18 de noviembre de 2011 10:09 AM
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Cruces por el quite de subsidios en distintos sectores agroindustriales

El titular de AGD, Roberto Urquía, consideró que “las variables comienzan a sincerarse y eso favorece la inversión. El economista Jorge Ingaramo, por el contrario, dijo que la iniciativa “tiene muchas inconsistencias”.

El fin de los subsidios energéticos llegó a las aceiteras y fabricas de agroquímicos, medida anunciada este miércoles, generó un cruce entre distintos referentes del sector agropecuario.

El presidente de la Aceitera General Deheza, Roberto Urquía, consideró que avaló la quita de subsidios a grandes empresas y barrios cerrados al considerar que se trata de una decisión que alienta la inversión porque “sincera las variables” económicas del país.

El empresario calificó en diálogo con Cadena 3 de “positivo” el recorte dispuesto por el Gobierno nacional y, en este sentido, expresó: “Es un avance interesante; los subsidios no pueden ser generales”.

Consultado acerca de si esta medida se traducirá en aumentos de precios, que terminarán repercutiendo sobre el bolsillo de los consumidores, respondió: “Todos debemos hacer esfuerzos. El sector empresario ha tenido años de buena demanda y creo que puede hacer un esfuerzo”.

Urquía opinó que “la gente que piensa en invertir ve que las variables comienzan un camino de sinceramiento y eso es positivo”.

De todos modos, planteó que el “gran desafío” del Estado es aplicar “mucha inteligencia” para dirigir las subvenciones hacia los sectores que más las necesitan.

Por el contrario, el economista cordobés Jorge Ingaramo consideró que que “se va en sentido correcto” con la quita de los subsidios, pero remarcó que hay “muchas inconsistencias” en su aplicación.

“¿Recién ahora se dan cuenta de que hay 40 empresas que reciben 20 millones de pesos por años? ¿Los usuarios residenciales tienen sólo $ 180 por mes? ¿Por qué las pequeñas y medianas empresas, que importan 10 mil millones de dólares en energía cara, están excluidas?”, se preguntó.

En esa línea de razonamiento, Ingaramo dijo a Cadena 3 que “el Gobierno debería haber ido más lejos y recortar 16.000 millones de pesos, y no 4 millones, además de haber comenzado por los consumidores domiciliarios y dejar para el final a las grandes empresas”.

El especialista enfatizó que persiste un sistema de subsidios que es desigual para el interior del país: “¿Por qué los cordobeses deben aportar 2.100 millones de pesos para financiar AySA (Agua y Saneamientos Argentinos), que está en Buenos Aires? ¿Por qué se destinan 2.100 millones de pesos al subterráneo y transporte de Capital Federal y el Gran Buenos Aires?.

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