20 de octubre de 2011 16:14 PM
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El desenlace de la mesa

La reunión de la Presidente de la Nación con las autoridades de CONINAGRO, en mi opinión no hace más que confirmar lo que desde siempre afirmé: La Mesa de Enlace actuó como moderadora durante el conflicto desatado por la 125.

La reacción fue de los productores y sus miembros barrenaron la ola como mejor pudieron. Por ejemplo, el impresionante acto de Palermo se originó en una reunión de Autoconvocados en Saladillo y terminó con los miembros de la Mesa como protagonistas desde la tribuna pero el impulso lo dieron miles de productores que quisieron manifestar su indignación por las reiteradas violaciones a sus derechos.

En esa oportunidad, como antes en Rosario, los productores fueron acompañados multitudinariamente por conciudadanos que nada tienen que ver con la producción agropecuaria pero que compartieron el enojo ante la soberbia y la provocación del matrimonio en el poder desde 2003.

En 1955 cuando Perón en su segunda presidencia provocó un conflicto con la Iglesia se había producido un fenómeno similar: Hasta los comunistas fueron a la Procesión de Corpus Christi el 11 de junio de ese año.

El desmenbramamiento paulatino también confirma que amontonarse en contra en vez de unirse a favor de principios compartidos no sirve. Reclamar juntos cuando se quieren soluciones diferentes no conduce a ningún lugar. Prueba de esto es que tres años después de iniciado el conflicto todo está como era entonces. La Presidente Cristina Fernández de Kirchner, con el nuevo estilo “amigable” que muchos ingenuamente le festejan, en la reunión del día 18 reiteró que nada cambiará para los productores. Sólo podrá empeorar su situación cuando ” El Modelo” necesite fondos frescos que hasta el más lego sabe de donde saldrán.

Otro aspecto destacable de este proceso de constante violación de derechos constitucionales reconocidos hace 158 años en San Nicolás es el de poner en evidencia la limitada capacidad de negociación de las entidades gremiales cuando lo que está en juego es justamente la defensa de esos derechos. Si la política desde el poder se basa fundamentalmente en la ilegítima apropiación por parte del gobierno del fruto del trabajo de sus representados es nulo lo que pueden hacer salvo prestarse para diálogos propuestos para el público mientras el saqueo continúa.

Los que producen eficiente y competitivamente no necesitan hacer lobby como sí lo requieren quienes apoyan un Modelo Inconstitucional que los beneficia con sus prebendas. El término ” cazar en el zoológico” es lo que mejor representa a las políticas “industrialistas” que sólo defienden los intereses de quienes logran hacer priorizar sus conveniencias personales por sobre los derechos de todos.

Siempre defendí la idea de que hablar del “sector agropecuario” era aceptar el triunfo de la concepción corporativa que ha causado la decadencia nacional. En lo que sigo creyendo es en la posibilidad de los productores independientes y competitivos para ser la vanguardia de lo nuevo que necesitamos para volver a ser una Nación integrada.

La universalidad de los reclamos de los Productores Autoconvocados claramente establecidos en el Manifiesto de Salto, no son nada más y nada menos que eso. No son un reclamo meramente sectorial aunque estén hechos reivindicando la necesidad de eliminar los atropellos que los afectan. Por el contrario son la exigencia de volver a los valores y principios que alguna vez posibilitaron a la Argentina surgir del desierto y convertirse en el faro de esperanza que hizo que millones, como mis abuelos, encontraran el ella el hogar que no les brindaban sus países de origen.

Pasada la urgencia del próximo 23 tenemos por delante dos años para construir una alternativa que reivindique “asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.

Confío en que quienes creemos en ellos sabremos unirnos y trabajar juntos por el futuro de unión en libertad que las concepciones imperantes de un pensamiento único, de ahí la invencibilidad aparente del peronismo en el poder, nos viene negando hace décadas.

Marcelo Jaroslavsky
mjaroslavsky@arnet.com.ar

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