24 de octubre de 2011 00:21 AM
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La integración va hacia adelante, será mucho mayor

La crisis pondrá un freno sobre la expansión de la economía mundial, pero más allá del variado impacto de la desaceleración, para Jorge Colina, economista de IDESA, queda claro que el proceso globalizador no sólo sigue en pie, sino que se acentuará en los años por venir. -¿Teme un giro hacia el proteccionismo a escala […]

La crisis pondrá un freno sobre la expansión de la economía mundial, pero más allá del variado impacto de la desaceleración, para Jorge Colina, economista de IDESA, queda claro que el proceso globalizador no sólo sigue en pie, sino que se acentuará en los años por venir.

-¿Teme un giro hacia el proteccionismo a escala global?

-Uno de los principales temores es que los países desarrollados se inclinen hacia algunas formas de proteccionismo, como defensa a lo que podría llegar a ser caídas en los niveles de actividad mundial, en el comercio. Esto es algo que ya se observó en el 2009.

-¿Es una salida habitual en tiempos de crisis?

-Es la primera reacción que tiene la dirigencia política cuando enfrenta una crisis repentina. El principal temor corre por el lado de Estados Unidos, ya que prácticamente representa un cuarto de la economía mundial. Aporta el 23 por ciento del PBI mundial. Cualquier medida que tome Estados Unidos en ese sentido se sentirá en el resto del mundo.

-¿La desaceleración en China queda en un segundo plano?

-En realidad la desaceleración de Estados Unidos va a impactar sobre China, ya que el mercado de consumo estadounidense es uno de los principales clientes de China. Debido a las presiones que sufre el presidente de Estados Unidos por el bajo nivel de la actividad económica y el nivel de desempleo, podría esperarse algo así. En cierta forma ese país está renunciando a la generación de empleo con las importaciones chinas.

SOJA SALVAVIDAS

-Hay optimismo en la idea de que la demanda china de soja no mermará. ¿Coincide con esto?

-Los países de Latinoamérica, y obviamente Argentina, van a seguir observando lo que ocurra en China, ya que es el principal demandante de materias primas. Y esta región es la principal oferente. Así como Argentina vende soja, Brasil hace lo mismo con el mineral de hierro, Chile con el cobre y otros con su producción. Ante el cierre del comercio internacional, China tiene espacio para volcarse a desarrollar su propia economía. El país está desarrollado sólo en el sector costero, y toda la parte continental está muy atrasada. En la medida en que eso suceda, se confía en que Argentina podrá seguir vendiéndole a China por el resto de la década. Ahora, hay otras opiniones que sostienen que si el mundo se detiene, este cambio de enfoque chino hacia el mercado interno podría hacer resentir la demanda.

-¿Podría soportar Argentina una baja del precio de la oleaginosa o el golpe fiscal sería muy severo?

-Ya hay severos problemas fiscales en Argentina, que están disimulados detrás de la transferencia al Tesoro por parte de la Anses y el Banco Central. Si se caen las retenciones, las exportaciones, obviamente que eso se agravaría.

-¿Qué debe preocupar más de Brasil: la cotización del real o la caída de la demanda?

-Las dos cosas son importantes. Por un lado, la cotización del real interesa porque los costos argentinos están muy caros en dólares. Obviamente que una devaluación sería impactante. Por otra parte, el nivel de actividad que tenga Brasil, si se frena, los llevará a apelar a diferentes artilugios proteccionistas. Puede ser demorando importaciones, frenarlas, y eso obviamente impactará en la Argentina. Ya se empezó a sentir ese ruido, por ejemplo en el sector alimenticio y en el automotor. Después estos problemas se solucionan, pero son cortocircuitos que sucederán en la medida que caiga el nivel de actividad en Brasil.

NUEVA CRISIS

-¿Argentina está en condiciones de capear la inminente crisis, como lo hizo en el 2008 y 2009?

-En el 2009 China y Brasil disminuyeron su tasa de crecimiento, pero no dejaron de crecer. Cayó mucho en Estados Unidos, Japón y Alemania, pero no le tocó tanto a los principales compradores de productos argentinos, por eso se amortiguó el efecto de la crisis.

-¿Hay margen para que se abran otros mercados?

-Argentina está exportando fundamentalmente soja, autos y minerales. En el caso de los autos, la producción y las ventas están muy aceitadas con Brasil, son casi decisiones empresarias. En el caso de la soja y los minerales, son commodities, es decir que más allá que un país no los compre, Argentina las puede colocar en otro mercado.

-¿Puede invadirnos un excedente de producción de los países desarrollados?

-Siempre está el temor de que los excedentes de otros mercados pudieran llegar a entrar al país. Pero el Gobierno está tomando medidas en ese sentido. De lo que sí hay que preocuparse es que si el peso argentino se aprecia mucho en relación al dólar, crecerá la presión de las importaciones. Ese sería un factor de mayor preocupación, la demanda de los argentinos, y eso se va a dar en la medida en que la inflación siga creciendo y el dólar se mantenga estable.

-¿La crisis mundial, el auge del proteccionismo, es un palo en la rueda de la globalización?

-La integración va hacia adelante y será cada vez mayor. No se globaliza sólo lo financiero, sino también los sectores productivos. Se ve en el caso de Argentina con Brasil, o Europa con Asia. Tal vez se frene el ritmo, pero cada vez habrá más globalización

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