7 de noviembre de 2011 15:08 PM
Imprimir

Jorge Bitar: Queremos convertirnos en un jugador global

CHILE : Hace algunos meses, la viña San Pedro Tarapacá, holding ligado al grupo Luksic decidió reacomodar los procesos de vinificación de sus marcas Casa Rivas, Leyda y Viña Mar en la bodega que tienen en Maipo. "Los ahorros son importantes y deberían intensificarse en los próximos años", afirma el ejecutivo.

No son pocas las viñas nacionales que están aplicando una fuerte política de reducción de costos. El bajo tipo de cambio que golpeó a la industria por prácticamente todo este año, sumado al sostenido aumento que han exhibido los precios de la uva, mano de obra y energía, está provocando una serie de ajustes comerciales y productivos dentro de una de las industrias íconos de Chile a nivel global.

No es ajeno a esta realidad el segundo mayor holding vitivinícola del país -después de Concha y Toro, de la familia Guilisasti-, Viña San Pedro Tarapacá (VSPT), ligada al grupo Luksic y a la compañía Chilena de Fósforos. A principios de 2011decidió realizar un reordenamiento de sus procesos de vendimia para ahorrar costos y aumentar la eficiencia.

Éste consistió en trasladar todas las operaciones de vinificación de sus viñas (Casa Rivas, Leyda y parte de Viña Mar), a la bodega que tiene la firma en el valle del Maipo, donde hasta la fecha operan las viñas Tarapacá y Altair.

“Lo que estamos realizando es un proceso bastante complejo y grande, que decidimos llevar adelante para aumentar nuestra eficiencia”, cuenta el gerente general del holding , Javier Bitar.

Y es que para el grupo este primer paso no ha sido menor. La compañía maneja diez viñas: San Pedro, Tarapacá, Santa Helena, Altair, Leyda, Misiones de Rengo, Viña Mar y Casa Rivas en Chile; a las que se le suman Finca La Celia y Tamarí en Argentina, y donde prácticamente cada unidad tiene su propia bodega de vinificación.

Esta agrupación nació en julio de 2008, luego de que San Pedro y Tarapacá, esta última de la Compañía Chilena de Fósforos, anunciaran la unión de sus operaciones.

El ejecutivo explica que a fines de 2010 se elaboró un plan estratégico para los próximos tres años donde se propuso reducir los gastos, potenciar las marcas en los mercados y elevar los precios de sus vinos tanto a nivel local como internacional, entre otras materias.

En este marco se asumió que las bodegas de menor tamaño generaban un costo ineficiente para la compañía, por lo que se propuso trasladar algunas operaciones hacia unidades más rentables.

La firma tuvo que realizar una ampliación de casi el 60% de la capacidad de molienda de uva de su bodega en Maipo, pasando de 9 millones de kilos de uva a 15 millones de kilos. Además, se decidió no renovar el contrato de arriendo que tenían para vinificar en el Valle de Leyda, a lo que se sumó el cierre de las operaciones de la bodega de Casa Rivas.

“Queremos convertirnos en un jugador global relevante y eso se logra siendo muy eficientes en costos”, afirma el ejecutivo a la hora de defender los cambios que recién comienzan.

Si bien la primera etapa estará concluida para la vendimia 2012, Bitar reconoce que este primer año servirá como termómetro para seguir evaluando cambios.

“Hemos visto una cantidad de casos a nivel mundial donde opera bien esta estructura, pero otra cosa es con guitarra. Estamos en pleno proceso de aprendizaje y ejecución donde queremos sacar las lecciones de esto para luego ver si seguiremos profundizando”, afirma el gerente general, quien agrega que los ahorros serán importantes y que deberían aumentar en los próximos años.

Alza de precios

Pero esa no ha sido la única política que ha impulsado el holding para mejorar su rentabilidad. La viña que cuenta con 4.700 hectáreas en Chile y 500 hectáreas en Argentina, aplicó una fuerte alza de precios tanto a nivel de exportaciones como en el mercado interno. En el caso del primero, Bitar señala que el reajuste alcanzó el 10%, mientras que a nivel doméstico se empinó sobre el 15%.

A lo anterior se suma el mejoramiento del portafolio de embotellados.

“Nuestros vinos de mayor precio están creciendo más rápido que los más económicos (donde participan fuertemente a través de su marca Gato). En Chile también hemos mejorado las ventas de las botellas sobre los $3 mil. Ese segmento está creciendo a doble dígito”, cuenta Bitar.

Además, la viña -que tiene un precio promedio de US$ 25 la caja de 12 botellas- tomó la decisión de retirarse de algunos negocios de bajo precio en los que participaba, como es el caso de Inglaterra donde prácticamente ya no se envía vino masivo.

“Queremos ofrecer a nuestros importadores una amplitud de productos que les permita a ellos posicionarse bien frente a un supermercado o una tienda especializada. Pero no vamos a seguir en negocios que nos generen nulos ingresos”, señala el ejecutivo.

 El premio que la reconoce como la Viña del Año del Nuevo Mundo

Luego de tres años consecutivos dentro de las nominadas, la viña San Pedro fue reconocida como la Viña del Nuevo Mundo del Año, en la duodécima versión de los premios Wines Star Awards que otorga la revista especializada estadounidense Wine Enthusiast.

La distinción reconoce la excelencia de las bodegas desde la calidad de su portafolio de productos hasta su desarrollo comercial como compañía.

“Es un premio muy importante, que de alguna manera nos recompensa por un trabajo de largo aliento. Partimos hace varios años mejorando nuestra calidad de los vinos, descubriendo nuevos orígenes e innovando en distintos embotellados, lo que nos ha permitido alcanzar un portafolio altamente atractivo que hoy está siendo reconocido por este galardón”, afirmó el gerente general del holding San Pedro Tarapacá, Javier Bitar.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *