16 de noviembre de 2011 11:56 AM
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Colombia supera barreras para la exportación de alimentos a EE.UU.

Una nueva ley de los Estados Unidos busca incrementar seguridad en los alimentos que importa.

Con la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, los empresarios colombianos aguardan ahora que el acuerdo entre en vigencia, y, mientras están en esa espera, el Gobierno de ese país toma sus propias decisiones que podrían frenar el acceso real de productos colombianos, a pesar del tratado.

Entre tanto, el Gobierno colombiano, a través del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), avanza en algunos esfuerzos que permitan que los productores del campo puedan aprovechar el TLC, sin estrellarse con barreras sanitarias que les impidan vender en Estados Unidos.

Una posible nueva talanquera de ese estilo para productos agropecuarios y agroindustriales, que iría en contravía de los efectos esperados del tratado, es la nueva ley de modernización de la inocuidad de alimentos (FSMA), que ha venido dando a conocer la Agencia de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) en todos los países latinoamericanos.

Hace pocos días, en una jornada de socialización de la norma, Gisella Kopper, analista de temas regulatorios para América Latina de la FDA, explicó que “la ley en mención no reemplaza la llamada ley de respuesta y preparación al bioterrorismo y seguridad pública, del 2002, sino que la complementa”.

Es decir, los exportadores tendrán que lidiar con las leyes de bioterrorismo y la de inocuidad. La primera se expidió a raíz de los atentados del 11 de septiembre del 2001, pues desde ese momento se hizo evidente otro posible ataque, esta vez por la vía de las importaciones de alimentos.

La segunda fija las condiciones de inocuidad para los productores y los agroindustriales de alimentos frescos y procesados, respectivamente, que quieran vender sus productos al mercado estadounidense.

La ley tiene cinco áreas temáticas definidas. En la primera se encuentran los controles preventivos con los cuales la FDA busca evitar la contaminación en la cadena productiva. Otro aspecto es la inspección y cumplimiento, ya que la ley reconoce que este proceso es clave para responsabilizar a la industria en la producción de alimentos inocuos.

Esta busca que los productores y agroindustriales se sujeten a normas de buenas prácticas (de producción o de manufactura), con el fin de reducir los riesgos en los alimentos en fresco (frutas y hortalizas).

También, la FDA tendrá la potestad de retirar alimentos del mercado en la medida en que representen riesgos para la salud humana, aunque se estima que, en este caso, la decisión será tomada de forma unilateral.

Además, productores y exportadores de alimentos deberán inscribirse ante la FDA y tener un agente o representante en los Estados Unidos.

La ley también describe otros aspectos como las restricciones al uso de colorantes y aditivos en los alimentos preparados, así como los protocolos para etiquetado.

Ahora, pese a la expedición de esta ley, su puesta en vigencia no será de forma inmediata; previamente, la FDA la socializará en los países latinoamericanos a través de sus embajadas y las entidades de prevención y control animal y vegetal y con las relacionadas con los alimentos procesados para consumo humano en cada uno de los países.

En sus detalles particulares, la FSMA requiere que la FDA emita reglamentaciones para proteger al consumidor estadounidense contra la adulteración intencional de alimentos o los peligros relacionados con estos que pueden introducirse intencionalmente a ese mercado.

Colombia cumple su tarea

Acerca de esta nueva ley y, en general, del comercio de productos del sector agropecuario (en fresco y agroindustriales), el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) respondió por su labor.

La gerente de la entidad, Teresita Beltrán, entregó a EL TIEMPO un informe de las labores que ha hecho la entidad con el fin de contrarrestar posibles restricciones (como la ley anotada) que puedan tener las exportaciones colombianas a los Estados Unidos.

Por parte del Gobierno colombiano, por ejemplo, se han expedido cinco documentos Conpes, que trazan la política para los subsectores porcícola, avícola, lechero y frutas y otros vegetales, que han demandado inversiones por algo más de 200 millones de dólares. Además, a este trabajo lo ha acompañado el propio Gobierno estadounidense, financiando los programas Midas, de la Agencia para el Desarrollo Internacional (Usaid), que solo en el tema de asistencia técnica agropecuaria destinó 4 millones de dólares entre el 2005 y el 2008.

En materia sanitaria, el ICA, junto con los gremios del sector, ha logrado resultados en sus programas de esta materia. Entre estos logros pueden citarse la declaratoria de zonas libres de enfermedades como fiebre aftosa, influenza aviar, peste porcina, brucelosis, Newcastle y tuberculosis, y el mantenimiento de la categoría de país con riesgo controlado de encefalopatía espongiforme bovina.

Las anotadas son las enfermedades de mayor difusión y, además, limitantes para el comercio internacional de carne, leche y subproductos de los animales. En materia fitosanitaria, el ICA ha fortalecido su sistema de información y vigilancia, que permite recibir notificaciones de la posible presencia de enfermedades y tomar medidas para su control.

Entre algunas acciones se cuentan las solicitudes a los organismos internacionales para que eliminen los reportes de plagas de las cuales no existe evidencia de su presencia en Colombia, lo que se convierte en medida para-arancelaria.

También, la delimitación de áreas libres o de baja prevalencia de plagas, para buscar su reconocimiento y facilitar el acceso de los productos hortofrutícolas a los mercados internacionales.

El ICA ha declarado dos áreas libres de roya blanca del crisantemo y de moscas de las frutas: Antioquia y el sur de la Guajira, respectivamente.

Acerca de la primera, se tiene establecido erradicarla del país en los próximos años, mientras que para la segunda ya hay declaratorias de zonas de baja prevalencia de por lo menos tres especies de esa mosca.

Por último, a partir del mejoramiento de su estatus sanitario y fitosanitario, el país cuenta hoy con 107 protocolos sanitarios y fitosanitarios vigentes para exportar productos y subproductos agropecuarios a 29 países.

Dichos protocolos indican las condiciones bajo las cuales los países compradores aceptan productos del sector agropecuario exportados por Colombia; la firma de esos protocolos indica que el país sí puede cumplirlos y que los compradores han verificado que sí es cierto.

‘Seguimos quedados’

Luis Fernando Salcedo, gerente técnico de Fedegán, considera que Colombia está quedada en materia de admisibilidad sanitaria para entrar al mercado estadounidense.

Junto con los técnicos del ICA y del Invima, los del gremio ganadero hicieron un ejercicio que dio como resultado que, para el 2017, podría entrar a ese mercado la primera pieza de carne exportada desde Colombia, teniendo en cuenta los requisitos exigidos por ese mercado.

“No creemos que hayan hecho el trabajo como debieron haberlo hecho”, dijo Salcedo, refiriéndose al ICA, mientras que frente al Invima, le pareció preocupante.

Juan Carlos Domínguez
Redacción de Economía y Negocios

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