16 de octubre de 2011 17:41 PM
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Chinchillas, lo bueno viene en envase chico

La Cabaña Real desde hace 20 años trabaja en mejorar sus planteles y producción. Los inconvenientes por los que atraviesa el mercado internacional no permiten un desarrollo de la actividad. El apoyo estatal brilla por su ausencia.

Eldo Manni hace 20 años que viene trabajando día a día para mejorar la genética y la producción, buscando por sobre todo los grises estándar; Darck blue y el negro que son los más buscados.

El criadero arrancó como un pasatiempo, pero con el transcurso de los años se transformó en uno de los más importantes del departamento Las Colonias. Manni comentó que en el año 1991 el Doctor Wagner -de la localidad de Humboldt- me habló de la actividad y quede fascinado con la idea de empezar a criar chinchillas.

“Luego de años de inversión en genética e infraestructura, se paso del hobby a una empresa consolidada. Se decidió invertir y mejorar año a año en todos los aspectos. Lo ideal es avanzar despacio pero bien desde el punto de vista genético”, expresó Manni.

Junto a Eusebio Jullier cuentan con un plantel de casi 500 animales. “Lamentablemente si uno quiere vivir de las chinchillas es casi imposible. Debe tener muy bien engrasado todos los eslabones porque es una actividad muy costosa y los márgenes son muy chicos, la verdad es muy difícil vivir de esto”, explicó.

El punto inicial del negocio

En la Cabaña Real los animales se encuentran divididos en dos sectores, uno donde se ubican las reproductoras y el otro los machos ubicados en celdas separadas, ya que al entrar en la fase adulta se pueden comer el pelo y allí es donde se arruina la piel.

Las familias de chinchillas generalmente están constituidas por 6 hembras y 1 macho, aunque en ocasiones especiales cuando se compra un gran reproductor para aprovechar esa ventaja genética se lo coloca con 10 ó 12 hembras.

“Las jaulas donde están los reproductores, tienen un túnel con una puerta redonda. De esta forma el macho puede circular por el corredero e ingresar a cualquier jaula con hembras, pero estas no pueden salir porque tienen un collar, ya que si hay más de una hembra en la jaula se pelean y en algunos casos llegan a morir”, manifestó Manni.

El productor agregó que desde el momento en que el macho sirve a la hembra pasan 111 días hasta la parición, es mucho tiempo para un animal tan pequeño, lo que ocurre es que ya nacen con pelo y dientes. “Los machos ayudan en la limpieza de los hijos y a los 60 días se desteta el animal. Se dejan la puerta de la jaula abierta unos tres días pos parto porque es ahí donde el macho vuelve a servir a la hembra”, finalizó.

La alimentación de las chinchillas se basa en un alimento balanceado especial y sobre todo alfalfa picada. Además algunos criadores también hacen mezcla con harina integral, salvado de trigo, avena, girasol, harina de maíz y leche condensadas. “Los animales comen aproximadamente 15 gramos por días. En algún momento de la crianza se hacen suplementos vitamínicos, pero lo más importante es que siempre tengan agua disponible”.

Lo difícil del mercado

Luego de la crisis financiera internacional de 2008, el mercado se retracción tanto en producción como también en los precios. Nuestro país desde un primer momento se destacó como exportador de pieles, gracias al bajo costo de producción comparado con países más importantes. “En la actualidad la mayoría de los compradores son de Estados Unidos, España, Italia y Rusia que llegan al país dos veces por año a comprar. En los últimos tiempos también han llegado croatas y serbios que llegan en septiembre a comprar pieles crudas o curtidas”, apuntó Manni.

En tanto las pieles crudas se guardan en un freezer envueltas en papel de diario, para conservarlas en excelente estado. Las curtidas son colgadas en distintos sectores con naftalina, para evitar su deterioro.

“Los precios se vinieron abajo, antes de la crisis una piel cruda llego a vale U$S 50, luego con la debacle casi no había compradores y bajo hasta los 20 a 35 dólares para las pieles buenas. El problema más grande que tienen los productores locales es la comercialización, ahora tratamos de traer a los compradores directamente y evitar la intermediación, sino nos pasa como en otras actividades donde la cadena comercial se queda con la porción más importante”. 

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 Para este 2011 todos los analistas sobre el tema presentan a la Argentina como uno de los mayores productores mundiales de pieles de chinchillas con una producción cercana a las 110.000 pieles por año. Foto:José Zenclussen

 Falta de apoyo

Sobre el tema comercialización, Manni agregó que la falta de apoyo gubernamental es un problema muy grave. “Necesitamos que el gobierno se involucre en estas actividades fomentándolas, haciendo los contactos con los compradores. Sería ideal que nos den una mano en el tema de la comercialización”, apuntó.

El productor afirmó que sería muy importante armar una cooperativa que englobe a todos los productores para adquirir insumos más económicos y poder colocar la producción de una manera más eficiente, obteniendo por ello un mejor precio.

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