4 de enero de 2010 13:59 PM
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Nevadas postergan la cosecha de maíz

Las intensas nevadas acaecidas en el norte del cinturón maicero estadounidense han postergado nuevamente las tareas de recolección del área remanente a cosechar en este cultivo. Es probable entonces que la superficie pendiente en aquella zona quede postergada hasta la primavera boreal.

En la semana anterior, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) dio a conocer el último avance de cosecha de la campaña, tres semanas más tarde que lo habitual. Las persistentes lluvias y nevadas impidieron la finalización en tiempo de la recolección de los cultivos de verano en esta temporada.

En maíz, queda aún pendiente un 5% del área y, teniendo en cuenta la última proyección del USDA del 10 de diciembre, esta cifra porcentual representaría alrededor de 16 millones de toneladas, cifra parecida a lo que podría significar la próxima campaña maicera argentina, clima mediante.

El informe final de cosecha de los Estados Unidos, que será revelado en los primeros días de este mes recortará la producción de este cultivo, reflejando las pérdidas que ineludiblemente se producirán como consecuencia de las inclemencias climáticas en el medio oeste estadounidense en el tramo final de la campaña.

La tendencia del mercado de harina de soja también sigue vinculada a la marcha de la cotización del dólar y las futuras disponibilidades sudamericanas. En el corto plazo, las temperaturas extremadamente bajas en la región central de los Estados Unidos aumentan la demanda interna de forrajes, aunque por el otro lado, la amenaza de prohibir la importación de pollos norteamericanos por parte de Rusia genera inquietud en esta plaza.

El área de trigo de invierno en los Estados Unidos disminuirá como consecuencia de las demoras de la recolección de los cultivos de verano, particularmente en las áreas correspondientes a trigo blando. Esta circunstancia augura una menor producción, teniendo en cuenta además que el área de trigo de primavera ha venido disminuyendo en las últimas campañas, en que los productores fueron migrando hacia cultivos más redituables. El dato es relevante, toda vez que Estados Unidos son los primeros exportadores de trigo del mundo, con 23,8 millones de toneladas.

La reciente fortaleza de la divisa norteamericana ha debilitado las cotizaciones de los commodities, aunque no a niveles preocupantes. Las opiniones en torno de lo que acontecerá con el dólar en el mediano plazo se encuentran divididas. Algunos sostienen que se trata de una corrección de corto plazo, producto de la liquidación de fin de año y que la firmeza del resto de las monedas sobrevendrá a principios del año entrante. Otros piensan que ya ha habido un cambio de tendencia y que la divisa de Estados Unidos proseguirá fortaleciéndose hacia 2010.

De materializarse este último diagnóstico, y en la medida que las disponibilidades sudamericanas resulten adecuadas y listas para ser lanzadas al mercado en el segundo trimestre del año, podríamos asistir a un mercado de soja declinante.

De todas maneras, los fundamentos por el lado de la demanda permanecen intactos, a partir de la muy buena demanda externa por parte de fuertes importadores como China, que batió el récord de compras para un mes en diciembre, con 4,6 millones de toneladas.

A partir de marzo arribarán al mercado las primeras disponibilidades de soja sudamericana por parte de Brasil, momento en el que el mundo comenzaría a abastecerse plenamente, luego de los inconvenientes climáticos surgidos en nuestra región en el curso del año anterior.

Mientras tanto el mercado seguirá de cerca la evolución de los cultivos, el ritmo de la demanda y la marcha de los mercados financieros mundiales.

Ya concluyó la siembra de soja en el Brasil y según la consultora local Celeres la cosecha alcanzaría un récord productivo de 64 millones de toneladas, prácticamente 6 millones más que lo obtenido en el ciclo anterior. Los productores de este país temen la amenaza de roya, dada las condiciones de humedad en que se desarrolla la campaña, lo que implicará mayor inversión en herbicidas para controlar esta enfermedad. Según el informe de la consultora, los productores brasileños ya comercializaron el 20% de esta nueva campaña 2009/10.

Según el análisis de Anne Frick, especialista del mercado de soja de Prudential Bache, los precios de la oleaginosa para entrega enero de 2010, han reconocido un máximo de u$s 395 el 1 de diciembre pasado lo que indicaría que este precio constituyó el máximo de la oferta estacional estadounidense. Frick ve un mercado sostenido en el curso de este mes y un retroceso a partir de febrero, que podría llevar las cotizaciones de marzo en Chicago a niveles de u$s 330 a u$s 340.

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