4 de noviembre de 2011 03:07 AM
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Mercados en la montaña rusa

Desde que comenzó a desnudarse la crisis en Grecia, tres o cuatro semanas atrás, incluyendo el paquete de ayuda aportado por la Unión Europea (UE), con Alemania y Francia a la cabeza, los mercados han sufrido el efecto de la montaña rusa con subas y bajas muy fuertes y una alta dosis de volatilidad. Sucede […]

Desde que comenzó a desnudarse la crisis en Grecia, tres o cuatro semanas atrás, incluyendo el paquete de ayuda aportado por la Unión Europea (UE), con Alemania y Francia a la cabeza, los mercados han sufrido el efecto de la montaña rusa con subas y bajas muy fuertes y una alta dosis de volatilidad.

Sucede que a la aprobación por parte del Comité de Finanzas de la UE al salvataje de Grecia y de los bancos, que incluía una quita del 50 por ciento en la deuda griega o su equivalente de 100.000 millones de euros y un paquete de ayuda de largo plazo por otros 140.000 millones de euros, el primer ministro Papandreu respondió: “Ahora tengo que hacer un referéndum para ver si la población está de acuerdo con el paquete de ayuda o no”.

Sólo con esta frase las bolsas del mundo se derrumbaron, los commodities agrícolas tuvieron su martes negro, con fuertes caídas en los precios del trigo, el maíz y la soja. Luego vino la dura respuesta de la UE a Grecia: le bloqueó la ayuda y le exige que defina si seguirá en el euro, tras lo cual los mercados tomaron un cierto respiro y a recuperar en parte lo que habían perdido.

 

Lo que sucede en la Unión Europea es la punta del iceberg del sistema financiero mundial, pues queda todavía por ver cómo los Estados Unidos van retornando a la senda de un crecimiento sostenido; cómo hará China para solucionar el alto endeudamiento de sus provincias; qué hará India para reducir su inflación, y muchos otros temas más que impactarán en el desarrollo de la economía mundial.

Hay un tema que no escapa a la mirada de quienes analizamos las tendencias globales y regionales: China tendrá cada vez más injerencia en el sistema financiero mundial y los flujos comerciales. Hoy vemos que la demanda de commodities agrícolas sigue con tendencia sostenida a firme y siguiendo los fundamentals del mercado. La entrada y salida de los fondos de inversión y de especulación le han dado al mercado una alta volatilidad en estas últimas semanas. Así, la demanda de alimentos sigue el patrón de crecimiento de las economías emergentes, y además fueron los que provocaron el mayor crecimiento en el consumo global de alimentos de la historia contemporánea.

En el caso de la soja, China y la Unión Europea son los principales importadores a nivel global. Por parte de China hay una demanda de 56 millones de toneladas de importaciones de soja, y en el caso de Europa se trata del primer país importador del mundo de harina de soja por 24 millones de toneladas o su equivalente de 30 millones de toneladas de poroto de soja. Entre los dos bloques económicos son responsables de la importación de 86 millones de toneladas equivalente soja. Hoy vemos una producción de soja en Estados Unidos con cierta caída con respecto a la producción del año anterior y esto es lo que ha tonificado el mercado incluso desde que comenzó la cosecha de soja en el país del norte.

En el caso del maíz la demanda mundial sigue creciendo con fuerza, con un aumento sostenido en la demanda de para producción de etanol en los Estados Unidos. Y por otro lado se consolida un aumento de la demanda de maíz para raciones de balanceados para abastecer la producción porcina y avícola, esto último tanto en Estados Unidos como en China, Brasil, Medio Oriente y Asia Pacifico.

En el caso del maíz estamos viendo un escenario muy optimista, pues los precios relativos soja/maíz actuales para futuro de la nueva cosecha, son netamente favorables para producir maíz, a punto tal que hoy el maíz de segunda es mejor alternativa de “ingreso neto” por hectárea que la soja de segunda.

En este sentido se consolida un nuevo escenario para el maíz, y hoy en varias zonas es un cultivo más rentable que la soja. El margen bruto de la campaña 2010/11 fue el más alto de la historia del cultivo y las proyecciones indican que se mantiene este escenario.

Por este motivo el área sembrada entre la campaña 2009/10 y 2010/11 creció en 500 mil hectáreas, y para esta nueva campaña 2011/12 se proyecta otro incremento de entre 800 mil y 1 millón de hectáreas adicionales.

En dos años, acumularía un crecimiento superior a 1,5 millón de hectáreas. Considerando que la superficie estimada por el Ministerio de Agricultura para la campaña pasada fue de 4,5 millones de hectáreas, el área sembrada de maíz 2011/12 podría llegar al récord de los últimos 20 años, superando los 5,3 millones de hectáreas

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