9 de noviembre de 2011 17:41 PM
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¿El dólar es el actual talón de Aquiles del modelo nacional?

En una semana clave para la economía nacional, entrevistamos al economista y periodista Enrique Szewach que afirmó que "los derechos de exportación se han convertido sólo en un recurso fiscal más, podrían ser gradualmente eliminados en el marco de una reforma fiscal general".

Enrique Szewach, autor del documento “El aporte de la agroindustria: hacia un progreso sostenible” elaborado por especial encomienda del Foro Agroindustrial que desarrolló en Santa Fe, dialogó con Suplemento Verde de DIARIO DE CUYO, sobre el actual contexto económico argentino.

– ¿Cómo evalúa las últimas medidas del Gobierno nacional en torno al control cambiario, el lavado de dinero y la fuga capitales?

-Bueno, lo único que está haciendo es frenar la venta de reservas del Banco Central. El Gobierno tenía dos problemas: uno que había una demanda excedente de dólares que le hacía perder reservas y el otro, el sistema financiero estaba perdiendo liquidez por este motivo.

Por esto decidió atacar el problema y prohibir la venta de reservas con mecanismos que limiten la demanda solucionando la dificultad sólo por un rato. Pero con estas medidas no soluciona otros dos problemas:

* El primero es la eventual pérdida de depósitos porque la gente puede seguir comprando dólares fuera del sistema.

* El segundo es que no soluciona el problema central que es que esta demanda de reservas no responde a una conspiración perversa, sino a una intuición de que hay una gran inconsistencia entre la política fiscal, la política monetaria, la política de ingresos y la política del tipo de cambio. En la medida en que esto no se solucione, el problema va a seguir.

– ¿Cómo se soluciona el problema?

-Hay que cambiar la política fiscal, la política monetaria, la política de ingresos y la política cambiaria para hacerla compatible con la situación global de la economía mundial y de la Argentina. Nuestro país siempre tiene estos ciclos expansivos del gasto público, procíclica y artificial y en algún momento esta artificialidad se acaba. Estas medidas intentan estirar la artificialidad por un tiempo más, pero no por mucho, cuando el escenario internacional ayuda, pero no todo lo necesario.

– Usted habla de la institución y de la percepción de los empresarios y los ahorristas, ¿cree que con estas medidas alimenta una mala percepción o señal en torno a la situación real del país y en consecuencia se produce un efecto contrario al esperado, generando más incertidumbre?

-Justamente. El hecho de querer defender las reservas del Banco Central a ultranza, sin una política fiscal, sin política monetaria ni cambiaria, lleva a profundizar las inconsistencias.

La política cambiaria en el mundo no la maneja la AFIP, sino el Banco Central. La política fiscal en el mundo no la maneja el Banco Central, sino el Ministerio de Economía. La política de inserción internacional no la maneja el secretario de Comercio Interior, sino la cancillería y el Ministerio de Economía.

Cuando usted arma todo este esquema, obviamente está generando una serie de distorsiones que afectan el crecimiento, sin ninguna duda.

– ¿Considera entonces que todas estas medidas en lugar de potenciar aún más la actividad privada, para generar mayores ingresos al país, lo invitan a no invertir?

-En realidad se establece una gran paradoja. Porque mientras el Gobierno reconoce un escenario internacional espectacular para Argentina, limita la posibilidad de aprovecharlo.

Las oportunidades se aprovechan cuando más inserción internacional uno tiene. Cuanto más cerrado está al mundo, menos lo aprovecha. Entonces aquí hemos usado instrumentos muy poco efectivos para mejorar el ingreso y colaborar con la política social y hemos desincentivado la producción. Hasta que esto no cambie, vamos a seguir en esta tendencia.

– Incentivar el aumento de la frontera de la producción parece ser su propuesta, que en realidad se asemeja más a una propuesta de un candidato presidencial. Pero el país necesita decisiones urgentes, ¿qué hacemos a corto plazo?

-Mire, acá hay dos cosas. Todos los temas de incentivo a la inversión y a la producción son temas de largo plazo. Entonces eso es lo que hay que encarar urgente para la Argentina de las próximas décadas, diría yo.

Ahora, simultáneamente hay una coyuntura macro. Que es otra vez una inconsistencia en la política de gasto, la política de ingreso y la política monetaria respecto de la política cambiaria. Entonces, o uno modera la tasa de inflación y la expansión del gasto para que la política cambiaria se vea más ajustada a esta situación. O, lamentablemente, en algún momento se tiene que modificar la política cambiaria.

Me parece que el Gobierno no está haciendo nada en ninguno de los dos caminos y ha preferido este camino de control a las cantidades, defendiendo las reservas y espera que esto pase solo. Y bueno, no sé si esto va a pasar solo.

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