14 de noviembre de 2011 17:32 PM
Imprimir

Para que no se nos escape ninguna

El gran beneficio de la cobertura de los suelos que genera la siembra directa, es también beneficioso para plagas como la oruga cortadora. Es por ello que desde la implantación de los cultivos de verano hay que monitorear para conocer la importancia de esta plaga.
En este sentido, el sistema de alerta de plagas del INTA Pergamino, que coordina el especialista Nicolás Iannone, informó recientemente sobre la presencia de oruga cortadora en lotes de maíz, girasol y soja.

El informe destaca que a diferencia de lo que sucedía en la década del 70 y 80, cuando los ataques eran ocasionados con larva cortadora Agrotis ipsilon, hoy predominan otras especies reductoras de stand como Agrotis malefida, Peridroma saucia, y Feltia (Porosagrotis) gypaetina.

Según agrega Iannone en el informe, el rastrojo en superficie le brinda protección a estas especies y, a la vez, es un obstáculo para la llegada del producto insecticida. Por ello, sostiene que es necesario pensar en una calidad de aplicación “apropiada”, a fin de llegar con buena cantidad de gotas sobre la superficie del suelo, o sea, debajo de la cobertura.

Para lograr una buena calidad de aplicación para el control de este insecto, Iannone aclara sobre la importancia en el tamaño de gota de aplicación. Según el especialista, muchas veces las aplicaciones de insecticidas para esta plaga se hacen combinadas con un herbicida, con el objetivo de un control conjunto. Pero afirma que al requerirse distinto tamaño de gota es que se producen las primeras fallas.

Frente a la presencia de abundante rastrojo, o denso manto de malezas (verdes o secas), al momento de la aplicación, menciona el experto, será necesario atravesar la cobertura con las gotas chicas.

En este sentido, el tipo de pico es muy importante para la penetración en suelos con cobertura. Por medio del uso de picos de cono hueco, se genera un efecto de torción o vórtice para atravesar los residuos vegetales en superficie. En cambio, si se tratara de campos “limpios”, los efectos del uso del abanico plano y del cono hueco se aproximarían o igualarían, para el caso de control de cortadoras.

Un recurso que favorece la eficiencia del producto es el agregado de azúcar en la aplicación del insecticida, el cual cumple la función de estímulo alimentario. Con esta medida, las cortadoras tenderán a ingerir la parte del vegetal donde se encuentren gotas del caldo insecticida que está “azucarado”. Entonces, ésto permitirá disminuir los potenciales daños que la oruga pueda realizar antes de llegar a intoxicarse y, por ende, se aumentará la eficiencia de control en menor tiempo.

Otro de los aspectos clave que destaca Iannone es el momento del día elegido para llevar a cabo la aplicación del insecticida. El experto dice que el mejor momento es la última hora del día ya que, así, se maximiza la acción de contacto del producto. Además, esta estrategia tiene la ventaja adicional del ahorro del agregado de aceite para proteger a las gotas ya que con las aplicaciones vespertinas hay una mínima o nula evaporación.

El informe elaborado por Iannone destaca una frase de otro especialista en plagas, Daniel Igarzábal. Esta dice “el mejor de los productos, mal aplicado es el peor de los productos”, con el cual hay ajustar todos los aspectos para no perder eficiencia de control, aumentando los costos de producción.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *