10 de noviembre de 2011 11:11 AM
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El trigo quedó en medio de internas entre funcionarios

TENSION ENTRE GUILLERMO MORENO Y EL MINISTRO DE AGRICULTURA

Sería una comedia de enredos si no hubiera altos funcionarios enfrentados y no estuviesen en juego miles de millones. Y es que las rencillas entre el secretario Guillermo Moreno y el ministro Julián Domínguez por las trabas que impone el Gobierno a los embarques de trigo y maíz llegaron a un extremo casi absurdo: el subsecretario de Agricultura pidió que le informen a su correo personal cuánto trigo conservan los productores para ver si así logra convencer a Comercio Interior de habilitar más exportaciones.

Oscar Solís, el hombre designado por Domínguez para lidiar con Moreno, difundió en una carta su propio mail de Agricultura para que los chacareros le informen cuánto trigo de la vieja cosecha conservan en el campo. Con esos datos, y a pesar de la informalidad del mecanismo, confía en implementar un nuevo sistema para liberar embarques desde diciembre. Al menos, es lo que anunció.

Lo curioso es que la semana pasada el propio Solís había pedido que esos datos sean informados a la UCESCI, el organismo virtual que reemplazó a la ex ONCCA, funciona en Comercio Interior, y decide cuándo, cuánto y quiénes reciben ROE (permisos de exportación) para trigo y maíz. Quedó claro, con el cambio de estrategia, que Moreno se negó a recibir esa información. Y que así empezó a dinamitar la estrategia de Domínguez para que el mercado cerealero recupere algo de normalidad.

La anormalidad vigente no es moco de pavo : debido a que Moreno es quien define cuándo se abre el grifo exportador, desapareció del mercado la puja entre los compradores. La situación, parecida a una cartelización, provoca fuertes descuentos en los precios pagados a los chacareros. Ayer, la corredora Kimei calculó que éstos resignan actualmente 153 pesos por tonelada de trigo y 312 pesos en maíz. Hay que multiplicar la suma –transferida a sectores más concentrados– por cinco campañas y millones de toneladas.

Con la información del stock de trigo sin vender, Agricultura pretende poner en marcha la llamada propuesta de AFA (una cooperativa exportadora): implicaría definir un saldo que podría exportarse sin necesidad de los permisos de la UCESCI. La visita de Cristina Kirchner a Coninagro había ilusionado a quienes –Solís a la cabeza– querían poner fin a esta evidente distorsión a favor de unos pocos . A todos, menos a Moreno.

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