4 de enero de 2010 02:12 AM
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Animales en vacaciones

Hay muchas personas que cuando planifican sus vacaciones lo hacen pensando en toda la familia, incluida la mascota. Pero para que el paseo sea placentero para todos hay que considerar algunas cosas importantes

Cuando se planea una vacación con "toda la familia" suele no tenerse en cuenta que las mascotas necesitan, al igual que los niños, algunos cuidados especiales. Si el punto elegido para distenderse es otro país, incluso uno limítrofe, hay normas que deben respetarse obligatoriamente.

Antes que nada hay que tener en cuenta que si se desea que la mascota acompañe con frecuencia en las salidas, es ideal acostumbrarlo desde muy pequeño a participar de esa rutina, llevándolo a las salidas cortas, con la finalidad de que no le tema al encierro, a los ruidos ni al automóvil.

Para viajar al exterior

Para viajar a cualquier país con la mascota, es imprescindible tener un "Certificado Zoosanitario de Exportación de Caninos y Felinos Domésticos". Esto lo otorga SENASA, y habilita la salida por vía aérea, marítima, de ferrocarril o terrestre. La

obtención de este certificado puede ser tramitada por el propietario del animal o un representante, y no es necesaria la presencia de la mascota.

Hay que tener en cuenta que si el itinerario previsto por el propietario del animal prevé escalas o tránsitos por terceros países, deberá ser comunicado al agente de SENASA encargado de extender la certificación, para que este dato sea incluido. La documentación se entrega inmediatamente y tiene un lapso de validez de 10 días.

Para solicitarla hay que llevar:

-Datos de la persona que viaja con el animal. Debe ser mayor de 21 años (requisito solicitado por los países).

-Certificado de salud, extendido por un veterinario en su recetario. Allí deben incluirse los datos identificatorios del animal, la certificación de ausencia de signos clínicos de enfermedades, la fecha de su emisión y la firma y sello del profesional, donde figure el número de matriculación ante la respectiva asociación de la jurisdicción en la que se desenvuelva.

-Certificado de Vacunación antirrábica, emitido por el profesional, donde conste la marca de la vacuna, su número de serie y preferentemente la correspondiente etiqueta autoadhesiva. Esta vacunación es obligatoria para todo perro o gato de 3 o más meses de edad, y el certificado debe acompañar al animal durante todo el viaje, razón por la cual no puede ser retenido por nadie.

-Pago del arancel fijado por SENASA (aproximadamente 80 y 90 pesos).

Para viajes a América Latina estos certificados pueden emitirlos el veterinario de cabecera de la mascota.

Para viajar a Europa el trámite deberá realizarse en Mendoza, ya que SENASA de San Juan no extiende estos permisos. Los certificados de buena salud y de vacunación también deben ser emitidos por veterinarios de Mendoza, que poseen sus firmas certificadas en el Consulado (los que poseen consultorios en la capital mendocina lo están), por lo que antes del viaje habrá que visitar la vecina provincia con la mascota. Conviene llevar a esta revisión sus papeles emitidos por el profesional local del animal.

Para viajar en el país

Hay que contar con un certificado de vacunación y de salud emitido por el veterinario. Este tiene un lapso de validez de 10 días después de realizado y contempla 30 días de paseo.

Viajar en auto

-Antes de salir de vacaciones asegurarse que la mascota cuente con el plan sanitario (vacunas y antiparasitarios) actualizado. También es importante considerar el uso de antiparasitarios externos (garrapaticida y pulguicida) con poder residual prolongado, por lo que lo recomendable es el uso de las pipetas. Buscar

un lugar confortable en el asiento, con una manta, una toalla vieja o su propia alfombra.

Durante las vacaciones no dejar al perro solo en la habitación, sacarlo a pasear por lo menos tres veces por día siempre con correa, respetar a otras personas evitando que ladre en exceso y ofrecerle su comida antes de ir a un restaurante.

-Si el paseo es en automóvil, evitar que saque la cabeza por la ventanilla para no irritarle los ojos ni perjudicar sus orejas. Detenerse cada 2 horas para que pueda pasear o hacer sus necesidades. No dejarlo encerrado dentro del vehículo estacionado al sol. Durante el día del viaje y exclusivamente si fuese necesario, administrar medicamentos contra nauseas, ansiolíticos o tranquilizantes, indicados y aplicados por el veterinario de la mascota. Contar con bolsas de nylon y papel por si hay que recolectar excrementos.

-También, antes de salir identificar al animal con un número telefónico, en caso de extravío. Jamás colocar el nombre de la mascota en la identificación, para evitar que quien lo encuentre lo llame por su nombre y genere posteriormente un vínculo.

-La rutina en la alimentación. Tratar de no cambiarle los alimentos que está acostumbrado a comer, la cantidad ni los horarios. Tener en cuenta que es común que la mascota se niegue a comer al principio.

-No tentarlo con golosinas y darle abundante agua si la temperatura es elevada.

Vísperas de la partida (10 horas antes) ofrecerle comidas livianas. Luego mantenerlo en ayunas durante el viaje para limitar el riesgo de vómitos, a excepción que el viaje se prolongue por más de 12 horas.

Hay que tener preparados y acondicionados el comedero, el bebedero y la alfombra donde acostumbra dormir. Si la mascota posee sus propios juguetes, llevarlos al viaje con ella

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