18 de octubre de 2011 09:08 AM
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Impacto ambientale de la producción de biocombustibles

PERU : En los últimos años se ha venido discutiendo las desventajas que presenta la quema de combustibles no renovables, especialmente los hidrocarburos, diesel y gasolinas.

Es así que se menciona con frecuencia la importancia de hacer uso de fuentes alternativas de combustibles, sobre todo en la coyuntura actual de precios fluctuantes del petróleo. Entre estas fuentes se ha propuesto a los “biocombustibles”, el cual se define como un combustible de origen biológico obtenido de manera renovable a partir de restos orgánicos. La matriz energética peruana está compuesta principalmente por fuentes de generación eléctrica por combustibles fósiles, seguido por energías renovables (27%), principalmente hidroeléctricas, y finalmente por gas natural (17%). La proyección es incrementar la participación de las energías renovables, llegando a un 33% de participación en la matriz energética en el 2030. Considerando a los biocombustibles como energía renovable, se promulgó la Ley de Promoción del Mercado de Biocombustibles con su respectivo reglamento y el reglamento de comercialización de los biocombustibles. Las metas inmediatas son las mezclas obligatorias, 2% de biodiesel en diesel a partir del 2009, 5% de biodiesel en diesel a partir del 2011 y 7.8% de etanol en gasolina a partir del 2010. En respuesta al impulso de cambio en la matriz energética surgen proyectos para la producción y comercialización de los biocombustibles obtenidos de diferentes cultivos. Muchos de ellos involucran el cultivo de palma aceitera, ya que Perú tiene más de 30 años de experiencia en este cultivo. Otro cultivo considerado viable para la producción de biocombustibles es el piñón blanco (Jatropha curcas), por su potencial de desarrollo en zonas eriazas. Generalmente en los estudios existentes de impacto ambiental de los biocombustible en el Perú se ha considerado la eficiencia energética y la reducción alcanzable de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) específicamente en el proceso de producción. Por lo tanto, es necesario desarrollar un estudio de análisis de ciclo de vida de los biocombustibles para obtener una evaluación ambiental integral que considere otros aspectos ambientales tales como la utilización y el deterioro del suelo, y el uso de fertilizantes y pesticidas; así como las demás etapas de ciclo de vida de los biocombustibles. El estudio se realizó para la producción de biodiesel a partir del cultivo de palma aceitera y de piñón blanco (Jatropha curcas) en la Amazonía peruana, según cuatro escenarios: implementación de las plantaciones en bosque primario, en bosque secundario (purma de 15 años de edad), en tierras forestales degradadas (pastizales) y línea base (sin cobertura de vegetación); esta última es referencial ya que prácticamente no existe este escenario en la región mencionada. Analizando los resultados del estudio se encuentra que, la etapa agrícola, los escenarios que tienen un impacto ambiental positivo son los cultivos de palma aceitera y de el piñón blanco en tierras degradadas obteniendo valores de -8,1 y -9.5 t CO2 eq/ha . Si se considera solo la etapa del uso del biodiesel al 100%, efectivamente son mucho menores las emisiones de GEI que las que son emitidas por el diesel. Sin embargo si consideramos todas las etapas del ciclo de vida (agrícola, extracción, producción de biodiesel, transporte y uso) el impacto ambiental más relevante se da en la etapa agrícola debido a las emisiones CO, por cambio de uso de suelo, identificando además que los escenarios donde los biocombustibles contaminan menos que el biodiesel son: Palma aceitera en bosque secundario (purma) y tierras forestales degradadas y Piñón blanco solo en tierras forestales degradadas. Al igual que el biodiesel al 100%, las mezclas al 5% de biodiesel tienen impactos menores que los impactos del diesel en los escenarios: Palma aceitera en bosque secundario (purma) y tierras forestales degradadas y Piñón blanco solo en tierras forestales degradadas, siendo la etapa del uso donde se genera mayor impacto ambiental. Adicionalmente se calcula “la deuda de carbono” de los biocombustibles, considerando las emisiones de carbono almacenado en las plantas y suelos debido a la deforestación en que se incurre para los cultivos energéticos. Los escenarios donde no hay deuda de carbono son Palma aceitera y Piñón blanco en tierras degradadas. En este sentido, desde una perspectiva ambiental, considerando los impactos en el cambio climático, se recomienda la producción del biodiesel a partir de la palma aceitera de preferencia en tierras degradadas (pastizales), o a lo mucho en purmas menores de 15 años, así como el biodiesel de Piñón blanco producido en tierras degradadas (pastizales y otras vegetaciones bajas), sin dejar de considerar aspectos sociales y económicos que permitan una evaluación integral. (Jorge Quevedo)

La Amazonía peruana es fuente de riqueza que debe ser protegida

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