4 de noviembre de 2011 11:30 AM
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Agro: el país pierde rendimiento y empobrece su suelo

La organización Fertilizar analizó la actual campaña de soja (2011-2012) y advirtió que en la Argentina "el 70% de la agricultura se desarrolla sobre suelos que deberían ser fertilizados con fósforo, donde existe un marcado déficit de este nutriente". "Esto se debe en gran parte, a la incidencia del cultivo de soja no fertilizado o fertilizado con dosis inferiores a la reposición y a las altas extracciones que produce este cultivo", señaló.

La Argentina pierde rendimientos y empobrece su suelo por no hacer una correcta fertilización, ya que el 70 por ciento de la agricultura se
desarrolla con suelos que necesitarían fósforo, advirtió la organización Fertilizar.
  
La entidad analizó la actual campaña de soja (2011-2012) y advirtió que en la Argentina “el 70% de la agricultura se desarrolla sobre suelos que deberían ser fertilizados con fósforo, donde existe un marcado déficit de este nutriente”.
  
“Esto se debe en gran parte, a la incidencia del cultivo de soja no fertilizado o fertilizado con dosis inferiores a la reposición y a las altas extracciones que produce este cultivo”, señaló.
  
Trae como consecuencia la pérdida de rendimientos y el empobrecimiento del recurso suelo.
  
Según la entidad, en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y La Pampa sólo se fertiliza el 62% de la superficie destinada al cultivo de soja, y en general con dosis “subóptimas”.
  
Adicionalmente, y de acuerdo a los resultados de un estudio del INTA Balcarce, en esas zonas también se registran los valores más bajos en cuanto a la utilización de fósforo.
  
En este contexto, los representantes de Fertilizar afirmaron que la nutrición balanceada en soja es el camino indicado para lograr mayores rendimientos, al tiempo de poder avanzar hacia una mayor sustentabilidad ambiental de los sistemas productivos en todo el país.
  
Además, señalaron que la correcta aplicación del paquete  nutricional en soja, inoculante, fósforo, azufre y micronutrientes, genera respuestas atractivas económicamente en  cuanto a los rendimientos, además de mejorar el balance de nutrientes, con claros efectos sobre los cultivos subsiguientes.
  
“Sembrar sin fertilizante en los suelos que están debajo de los niveles críticos de fósforo se traduce en pérdidas de rendimiento”, expresó Pablo Pussetto, presidente de Fertilizar.
  
Para el directivo “no sólo estamos perdiendo más rendimiento en soja, sino que a su vez, empobrecemos nuestros suelos volviéndolos no aptos para la actividad agrícola”.
  
“Este es un pésimo negocio ya que perdemos rentabilidad en el corto plazo y además hipotecamos nuestro futuro productivo” indicó Pussetto.
  
Para poder alcanzar los resultados deseados en soja, sin que el cultivo se vea afectado por la falta de disponibilidad de este nutriente, “debemos duplicar las dosis de fósforo actuales”, precisó. 
  
Los resultados del relevamiento realizado por Hernán Sainz Rozas y Hernán Echeverría del INTA Balcarce sobre suelos agrícolas de las regiones pampeanas y extrapampeanas reflejan que evidencian un paulatino deterioro en la concentración de fósforo disponible para los cultivos.
  
Esta disminución se explicaría por el mayor uso agrícola de los suelos y por la baja reposición de este nutriente, promedio que oscila solamente entre un 40 y 50%.
  
La caída también estaría ligada a un aumento en la frecuencia del cultivo de soja en la rotación, debido al elevado requerimiento e índice de cosecha de esta especie.

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