18 de noviembre de 2011 13:14 PM
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OPCIONES PARA EL ESTABLESIMIENTO DE SISTEMAS SILVOPASTORILES

Como se ha discutido en varias oportunidades, los sistemas silvopastoriles ofrecen una alternativa sostenible de ...
Como se ha discutido en varias oportunidades, los sistemas silvopastoriles ofrecen una alternativa sostenible de producción en la ganadería del trópico, gracias al incremento de la biodiversidad animal y vegetal, dados por las interacciones biológicas y ecológicas entre el componente arbóreo, las pasturas (gramíneas), el suelo, los animales, la flora y la fauna aledaña y el ambiente mismo, contribuyendo además al aumento de los niveles de producción de las praderas y de los bovinos gracias al suministro de una diversidad de alimentos, forrajes, flores y frutos, que permiten al animal variar su dieta y aumentar su nivel de producción.
A pesar de las grandes ventajas que representa la implementación de los sistemas silvopastoriles, existen limitantes que muchas veces nos manifiestan los productores; las cuales tienen que ver con el aprovechamiento de las praderas ya establecidas al momento de agregar el componente arbustivo, cuestionando acerca del largo periodo de tiempo requerido para poder pastorear en los arreglos implementados sin comprometer la sobrevivencia de los arboles maderables o forrajes utilizados.
 
Cuando se escoge utilizar la posibilidad de sembrar simultáneamente pasturas con las plántulas o pseudoestacas o de introducirlos en pasturas ya establecidas, resulta la limitante anterior mencionada, requiriéndose entonces trasplantar las plántulas o pseudoestacas y esperar a que alcancen una altura y desarrollo que evite el daño por el ramoneo de los animales para el caso de los forrajeros.
Mientras los arboles alcanzan tal desarrollo, el forraje de la cobertura inferior va desarrollándose, para lo cual se plantea como alternativa cosechar en forma manual o mecanizada la producción de los pastos para la alimentación del ganado.
Existe también la posibilidad de establecer estos sistemas mediante cultivos agrícolas, sembrando las especies maderables o forrajeras simultáneamente y desde el inicio, con varios ciclos de cultivos trimestrales en rotación, de cereales como arroz secano, maíz, sorgo, millo; oleaginosas como ajonjolí, legumbres como el frijol caupí, canavalia; o frutos como patilla o ahuyama, teniendo en cuenta que la ubicación de las calles favorezca el desarrollo de las especies arbustivas para lograr la mayor penetración de luminosidad y lograr la realización de actividad fotosintética para el desarrollo de la misma.
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