11 de noviembre de 2011 18:45 PM
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Hay una nueva generación de fertilizantes líquidos

Están diseñados para mejorar la practicidad de la nutrición frente a cada necesidad. Los lanza Nidera para esta campaña 2011/12.

El fósforo es uno de los nutrientes más críticos y requeridos de los suelos argentinos. Se estima que alrededor del 70% de los cultivos agrícolas se siembran en suelos que requieren del aporte de fósforo por fertilización. La alta participación del cultivo de soja y la escasa reposición del nutriente están llevando a un acelerado empobrecimiento de los suelos. En respuesta a esta realidad, y con el objetivo de acercarle soluciones prácticas y de alta calidad a los productores, Nidera Nutrientes pone a disposición una nueva generación de fertilizantes líquidos fosforados listos para usar: Labrador P (fosforado), Labrador NP (fósforo más nitrógeno) y Labrador NPS (fósforo, nitrógeno y azufre).

El primero fue creado fundamentalmente para soja y pasturas con el objetivo de brindarle al productor una oferta de fósforo óptima para un buen arranque y enraizamiento; Labrador NP, por su parte, conjuga nitrógeno y fósforo en una combinación ideal para cultivos como trigo, maíz y girasol, ya que provee desde el arranque una combinación equilibrada. Finalmente, Labrador NPS, adiciona el azufre en forma de sulfato (SO4=) para su utilización en cultivos como el maíz o la soja, que manifiestan respuesta al azufre, y para aquellas regiones con suelos con bajo porcentaje de materia orgánica.

En relación a las dosis, los técnicos de la compañía recomendaron las mismas que aquellas que utilizan en los granulados, de modo que si normalmente se utilizan 100 kilos de DAP, se deberían utilizar 100 litros de Labrador NP.

Mejor aplicación

Entre sus ventajas más destacables se incluyen aquellas ligadas con el momento de aplicación, ya que permite realizar dosificaciones exactas y lograr mayor uniformidad en la incorporación al terreno. Tanto por cobertura o por chorreado, su manejo es totalmente mecanizable, simple y seguro, y posibilita una mayor versatilidad en el manejo.

Gracias a que se encuentra en un medio líquido, su aplicación es independiente de las condiciones ambientales, lo que permite llevarla a cabo tanto en presiembra como en postemergencia. Esto posibilita dejar de sembrar y fertilizar al unísono, hacer una siembra con mayor tranquilidad y sin contratiempos, aumentar la capacidad operativa de siembra y disminuir los costos. Además, se trata de un producto cuya composición no sufre ningún tipo de alteración por el paso del tiempo, ni presenta problemas de volatilización o lixiviación en su aplicación al suelo.

Más aprovechamiento

Si bien estos productos son de reacción ácida, dado que se comportan como soluciones buffer no acidifican el suelo ni generan cambios en su pH. Por otra parte, no es fitotóxico, y puede ser aplicado junto con herbicidas como el glifosato.

Gracias a que el aporte de fósforo se produce en su estado líquido, el nutriente se encuentra inmediatamente aprovechable desde el momento de su aplicación, y se ahorra el tiempo que transcurre hasta que se transforma en el suelo y queda a disposición del cultivo. Por otra parte, como es una solución, no presenta problemas de sedimentación o precipitación.

Para concluir, Nidera sugirió su almacenamiento en tanques plásticos recomendados para el manejo de fertilizantes líquidos, y una buena limpieza del equipo aplicador una vez finalizada la fertilización, de modo de lograr su mejor conservación.

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