9 de noviembre de 2011 14:42 PM
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¿Caerán la soja y el maíz?

La nebulosa financiera, que ha derivado en terribles problemas políticos, sigue impidiendo vislumbrar un mundo más seguro.

La U. E. tiene serios problemas que inciden en la confianza sobre su moneda, el euro. En la punta del iceberg está Grecia que no logra salir de la crisis desatada por su inmensa deuda.
A diferencia de lo sucedido en la Argentina, una devaluación no es posible por estar en la zona-euro. Por ende, no tiene una forma más política de licuar su deuda. En este contexto, el ajuste necesario es considerado muy severo para ser afrontado por la sociedad.
Lo peor es que se ve venir un problema muy serio en otros países. Quizás el más agudo sería el de Italia, por ser ésta una economía muy relevante en la U.E.
Curiosamente, en este cuadro de dificultades, los países emergentes están surgiendo como una alternativa que puede ayudar a la superación de los problemas de la U.E. Así, se aguarda que China tome alguna iniciativa al respecto.
Destacamos esto porque el papel de China es cada vez más gravitante. Y por ende, el valor de su moneda puede crecer; suave pero persistentemente.
En cambio, junto a los inconvenientes del euro, el valor del dólar de EE.UU. tiene un futuro de debilidad.
La Reserva Federal se muestra favorable a mantener una política de tasas bajas; y ello, en gran medida, asegura que el dólar no vaya a recuperarse; por el contrario, es posible que siga cayendo, suavemente.
Remarcamos esto porque son elementos que favorecen la firmeza en los precios agrícola, frente a la incertidumbre mundial, por los embates de una U.E. en decadencia financiera.
El 9 de noviembre será publicado el reporte del USDA. Se aguardan números más delicados por una posible menor producción, básicamente, de EE.UU.
Respecto a ello, se estima que habrá una considerable reducción en el volumen de maíz y de soja.
Respecto a la segunda, existen dudas. Pero con relación al maíz, hay casi certeza de que los rindes no permitirán noticias alentadoras.
La demanda, a su vez, tiene un rol levemente más activo. China está a acelerando sus importaciones de soja.
Al analizar las importaciones chinas, se advierte que, desde agosto pasado, empieza a superar el volumen del mismo período del año pasado. Evidentemente, la depreciación del real ha permitido que la competitividad de la soja del vecino país se eleve.
La incertidumbre que inmoviliza la acción de los operadores por temor a un futuro más complejo aún, no permite que tomen nuevas posiciones, por lo menos hasta tanto sean dados a conocer los datos del informe del USDA.
El recorte de posiciones netas compradas por parte de los especuladores del mercado de Chicago es muy visible.
El panorama será algo más claro el 9 de noviembre. Y, como hemos visto, existen factores más o menos estructurales, que permiten desechar un escenario demasiado negativo.

Manuel Alvarado Ledesma

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