4 de noviembre de 2011 00:51 AM
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El 70% de la agricultura, en suelos pobres en fósforo

El déficit afecta los rendimientos. Promueven la reposición

En Argentina, el 70 por ciento de la agricultura se desarrolla sobre suelos que deberían ser fertilizados con fósforo, donde existe un marcado déficit de este nutriente, advirtió la entidad Fertilizar. El faltante se debe, en gran parte, a la incidencia del cultivo de soja “no fertilizado” o “fertilizado con dosis inferiores a la reposición” y a las altas extracciones que produce este cultivo. Esto trae como consecuencia la pérdida de rendimientos y el empobrecimiento del recurso suelo.

Según la entidad, en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y La Pampa sólo se fertiliza el 62 por ciento de la superficie destinada al cultivo de soja, y en general con dosis subóptimas. Adicionalmente, y de acuerdo a los resultados de un estudio del Inta Balcarce, en esas zonas también se registran los valores más bajos en cuanto a la utilización de fósforo. En este contexto, los representantes de Fertilizar afirmaron que la nutrición balanceada en soja es el camino indicado para lograr mayores rendimientos, al tiempo de poder avanzar hacia una mayor sustentabilidad ambiental de los sistemas productivos en todo el país. Además, señalaron que la correcta aplicación del paquete nutricional en soja (inoculante, más fósforo, azufre y micronutrientes) genera respuestas atractivas económicamente en cuanto a los rendimientos; además de mejorar el balance de nutrientes, con claros efectos sobre los cultivos subsiguientes.

Luces de alerta. Para resaltar la importancia de la reposición de fósforo y su consiguiente impacto tanto en los rendimientos, como en el suelo, los directivos de la entidad se refirieron a los resultados del relevamiento realizado por Hernán Sainz Rozas y Hernán Echeverría del Inta Balcarce sobre la concentración de fósforo asimilable en suelos agrícolas de las regiones pampeanas y extrapampeanas. Allí se estima que alrededor del 70 por ciento de los cultivos agrícolas se siembran en suelos que requieren del aporte de fósforo por fertilización.

 

Puntualmente, el trabajo refleja que los suelos en cuestión evidencian un paulatino deterioro en la concentración de fósforo disponible para los cultivos. Esta disminución se explicaría por el mayor uso agrícola de los suelos y por la baja reposición de este nutriente (promedio que oscila solamente entre un 40 y 50 por ciento). La caída también estaría ligada a un aumento en la frecuencia del cultivo de soja en la rotación, debido al elevado requerimiento e índice de cosecha de esta especie.

Desde el Inta señalaron que para cubrir los requerimientos de fósforo en los cultivos y aumentar gradualmente los contenidos sería necesario hasta duplicar las dosis de fósforo

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