4 de enero de 2010 03:04 AM
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Chile   –  Los fruteros que van marcando el pulso

Expertos en cerezas, duraznos, sandías y melones . Los cambios de temporada les van dando protagonismo. Con su oferta, ellos son los reyes del verano.

Desde primeras horas de la madrugada, el olor a frutas frescas y verduras se respira en cada rincón de Lo Valledor. Más aún ahora que comenzó la temporada de cerezas, duraznos, sandías y melones, esperados y apetecidos productos comercializados por algunos de los viejos cracks más experimentados, que a viva voz y parados sobre las plataformas de sus camiones promocionan ante los visitantes las bondades de sus frutos recién cosechados. Manuel Cabello quiere dejar en claro su estatus de Rey de la Sandía: parte el enorme fruto verde por la mitad; cala su rojo corazón y lo ofrece, sin pepas, refrescante y dulce. Lleva 40 años produciendo en sus propios campos ubicados en La Ligua cotizadas sandías que son el deleite veraniego. “Las variedades de sandía han ido cambiando en todo este tiempo, actualmente son muy distintas a la sandía gigante americana que se comercializaba. Después salieron las famosas híbridas, que no son tan buenas como las antiguas. Eso tiene que ver con las distintas semillas que se producen, actualmente se vende la variedad “Lady”. Todos los años hay que renovar las semillas que se siembran”.Cabello distribuye en Lo Valledor tres calibres distintos de sandías, cuyos precios mayoristas van desde los $1.000 a $2.500. Todos los días durante esta temporada llega con un camión cargado con unas 2.500 sandías que tientan a los visitantes de la feria. “Este año el tiempo no ha estado muy bueno, por lo que la cosecha se atrasó un poco más. Por las heladas se afectó la producción, ya que la sandía es un producto que está bastante expuesto. En la zona de La Ligua se pasmó la fruta, llegó poca carga. De todas formas los precios van a comenzar a bajar cuando aparezcan más sandías. Antiguamente vendía cinco camionadas diarias, ahora la venta está lenta porque es año de elecciones y se chanta el billetito”, asegura.Durante el resto del año este Rey de la Sandía asegura que “descanso e inverno como los osos, pero en una temporada plantamos hortalizas como papas, lechugas y repollos, las cuales comercializamos en Lo Valledor. Salgo a veranear al norte, estoy tres días y me dan ganas de volver a la tierra a trabajar. Me gusta estar en el campo, ahí nací y soy feliz. La zona de La Ligua es la mejor para plantar sandías, por su humedad que llega de la costa y el sol favorable que pega sobre las plantaciones”.Los melones son como los hermanos chicos de la sandía, y las reconocidas variedades calameña y tuna son las más buscadas en la central de abastecimiento. Por eso Luis Valenzuela cambió su vida en Santiago para trasladarse a la zona de San Vicente y al pueblo de Zuñiga a producir melones, ya que veía con buenos ojos la venta de estos productos. “La verdad es que los suelos de la Sexta Región son muy aptos para plantar estos frutos y otras variedades, es lo mejor que hay en el país. Antiguamente los melones y las sandías eran de Paine, hoy eso cambió. Son muy favorables el clima y el sol, la calidez es vital para estos frutos de la tierra”, realza el comerciante.Al tiempo que corta una jugosa tajada de melón calameño, recién cosechado el día anterior, cuyas unidades se comercializan entre los $250 y $350 a precio mayorista y minorista, Valenzuela asegura que este año estuvo muy bueno para los melones “pese a que hubo lluvias hasta noviembre y los primeros días de diciembre, se dio una buena producción en cuanto a calidad y cantidad. Sólo basta mirar el bello color que tienen los productos. Nosotros fomentamos que el comerciante de feria que viene a comprar acá traspase los bajos precios al cliente final, pero eso muchas veces no ocurre. Nos demoramos ocho meses en producir este melón y el detallista lo vende a $500 o $600 y se gana el 100% de la mercadería, ahí está el gran negocio y no es equitativo para nosotros”.Suculentos nectarines pelados y duraznos peludos comercializa Luis Apablaza, quien lleva unos 20 años vendiendo sus productos en Lo Valledor y los trae directamente desde San Felipe y Doñihue. El comerciante destaca que este año se atrasaron todas las variedades de frutas debido al mal clima, “la última lluvia que cayó afectó a la flor y pasmó la fruta, se dañó parte de la producción y muchos huertos se vieron afectados, este año habría bajado un 30% el volumen. Además se juntó la venta de distintas variedades como el nectarín plátano, que es de noviembre, con una variedad como super queen, que es de diciembre”.”Vislumbro que en enero habrá una gran cantidad de duraznos de distintas variedades disponibles para los consumidores. De hecho, eso hará que baje el precio de los frutos, aunque el poder adquisitivo sigue siendo el mismo y la demanda es igual, habrá estabilidad y tampoco veremos una gran venta. El kilo de duraznos al por mayor se está manejando entre $300 y $350. El nectarín plátano es uno de los más demandados por las personas; es más firme y dulce, no tiene pelos, madura rico. Domina el mercado en este minuto, antes lideraba el durazno peludo. La temporada termina en abril”, relata Apablaza, que en invierno y otoño vende alcachofas y paltas.Juan Silva llegó en la madrugada desde Curicó, su ciudad natal, con su camión repleto de cajones con grandes y dulces cerezas, hace cuatro años su principal punto de venta es el Patio 3 en Lo Valledor. “No son guindas – aclara de entrada- esas frutas son más pequeñas, y la gente siempre las confunde. En la Séptima Región compramos cereza, le damos proceso y embalamos, la vendemos por kilos o por cajas. Tenemos variedades negras y blancas, estas últimas conocidas como corazón de paloma y Rainier, son las preferidas de las personas y durante los últimos años se han estado produciendo en el sur porque los árboles son más resistentes a la humedad”.Silva destaca que “muchos árboles de cerezas están bajo techo para protegerlos, por la nueva ley laboral agrícola miden hasta dos metros veinte para que no sea difícil la cosecha. Este año no está tan abundante como la de otros años, cuando hubo sobreproducción. La temporada comenzó 12 días más tarde por el cambio en el clima y las últimas lluvias. Se espera que hasta el 20 a 25 de enero aún queden cerezas en el mercado. Actualmente el cajón con 9 kilos tiene un valor de $7.000 al detalles y por mayor a $6.000, y en cada carga traemos unos 600 cajones diarios aunque las ventas han estado lentas” .

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