3 de enero de 2010 16:31 PM
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Carne: el 2009 se cierra con un aumento del 25 por ciento

Se estima que el mercado se estabilizaría a mediados de enero. A partir de marzo, la caída en la oferta de ganado para faena podría acentuarse. La tendencia se mantendría hasta el 2012.

La suba del precio de la hacienda, tanto gorda como de invernada, ha superado todo lo previsto. Todo indica que el nivel actual de valores representa una base más que razonable de cara a un año en que la oferta promete bajar más aún que lo que ha hecho circunstancialmente en diciembre.El Gobierno, que cometió un error táctico enorme al suspender el pago de las compensaciones, estaría dando por perdida la batalla de este fin de año y concentraría sus esfuerzos en controlar el precio de la carne en enero próximo.Ha perdido pie; se acostumbró durante estos años a manipular el mercado en el contexto de una oferta extremadamente alta, que facilitaba enormemente el control; y ahora, que ha comenzado la escasez tan temida, no parece tener una estrategia definida. Se retacea o se atrasa la concesión de ROE, se presiona a los supermercados para que no suban los precios al público, se agranda el volumen de la gran barata mediática (irrelevante macroeconómicamente), pero el precio de la carne al mostrador en todas las carnicerías tradicionales, autoservicios minoristas y hasta en las cadenas más chicas de supermercados, ha pegado un salto superior al 25 por ciento.Es posible que en los primeros 20 días de enero el mercado se estabilice y que, por razones impositivas, aparezca algo más de gordo. Pero a partir de esa fecha empezaría a gestarse el episodio de escasez de marzo, acentuado este año por la quita de los subsidios, que está vaciando las dos terceras partes del feedlot , y por las lluvias generalizadas y abundantes, que impulsan a retener el ganado en el campo. Se combinaron lluvias extraordinarias con la suspensión del pago de las compensaciones para producir la tormenta perfecta.No puede descartarse, que al igual que sucedió con la leche, el gobierno esté dispuesto a dejar pasar estos aumentos del precio del ganado y de la carne a cambio de ahorrarse el pago de los mil millones de pesos anuales de compensación al feedlot .”Con estos precios del gordo liviano, ya no necesitan ayuda alguna. Es sabido que la situación fiscal del Gobierno es cada vez más grave y que con el paso de los días son cada vez más los feedlots que se resignan a no cobrar más las compensaciones.Sin los corrales llenos como en 2008 y especialmente en el 2009, el mercado de carne vacuna va a tener fuertes oscilaciones en su abastecimiento y en sus precios a lo largo del año. Pero la situación fiscal empeora continuamente, las demandas de planes sociales y de plata por parte de las provincias son cada vez mayores, y no parecería que en este contexto nos vuelvan a pagar. Sabíamos que un día se iba a cortar; ojalá que no sea así, pero parece que ese momento llegó”, afirma un operador.La oferta de ganado para faenar y la suba de precios pueden acentuarse más allá de lo previsto, si en el contexto de una oferta de terneros muy baja -que se dará por lo menos por dos años- se desencadena una fase de recomposición del ciclo ganadero.El fenómeno puede reducir aún más la oferta disponible de hacienda para faenar. Siempre a la salida de un proceso de liquidación ganadera hay una menor oferta de ternero, pero esto se da siempre por el efecto del menor número de vientres, y no por la caída en la tasa de preñez, como sucede ahora. La combinación de estos dos factores negativos (15% menos de vacas, 15-20% menos de preñez), tendrá efecto sobre la oferta de carne por lo menos hasta fines del 2012

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