2 de enero de 2010 09:24 AM
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La Presidenta y la exportación de carne

La mandataria destacó el volumen de exportaciones registrado en 2009; la producción advirtió sobre el proceso de liquidación de hembras

Al referirse la semana pasada a las exportaciones de carne, la Presidenta, Cristina Kirchner, originó una nueva polémica sobre las estadísticas oficiales y cómo se utilizan. "En 2009, hemos exportado 586.000 toneladas de carne, una cifra sólo superada por el récord obtenido en 2005; hemos exportado un 60 o 70% más, lo cual habla claramente del crecimiento del sector", dijo la mandataria, al encabezar en la Casa de Gobierno la presentación del informe del primer concurso de ley de promoción de inversiones. "Es bueno resaltar esto, por muchas cosas que uno escucha, lee publicadas o mira por la Argentina que se televisa. La Aduana no se televisa, pero pasan estas cargas y se registran, y estamos muy contentos porque hemos registrado también un crecimiento en el número de destinos […] en un sector que tantas discusiones ha traído sobre si nos vamos a quedar sin carne o no", abundó la mandataria. Apenas se conocieron estos dichos, ruralistas, especialistas en ganados y carnes y un sector de la industria frigorífica -que no participa de las reuniones de los viernes con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno- salieron a desmentir al Gobierno. "Las exportaciones de 2009 no son sustentables porque se hicieron con la faena de hembras, vacas y futuras madres, y esto generó la caída del stock en más de 3 millones de cabezas. Por otra parte, el volumen exportado ni siquiera alcanza al de 2005; así, no es ningún éxito exportar menos que hace cuatro años a costa de la liquidación de stocks", afirmó Miguel Schiariti, de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes de la República Argentina (Ciccra). "Siguen asesorando mal a la Presidenta", se lamentó el empresario. Víctor Tonelli, consultor en ganados y carne, coincidió: "Lejos de ser una buena noticia, las autoridades deberían reflexionar y pensar que faenamos y exportamos buena parte de las «fábricas de carne», vacas y vaquillonas, y que debido a eso, en los próximos dos o tres años, la oferta va a caer en no menos de 14 a 16 kilos anuales por habitante". Para el especialista, habitualmente crítico de la política oficial para la actividad, "la razón del crecimiento de las exportación debe atribuirse a la fenomenal liquidación de los rodeos debidos a la falta de rentabilidad de los productores por las políticas públicas, y a la sequía que asoló buena parte del territorio nacional". Según fuentes del sector, en 2009 hubo récord de faena con cerca de 15,7 millones de cabezas, pero con una participación de hembras en la matanza, superior al 50%. Cuando la participación de vacas en la faena supera el 40%, técnicamente se están liquidando vientres o, lo que es lo mismo, la desinversión en la ganadería. "Por un lado, 2009 fue un año de una oferta extraordinaria de carne que se apoyó en una fuerte liquidación, particularmente de hembras; por otro lado, hubo una creciente demanda interna: pasamos los 70 kg /hab y por año. Se exportó mucho; la industria obtuvo un importante rédito a partir de los bajos precios internos. Los niveles de exportación son los más altos luego del excelente 2005, pero fruto de la gran liquidación. En aquel entonces, el crecimiento de las exportaciones venía acompañado del crecimiento del stock y de la producción", afirmó Fernando Canosa, especialista en producción ganadera de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea). Desde las entidades agropecuarias, la Sociedad Rural Argentina (SRA) emitió un comunicado en el que criticó severamente las palabras de la Presidenta. "La fuerte intervención del Gobierno en la actividad ganadera, con medidas que han ahuyentado la inversión y perjudicado a la producción, ha llevado a la situación paradójica de que hoy existe una mayor cantidad de carne con destino al mercado interno y a la exportación, pero a costa de una escasez futura", planteó la entidad en un comunicado. Desde que en marzo de 2006 el entonces presidente Néstor Kirchner prohibió las exportaciones de carne, la actividad ganadera está virtualmente intervenida por el Gobierno. Por un lado, se mantienen los precios máximos para la hacienda en pie, que regula el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno; por otro lado, la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), regula las exportaciones mediante a la distribución de los permisos conocidos como ROE.

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