8 de noviembre de 2011 01:54 AM
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Tres millones de pesos más para el Chaco por la emergencia nacional ante el avance del picudo

La declaración de la emergencia fitosanitaria en el país por el avance del picudo del algodonero en las provincias de Santa Fe y Santiago del Estero facilitaría el acceso a fondos para afrontar el control de la plaga.

Se elevó una propuesta de acciones que requerirán tres millones de pesos adicionales al presupuesto original del programa de lucha contra el insecto en el intento de minimizar los daños.
El anuncio de la disponibilidad del dinero extra que aporta la emergencia declarada por el Senasa lo realizó el coordinador Regional de Protección Vegetal del ente sanitario nacional, Carlos Ramírez, en el marco de la última reunión de la Coprosave (Comisión Provincial de Sanidad Vegetal) realizada en la sede de la Cooperativa La Unión Limitada de esta ciudad, donde fueron recibidos por su titular, Roberto Cogno.
“Como el programa de lucha contra el picudo del algodonero es inclusivo y participativo, en el ámbito de la Regional Chaco Formosa del Senasa se reúne a las comisiones provinciales de sanidad vegetal para discutir las acciones por realizar y lo que se necesita para ejecutar lo que se programe”, explicó a NORTE el funcionario del ente nacional. El resultado de las reuniones se tradujo para el Chaco en la proyección de acciones que requerirán un presupuesto de tres millones de pesos, “monto que complementará el presupuesto anual que el programa tiene a nivel nacional”.
En conocimiento de todos están las demoras que se producen por la burocracia existente en los planes que se dirigen desde la ciudad de Buenos Aires. Ante esa situación se aclaró que la declaración de la emergencia nacional habilita al Senasa la posibilidad de realizar compras directas. Determinadas las acciones, ahora queda que el ministro de Agricultura acerque la propuesta a la Wilda Ramírez, directora de Sanidad Vegetal de la Nación, y realice las gestiones para que “los recursos estén disponibles en tiempo y forma”.

Reforzar la asistencia al pequeño productor
El programa de lucha contra el picudo del algodonero, proyectado desde el Senasa, tiene el propósito de la atención exclusiva “al cien por ciento de los pequeños productores. En ese plan se tratará de que el productor se capacite y comience a utilizar la tecnología del monitoreo a través de la trampas de feromonas que les serán entregadas con el compromiso de firma de un acta en el que se lo hace propietario del necesario elemento para detectar la presencia del dañino insecto”, señaló Ramírez.
El minifundio recibirá además capacitación para el uso y lectura de los adminículos verdes para la captura del picudo “y se contratará personal para realizar un seguimiento del aprendizaje del productor”.
En lo que refiere a las aplicaciones de la batería de insecticidas para controlar la población de picudos en los algodonales de los chacareros pequeños, en el ámbito de la Coprosave del Chaco se consensuó con el Senasa la entrega del veneno necesario para las pulverizaciones. “En el presupuesto está prevista además la compra de moto pulverizadoras y de pulverizadoras turbo soplantes, en la idea de que cada comisión zonal de sanidad vegetal disponga de la maquinaria necesaria para la realización de los controles de borde y de las aplicaciones que se requieran para limitar la reproducción de la plaga”, añadió el coordinador Regional de Protección Vegetal del Senasa.
“Tal vez existan productores que se sientan desatendidos por el programa, pero se debe entender que esto es un proceso que lleva tiempo para implementar pero que finalmente llegará a asistir al cien por ciento de los chacareros pequeños que apuesten a la siembra de algodón”, indicó Carlos Ramírez.

Control etológico
A los efectos de complementar el control químico del coleóptero se aplicarán otros métodos en la búsqueda de minimizar los efectos de la plaga más perjudicial de los algodonales. “En un área piloto comenzaremos a utilizar tubos matapicudos para determinar la eficiencia o no de esa posibilidad de control etológico, en la intención de que si hay buenos resultados se aumente su implementación en los lotes de pequeños productores en las futuras campañas algodoneras”, informó Carlos Ramírez.
“La asistencia del programa es para todos los productores minifundistas de la provincia, pero en el caso de los tubos solamente se actuará sobre un área piloto que nos permita considerar si invertir en esa posibilidad se justifica en nuestra zona”, aclaró el profesional del Senasa.
Explicó el profesional de la agronomía que “para algunos la tecnología del control etológico mediante los tubos mata picudos funciona, pero para otros no; en consecuencia, la idea es conocer qué sucede en los campos de la zona”.

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