26 de octubre de 2011 17:51 PM
Imprimir

Dudas en el sector agropecuario y exportador argentino

Argentina es uno de los grandes productores de alimentos del mundo, por lo que el papel que juega el sector agropecuario en el vecino país es fundamental, no solo para la propia Argentina, también para el mundo entero.

Ayer martes, productores y exportadores agropecuarios argentinos se manifestaron y demostraron dubitativos sobre el futuro del sector. El triunfo claro y contundente de Cristina Fernández con el 53,4% de los votos, con una mayoría absoluta en el parlamento y por encima de de su seguidor inmediato (Hermes Binner del Frente Amplio Progresista) en 36 puntos, da a la presidenta reelecta una mayoría clara y un poder enorme que le asegura gobernar, hasta 2015, con el control total del Congreso.

La preocupación de los sectores rurales se fundamenta en las severas disputas que durante el período que ya finaliza (en diciembre) debieron mantener con el gobierno de Fernández, y hoy observan que futuras y próximas regulaciones puedan afectar el sector.

Es verdad que en los últimos meses la presidenta dio varios mensajes tendientes a bajar la tensión y el enfrentamiento con los sectores agropecuarios, pero muchos piensan que esa actitud se trataba de una estrategia política y no de una sincera y necesaria reconciliación.

Omar Príncipe, secretario de la Federación Agraria Argentina dijo a la agencia de noticias Reuters que con el resultado electoral “se abre una gran oportunidad para el gobierno, pero también una gran responsabilidad”. Y agregó que esperará a ver “cuál es la reacción del gobierno”, expresando que su “temor es que haya un poder hegemónico que no privilegie el consenso, el diálogo”.

Los exportadores en cambio se preocupan de que el segundo gobierno de Fernández imponga mayores regulaciones al comercio de granos y de esa forma de mayor participación en la exportación a las cooperativas de productores. Cabe señalar que los exportadores concentran sus plantas en el puerto de Rosario, definido por la revista América Economía como “el mayor polo agroindustrial del mundo”. Algunas de las empresas allí instaladas son Noble, Bunge, Louis Dreyfus y Cargill, todas ellas importantes comercializadoras de alimentos.

Comentando los mensajes reconciliadores de Fernández en los últimos meses, una fuente del sector agropecuario opinó que “ella (Fernández) es ahora explícitamente pro agroindustria. Pero hay que ver cómo se hace para que el sector siga creciendo. Vamos a ver qué hace el gobierno en los próximos meses. Sería bueno que se apunte a un mercado más transparente”

Uno de los puntos más reclamados por parte de productores y agroexportadores es el sistema de cupos de exportación que rige para el trigo y el maíz, que muchas veces obliga a los chacareros a vender los granos a un precio inferior al del mercado e impide a las grandes empresas planificar sus ventas al exterior.

Cuando comience la nueva legislatura el actual ministro de Agricultura, Julián Domínguez, dejará ese cargo para asumir como diputado, y con la designación del nuevo titular de la cartera se comenzará ver el camino hacia el que se perfila el segundo mandato de Fernández en el tema agropecuario y sus exportaciones.

Los antecedentes no son buenos. En 2008 las retenciones agropecuarias impuestas por la Resolución 125 generó un duro conflicto con las entidades rurales que afectó a toda la sociedad y al corazón mismo del gobierno, al punto que el vicepresidente Julio Cobos votó en contra del proyecto oficial y distanció de forma determinante e irreconciliable a la presidenta Fernández de su vicepresidente.

Argentina es el mayor exportador mundial de aceite y harina de soja, el segundo de maíz y uno de los más importantes de trigo.

CAEN LAS INVERSIONES. Un estudio de la CEPAL (Comisión Económica Para América Latina) concluye que las inversiones extranjeras directas en Argentina bajaron un 30%, lo que deja a ese país con peor perfomance en la materia, a la par de Paraguay, donde cayeron un 31%.

Según CEPAL la inversión en el primer semestre de 2011 fue de US$ 2.406 millones, en contraste con los US$ 3.447 millones de igual período en 2010.

El comunicado sostiene que “a pesar de las buenas perspectivas respecto de la IED (inversión extranjera directa) la crisis de deuda soberana en los países europeos, el dilema fiscal de Estados Unidos y la volatilidad financiera global ponen cierta cuota de incertidumbre sobre el financiamiento de las empresas transnacionales y sus futuros planes de inversión, así como sobre el comportamiento económico de la región”.

Las empresas argentinas invirtieron en el exterior US$ 834 millones, casi el doble de lo que habían desembolsado por el mismo concepto durante la primera mitad del año pasado.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *