29 de diciembre de 2009 13:51 PM
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Quieren 120 millones más de moscas estériles por semana

La bioplanta del Iscamen en Santa Rosa está produciendo 220 millones de moscas estériles por semana y quieren llegar a un máximo de 400 millones en un corto plazo. Así lo aseguró su titular, Leandro Montané, en una visita que realizó a la bioplanta ubicada en el paraje El Ortizano, de Santa Rosa, que fuera inaugurada en octubre de 2007 por la entonces candidata a presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

“Mendoza tiene los oasis Sur y Valle de Uco reconocidos como áreas libres, en tanto los oasis Norte y Este mantienen el estatus de baja prevalencia , por lo que el desafío de los próximos dos años es lograr que esta parte del territorio provincial adquiera también el estatus de zona libre de esta plaga”, señaló el titular del Instituto de Sanidad y Calidad Agroalimentaria.

El funcionario realizó una recorrida por los 16.000 metros cuadrados del complejo acompañado por medios de prensa de la provincia y por el coordinador del Programa de Erradicación de la Mosca del Mediterráneo, Oscar De Longo, y la encargada de la planta, Gabriela Bonpland.

Durante la visita se revisaron los recintos de incubación, desarrollo larvario y sala de pupas que cuentan con un complejo sistema de climatización, a fin de mantener las condiciones de temperatura y humedad adecuadas. La obra, de importantes dimensiones y tecnología de última generación, se complementa con áreas de apoyo técnico y administrativo, de servicios, una pública, de depósitos, urbanización y estacionamiento.

Bonpland fue la responsable de explicar el proceso de producción de los machos estériles. En el momento de la incubación, los huevos se mantienen burbujeando con aire en botellones con agua para uniformar los nacimientos y, cuando están a punto de eclosionar, se depositan sobre una dieta confeccionada a partir de levadura, harina de soja y azúcar, entre otros nutrientes con los que se alimentan las larvas recién emergidas.

Las larvas son trasladadas a la sala de desarrollo larvario durante seis o siete días, donde se imita el interior de una fruta madura. Las larvas que llegan al último estadio se recolectan en recipientes con aserrín de madera.

En menos de 24 horas esas larvas se transforman en pupas o capullos. Cuando el futuro adulto se encuentra en el interior de la pupa comienzan a diferenciarse sus células sexuales. Los machos son teñidos con un pigmento fluorescente y luego se esterilizan.

La esterilización sólo afecta las células reproductivas del insecto sin afectar su instinto de reproducción, dado que el propósito es que estos machos copulen con las hembras silvestres. Esta bioplanta es única en Latinoamérica y se encuentra entre las más avanzadas a nivel mundial en materia de sanidad fitosanitaria.

La construcción se levanta en un predio de 30 hectáreas ubicado en el paraje El Ortizano, en el kilómetro 11,5 de la ruta 71, Santa Rosa.

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