16 de noviembre de 2011 12:58 PM
Imprimir

Especialistas del Programa Lechero del INTA vienen destacando hace un tiempo

Especialistas del Programa Lechero del INTA vienen destacando hace un tiempo el buen momento y un fututo promisorio para la cadena láctea, sosteniendo inclusive que un tambo eficiente puede competir favorablemente con una soja de 30 quintales por hectárea.

Asimismo, un análisis técnico-productivo realizado por especialistas del Instituto concluyó que la producción nacional podría alcanzar los 18.000 millones de litros de leche en 2020. El escenario implica una producción de 21.8 litros diarios por animal -a diferencia de los 16.9 actuales- y, paralelamente, pasar de 1.7 a 2.3 millones de vacas de ordeño.
En este sentido, el coordinador del programa lechero del INTA, Miguel
Taverna, explicó que los logros dependen de supuestos relevantes: lograr un
mejoramiento genético y fenotípico anual de 149 litros por lactancia, disminuir la mortandad, los descartes, menor edad al servicio, mejor relación vaca ordeño/vaca total, entre otros. “Si se considera que este aumento se plantea prácticamente utilizando la misma superficie de tierra, se requerirá duplicar la producción de alimento por hectárea asignada al tambo”, precisó el especialista.
“Existen tecnologías validadas por el INTA, universidades y productores
eficientes que posibilitarían, como mínimo, duplicar el promedio de
productividad nacional, actualmente cercano a los 5.500 / 6.000 litros/has.

Perfil de un tambo argentino. Participación en el total de gastos directos.
Alimentación 44%
Personal 14%
Recría 22%
Crianza 9%
Inseminación 2%
Sanidad 2%
Mantenimiento e Higiene 2%
Energía 1%
Control lechero 0.5%
Varios 4%
Fuente: AACREA.
 

“Es alentador”, dijo Taverna, ya que “estos aumentos en la eficiencia productiva tienen su correlato, casi de la misma magnitud, en el bolsillo del
productor”. Más aún: superando un nivel de productividad de 8.000 litros de leche por hectárea, el tambo compite favorablemente con una soja de 30 quintales. Así lo demostró un estudio desarrollado por el INTA donde, en cuatro de los últimos cinco años, el tambo logró un mejor resultado económico que la soja.
Ese proceso, estimó el coordinador, demandará una inversión de
aproximadamente USS$ 700-800 millones, para la adecuación y actualización de instalaciones y maquinarias, así como un fuerte trabajo de capacitación de operarios y productores en gestión empresarial.

Dinamismo e innovación
Según datos de la FAO a escala mundial, el consumo anual de lácteos en 2010 fue de 103 litros por habitante. Para Taverna, la cifra comprende realidades divergentes: por un lado, las naciones desarrolladas con 244 litros y, por otro, los países “en vías de desarrollo”, con 68 litros -muy por debajo de la recomendación nutricional-. Este último caso, continuó el técnico, “se transforma en un enorme mercado potencial y en una oportunidad para países como la Argentina, que pueden crecer de manera eficiente, competitiva y sin condicionar el ambiente”.
Entre 1990 y 2010, la producción de leche por vaca se duplicó, la leche por hectárea se multiplicó por 2,5 y lo producido por persona ocupada en el tambo, se multiplicó por cinco. “Estos indicadores muestran, al mismo tiempo, un marcado progreso de la eficiencia promedio y, a la vez, un margen de progreso importante considerando la tecnología disponible”, indicó el profesional.

Leche / Vaquillonas
A modo de ejemplo y para también graficar las oportunidades nacionales, a
comienzos de este 2011 el Grupo de Economía -Área de Desarrollo Rural del INTA Rafaela apuntaba que una relación de precio significativa en la actividad tambera es el de la leche con las vaquillonas de reposición.
En el informe se destacaba que en este caso el precio de la vaquillona avanzada en la zona central de Santa Fe registraba un incremento paulatino en forma mensual donde, para fines de 2010, el precio fue de $7.460 por cabeza.
“Comparado con el precio, a moneda constante, del mismo mes del año anterior, se da un incremento del 82% y en relación al promedio de los últimos doce meses (enero a diciembre de 2010) la variación es positiva en un 27%. Por último si se compara el precio actual con el promedio de los últimos cinco años, también a moneda constante, el incremento es del 73%”, resaltaba la información.
Más allá de esto y en marzo de este año, los especialistas del INTA también
indicaban que “el valor de la vaquillona de reposición genera una relación de
precio para diciembre de 2010 de 5.418 litros de leche por cabeza, un 38%
superior al mismo mes del año anterior. La variación anual -esto es comparando el valor actual con el promedio de los últimos doce meses (enero a diciembre de 2009)- se incrementó un 24%, mientras que en la variación quinquenal (período del 2010 – 2006) el incremento fue del 30%”.

¿Y con los machos?
Pero esto no es todo, ya que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria determinó recientemente que la raza lechera Holando puede suministrar casi un millón de ejemplares machos y por ello es clave en la mejora de la ganadería argentina. Además, esta categoría puede transformarse  como insumo de otras actividades, como la lechera, ya que son eficientes para utilizar en los tambos.
“Mejorar la eficiencia con altas ganancias de peso y estrechos índices de conversión de alimento, hacen atractiva la posibilidad de criar y terminar terneros de tambo, lo que antes se traducía en pérdidas”, indicó Sebastián Vittone, técnico del INTA de Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
Vale mencionar, en este sentido, que sólo en esa provincia y si se consideran sus 157.000 terneros -con un peso de faena de 280 kilos por animal- podrían obtenerse 22.000 toneladas de carne por año. Traducido a escala nacional, el cálculo representa alrededor de 126.000 toneladas de carne anuales.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *