26 de octubre de 2011 23:31 PM
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Vienen anuncios para maíz y trigo, mientras la soja flota

La soja sigue con su buena coyuntura internacional, más allá de algunos descensos. En la Argentina se esperan novedades acerca del maíz y el trigo
Mario Marincovich, director de la Cámara de Agentes de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en diálogo con Roberto Eguía (Nosis):
 
> “La jornada en cereales fue marcada por una baja en la soja del 1% que ‘no estaba en los libros’ de la mayoría”.

>”Queda entonces el precio del poroto en Chicago a US$ 445 la tonelada, y en el orden local US$ 195 mayo 2012, con un spot (precio de hoy) en el disponible de US$ 300″.

> “Tal vez la baja del petróleo no haya caído bien e inclusive, las noticias provenientes del mercado financiero tampoco ayudaron, como la suba del dólar contra el euro, lo que decidió a los fondos a vender”.

> “Creo que ha sido tema de un día solo y sorpresivo; mañana puede estar más normalizado todo. El precio de la soja todavía sigue siendo bueno. No hay demasiados temores en ello”.

> “Respecto de las elecciones, todavía no se puede evaluar nada en cuanto a reacción ya que estamos con el trigo cerrado en la exportación y el mercado controlado en la venta a futuro, de manera que poco podemos agregar más allá de la coincidencia política o no”.
 
La Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario publicó un artículo en su más reciente informativo semanal en el que “se analizan algunos factores coyunturales y estructurales que podrían generar escenarios de subas o bajas en las cotizaciones del Mercado de referencia de Chicago”.
 
Entre los factores alcistas figuran la elevada demanda de granos, harinas y aceites por parte de países con gran población que está cambiando sus hábitos alimentarios. La semana pasada, la consultora Oil World indicó que las importaciones de soja de China en el período septiembre 2011/agosto 2012 probablemente asciendan a 58,5 millones de toneladas.
 
La alta utilización de maíz para la producción de etanol en USA es otro factor alcista. Así como la utilización de la soja como biocombustible. Por último, el informe sostiene las perspectivas climáticas en Argentina y Brasil pueden impactar sobre la productividad de los cultivos y, por ende, sobre los precios internacionales.
 
Entre los aspectos bajistas, el informe destaca la evolución de la crisis financiera internacional y “la posición francesa”, en el marco del G-20, de regular el precio de las materias primas y alimentos. También ejercen sus influencia las nuevas regulaciones a los fondos especulativos en los mercados de futuros estadounidenses. 
 
La Comisión de Comercialización de Futuros de Materias Primas (CFTC) de los Estados Unidos lanzó en la presente semana una serie de medidas tendientes a limitar el número de contratos de futuros y swaps que puede tener un único operador. Por último, el informe señala que “la revaluación de la moneda estadounidense respecto del euro y la evolución de los precios del petróleo debe ser un punto a tener en cuenta”.
 
Trigo y maíz
 
En tanto, avanza una propuesta para entregar a los productores un certificado que avale el volumen de trigo y de maíz que pueden vender a la exportación en función de sus declaraciones de tenencias ante la AFIP. 
 
Hoy, los cupos de exportación son otorgados a los exportadores en la forma de Registros de Operaciones de Exportación (ROE) de acuerdo a cuotas que va definiendo el Gobierno. 
 
Para la presentación, Julián Domínguez viajó a Rosario con autoridades de la cartera agropecuaria y estuvo 4 horas en la sede de AFA (Agricultores Federados Argentinos) la cooperativa vinculada a la Federación Agraria que comanda Eduardo Buzzi, que propone destrabar la venta de trigo y maíz al exterior para obtener un mejor precio en el mercado interno.
 
En un comunicado, Domínguez anunció que las cooperativas son aliadas estratégicas del modelo de producción y respaldó el proyecto. Queremos lograr con este nuevo esquema que las cooperativas alcancen el 33% en la comercialización de granos, expresó.
 
La propuesta elaborada por Agricultura contempla una división del mercado interno y del de exportación, y que el 40% de la cosecha se destine al primero y que el 60% restante quede con libre disponibilidad para que los productores puedan venderlo al exterior, según confirmó Oscar Solís, subsecretario de Agricultura.

Con eso, los exportadores ya no tendrían que esperar a que se abran los cupos, sino que competirían directamente por ese porcentaje, lo que mejoraría los precios.

Con el sistema vigente, Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, es el encargado de definir los cupos exportables, lo que perjudica a los productores porque al no haber una competencia genuina, no cobran lo que deberían.
 
De todas maneras, en el nuevo esquema exportador quienes concreten los envíos tendrán que tener un certificado que declara la libre disponibilidad por el 60% de la producción disponible. Ese documento sería otorgado por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) al productor, contra la declaración de su cosecha, independientemente de que la guarde en el campo o la entregue a acopios o cooperativas.
 
Por otro lado, los exportadores tendrán que seguir solicitando los ROE por el momento, pero primero tendrán que tener el certificado que les transferirán los productores.
 
Y como en algunas zonas trigueras la calidad del cereal hace que haya más volumen de exportación que para consumo interno, se creará una mesa de comercialización, que funcionará en el Ministerio de Agricultura, que será la encargada de determinar el destino de lo producido.
 
La comisión tendrá carácter vinculante y estará compuesta por funcionarios, corredores de cereales, acopiadores, las bolsas y representantes de la producción.
 
Solís explicó que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner conoce la propuesta y “la ve con buenos ojos” y adelantó que buscarán ponerla en práctica a partir de la próxima campaña, la cosecha de trigo que empezará en la zona núcleo a fines de noviembre y con el maíz que se recolectará en marzo y abril de 2012.
 
Con el nuevo plan de comercialización se buscará “que quede el volumen que sea necesario para el mercado interno”. En ese sentido, todavía hay trigo y maíz sin vender de la cosecha pasada, por lo que el funcionario anticipó que se hará “una prueba piloto” con el “remanente”.
 
Acopiadores
 
El proyecto, que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anotó como pendiente tras la reciente reunión que mantuvo con el presidente de Coninagro, Carlos Garetto, tiene el respaldo parcial del campo.
 
La Bolsa de Comercio de Rosario propuso cambios al plan de AFA, mientras que sus pares del resto del país no entraron en la discusión.
 
Los acopiadores de cereales y corredores también respaldan, con observaciones, la medida, y los exportadores ensayan un acompañamiento. No nos vemos amenazados por el cambio, dijo ayer a El Cronista Alberto Rodríguez, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara), que agrupa a los gigantes exportadores de granos y derivados. Las cámaras de productores de trígo y del maíz, por su parte, no fueron convocadas.
 
Entre los puntos en discusión, los actores destacan:
 
> El cupo exportable: que sería del 60% de lo declarado por el productor, pero no fue fijado.
 
> Un nuevo mercado de certificados: por el que el productor que esté cercano al puerto venderá en la bolsa su certificado para el mercado interno mientras que el que se ubique cerca de un molino hará lo propio con su certificado de exportación.
 
> La rigidez del esquema: cuando en realidad, dicen, hay que ver primero la cantidad y calidad de la cosecha antes de saber cuál será el saldo exportable.
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