9 de noviembre de 2011 17:39 PM
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Utilizan algas marinas como fitomejoradores en parrales

Un producto comercial que se extrae de la Ekclonia máxima, se está comenzando a usar para mejorar brotación y luego, tamaño de bayas. También aumenta raicillas en plantas de viveros.

El ingeniero agrónomo Mariano Sánchez, nos dijo esta semana en la Finca La Pocitana, de la empresa Argentilemon que “empezamos a utilizar las algas como mejoradores porque en Chile ya se usan desde hace tiempo y queremos eliminar -en lo posible- altibajos en etapas fenológicas claves para la vid. Un asesor externo nuestro expresó que allá lo manejan desde hace varias temporadas con muy buenos resultados, fundamentalmente en parronales de las variedades Sultanina (Thompson Seedles) y Flame Seedless. Posteriormente y luego de debatirlo en el equipo, coincidimos probar el Kelpak.

Nosotros estamos haciendo las primeras aplicaciones, en parrales de uvas para destinar a mesa, variedades Superior (Imperial Seedless) y Red Globe, para exportación en fresco; ya se nota un crecimiento agresivo, comparativamente.

El tratamiento específico, que fue uno solo, resumió Sánchez, lo hicimos a los 30 centímetros de longitud de brote de vid, utilizando 4 litros por hectárea. La cantidad de agua que se usa como medio líquido del ingrediente activo (en este caso algas) es de 1.000 litros. Buscamos la elongación del brote mismo y también el racimo. En la faz práctica, utilizanos la máquina electrostática, que pensamos es mejor para estas labores de campo”. El joven profesional indicó que también tienen planificado efectuar una aplicación para engorde de la baya, sumado al ácido giberélico.

Insumo nuevo

Por su parte, el ingeniero agrónomo Enrico Baistrocchi, de Nutriterra -la firma que posee la distribución exclusiva y asesora en el uso de este tipo de fitomejoradores-, explicó a Suplemento Verde en la soleada mañana pocitana “vemos a primera vista que estas algas andan muy bien, falta ajustar las dosis que pueden o no ser las que se utilizan en Chile, y luego continuar con los ensayos”.

Se observó un cuartel de Red Globe donde la brotación venía quedada y ahora tienen largos de brotes de 30 y 35 centímetros también. A juicio del técnico, el color de las hojas también ha cambiado para mejor.

Sabemos, agregó Baistrocchi, que todo cambio cuesta, y en actividades como la vitivinicultura, que es tan tradicional, se nota. Pero de a poco, y con resultados de experimentaciones en varias fincas, pensamos que ya se puede evaluar correctamente esta nueva alternativa en fisiomejoradores vegetales.

Los dos ingenieros agrónomos coincidieron en que este año en particular, por las bajas temperaturas invernales, luego un tiempo calificado como “normal” y finalmente la primavera fría con variaciones bruscas con altas temperaturas, es un buen año para probar este tipo de algas. Además, muchos parrales se podaron temprano y esto se notó en la brotación. Vienen muy desparejos los parrales, aseguraron.

Mariano Sánchez mencionó que el emprendimiento Argentilemon “tiene tres fincas, con 30 hectáreas en producción en la que visitamos (que posee 100 en total), 35 en Don Fico y 40 en Santa Bárbara, respectivamente en otras propiedades similares.

Vamos a revisar cómo anduvo y veremos que hacer. Una de las ideas del grupo que maneja estas fincas es dar dosis más bajas cuando sea dirigido al racimo, el segundo tratamiento. También ver las concentraciones cómo pueden variar”.

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