20 de octubre de 2011 13:15 PM
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Por la caída en el consumo de carne, trabajan menos en los frigoríficos

La caída del consumo de carne vacuna de los últimos meses propició un importante descenso en la actividad de la faena en los mataderos y frigoríficos provinciales.

El escenario se reduce a la retracción de las ventas, merma de las horas de trabajo de los faenadores, baja a casi la mitad en el consumo de carne per cápita y a la espera de nuevas subas en el precio por kilo de vacuno como cada año ocurre al aproximarse las fiestas de fin de año y por el efecto inflacionario.

En lo que va del año, los 480 empleados de los seis grandes establecimientos frigoríficos mermaron sus horas de trabajo de 40 horas semanales a 24 y 18 en algunas firmas, según datos que reporta el Sindicato de Obreros y Empleados de la Carne. Además, señalaron que los haberes y aguinaldos también se fraccionaron hasta en 3 veces.

Según fuentes de la actividad ganadera, la merma del consumo la cifran en un 40 por ciento a partir de la suba de precios que se disparó en diciembre de 2010. Ya en marzo de este año, el kilo de carne subió un 25 por ciento, en algunos cortes, hasta alcanzar el 30 por ciento.

“Trabajan 2 ó 3 días a la semana. Tuvieron un 30 por ciento de aumento salarial por paritarias pero no se percibió por la baja en las horas de trabajo”, detalló el secretario gremial, Daniel Buenanueva.

Ellos calculan que el impacto en las fuentes de trabajo golpea en total a unos 1.500 trabajadores porque por cada empleado de frigorífico habría otros 3 de labores derivadas como menudencias, carnicería, grasa, cueros, etcétera.

“De continuar esta situación -advierten- pueden peligrar las fuentes de trabajo de los seis establecimientos locales”. Dichos mataderos están ubicados en Maipú (dos) y en los siguientes departamentos: Las Heras, San Rafael, Tunuyán, Guaymallén (Corralitos).

“Nos ha mermado el consumo. La gente no compra la cantidad de carne que compraba antes. Ahora se vuelcan a las carnes sustitutas y la caída se percibe en toda la cadena productiva ganadera”, indicó el presidente de la Cámara de Industria de la Carne y Matarifes de Mendoza, José De Carolis.

Cierres

Otro dato relevante brindado por el Sindicato de Obreros y Empleados de la Carne es que en lo que va del año se han cerrado unas 20 carnicerías barriales, que se suman a las 20 que dejaron de trabajar durante 2010.

En toda la cadena de comercialización se siente el impacto de la caída en ventas. Desde el sindicato buscaron la ayuda nacional a través de los “planes Repro” para las faenadoras, pero “nunca llegaron porque no había fondos para las provincias”, indicó Buenanueva.

Ahora piden que de la Tasa de Inspección (de la carne que entra desde otras provincias en la frontera interprovincial) “pase un porcentaje a los empleados”.

Carne local en las góndolas

La situación tendría una vía de salida, según destacan los referentes gremiales y empresariales, con la compra de carne mendocina por parte de los supermercados e hipermercados a los faenadores locales.

Con ese objetivo, la semana pasada, el Gobierno, a través del Ministerio de Producción, firmó un convenio con todas las cadenas de supermercados (Jumbo-Vea, Walmart, Carrefour, Libertad, etcétera) y los frigoríficos locales.

Desde el sindicato explicaron que el convenio y sus resultados podrán advertirse recién dentro de dos o tres meses porque los supermercados anunciaron que las compras las realizarán en 60 días y los pagos los concretarán entre 60 días y 90 días y en ese tiempo los frigoríficos pueden caer en una crisis irreparable. Por ello, el Gobierno provincial dará préstamos a los establecimientos a tasa cero, para que puedan soportar estos meses de espera, hasta que la estrategia diseñada dé resultados.

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