9 de noviembre de 2011 00:56 AM
Imprimir

Inquietud por peligroso virus que contagian los caballos

Es el de la encefalitis equina. La vacuna es obligatoria por disposición del Senasa, pero denuncian que no están disponibles.

La encefalitis equina es una enfermedad viral muy grave que afecta al caballo y al hombre. Se trata de una zoonosis -es decir una enfermedad de los animales transmisible al ser humano- que ataca el cerebro, con alta mortalidad y morbilidad. Es por esto que por ley del Senasa, se obliga a vacunar a los caballos todos los años en el mes de septiembre, para que se pueda generar inmunidad antes de la llegada masiva de los mosquitos, que son los agentes vectores entre el caballo y el hombre. El problema, ahora, es que no hay vacunas disponibles, según denunciaron propietarios de caballos deportivos.

“En el país -explicó el secretario del Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires con sede en nuestra ciudad, doctor Federico del Castillo- existen solamente dos laboratorios que producen estas vacunas, una polivalente y otra monovalente. Ultimamente, por problemas de importación de insumos, la polivalente está en faltante, y este año se aplicará la monovalente, aunque también con retraso”.

“El laboratorio Central del Senasa -agregó del Castillo- aprobó el último viernes la entrega de 30.000 dosis, y se prometieron otras dos entregas similares, hasta llegar a las 90.000 dosis en el mes de enero. Hay un retraso y el peligro siempre está, pero se trata básicamente de una enfermedad que afecta a los equinos y que muy difícilmente llegue a los humanos. De hecho, no se recuerdan antecedentes recientes en nuestro país”.

POCAS Y NO PARA TODOS

Clic para ampliarSi bien estas vacunas son obligatorias, no resultan gratuitas ya que alcanzan un costo aproximado de 50 pesos por unidad, por lo que generalmente solo las reciben los caballos “deportivos”, es decir aquellos utilizados en el turf, el polo o el salto, entre otras disciplinas, además de los que trabajan en Fuerzas Armadas, domas o centros tradicionalistas.

“Este es otro de los problemas -señaló del Castillo- porque la población equina del país supera muy largamente a esas 90.000 dosis, que pagan los propietarios de los animales. Pero el resto de los caballos están igualmente expuestos a contraer la enfermedad, y representan un riesgo siempre latente”.

“El de las vacunas contra la encefalomielitis equina es un tema que se repite casi todos los años -explicó por su parte el médico veterinario platense Diego Baldini- pero es también un problema comercial, porque todos se apuran a comprarlas en septiembre, y es entonces que los laboratorios no dan abasto. Si se adquirieran con mayor antelación no habría tantos problemas. De hecho, esta vacuna está actualmente disponible en veterinarias de La Plata.”

“La encefalomielitis es efectivamente una enfermedad muy grave -añadió Baldini- pero hace muchos años que no se dan casos, y no recuerdo antecedentes de que haya afectado a humanos en nuestro país. Sí ha habido casos también en equinos de enfermedades como el Virus del Nilo, que es de similar o mayor gravedad todavía, y sobre la que habría que ejercer especial atención”.

 

Una enfermedad mortal 

La Encefalomielitis Equina es una enfermedad infecciosa, transmisible y propia de los equinos, pero que puede afectar a los humanos. El mal es provocado por un virus de la familia Togaviridae, género Alphavirus, y dentro de este hay tres tipos diferentes, el de la Encefalomielitis equina del Este (EEE), del Oeste (EEO) y Venezolana (EEV).

En Argentina, está difundido el virus del Oeste. La transmisión de la enfermedad se realiza por medio de insectos hematófagos como el mosquito Culex, Aedes, etc. a partir de las aves que son reservorio natural de la enfermedad y que propagan la misma por distintas zonas a través de sus migraciones.

La sintomatología comienza con fiebre, anorexia y depresión, luego de esta etapa comienzan los signos nerviosos que al principio son incoordinación, hipersensibilidad al ruido y al tacto, somnolencia, temblor en músculos faciales, etc, y posteriormente llega la fase de parálisis, hasta que por último puede sobrevenir la muerte.

El primer caso de EEO fue descrito en Kansas, USA en 1912 con una mortalidad de 30%. En 1933, la EEE se presentó en la costa oeste de USA con una mortalidad de 90%, y la EEV se presentó en Venezuela entre 1936 y 1938.

La EEE causa esporádicamente casos de enfermedad neurológica a menudo fatal; la EEO es menos grave en el hombre, y la EEV causa una enfermedad sistémica febril con un 1% de encefalitis y la mortalidad puede llegar al 30% en niños.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *