree, en los servicios de vaquillonas de reposición, pero siempre hablando a nivel de animales de elite. Todavía está algo lejano en rodeos generales”, explicó Diego Irazoqui, encargado de los Servicios Técnicos de Merial, al ser consultado por El País.

A nivel de cabañas, hay empresas que suman estos atributos generados por el ADN a los datos de Diferencia Esperada en la Progenie (DEP), la otra herramienta que posibilita saber qué características le transmitirá un reproductor a su descendencia.

Pero en Uruguay, como en otros países del mundo, también hay detractores de esta iniciativa y principalmente a nivel de los técnicos que asesoran a las cabañas, no tanto desde la visión de los productores.

FORTALEZA. Irazoqui no pasó por alto que, en los Estados Unidos -un fuerte competidor de Uruguay en el mercado internacional de la carne- hay razas como Angus y Limousin que integraron los marcadores moleculares a los datos de DEP. “En Uruguay hay gente que ve esto como cosas contrapuestas y no lo son. Ambas informaciones sumadas, le permiten al productor contar con datos más exactos sobre las características productivas de un determinado animal”.

Para el profesional, lo más importante es que esta tecnología “vino a Uruguay para quedarse y cada vez se incorporan más marcadores o más características”.

“Todos los paquetes de análisis van bajando los costos también y creemos que de futuro va a crecer su uso”, estimó.

Dentro del paquete de marcadores que maneja Merial hay algunos vinculados a la carcaza, como es el caso de la terneza o la cantidad de grasa intramuscular, el espesor de grasa o el área de ojo de bife. Todo eso permite determinar en un animal el porcentaje de bifes superiores (carne Choice). También hay otros vinculados con la ganancia de peso y eficiencia en la conversión alimenticia. “Veo un enorme potencial por este lado”, dijo.

También se miden atributos por línea materna, como facilidad de parto, tasa de preñez en vaquillonas, docilidad y longevidad. Todos estos son datos muy importantes para el manejo del rodeo de cría y pesan mucho económicamente en los predios.

Pero no hay que mirar sólo hacia Estados Unidos. Hay que “poner las barbas en remojo”, porque Brasil está trabajando mucho con marcadores moleculares en Nelore. En Brasil, Merial junto con la Universidad de San Pablo y la Sociedad de Criadores de Nelore, detectaron animales con un nivel de terneza en su carne similar a la de los Angus y Hereford. En función de eso pasa la selección de las cabañas. “Con la capacidad de producción y el volumen de carne que puede llegar a tener Brasil, si logran ventajas en la calidad de la carne, Uruguay se va a ver en un gran problema”, afirmó Irazoqui.            El País

Fuente:

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